Trabajadores de la educación en el campamento en la Plaza Grande, en demanda por el respeto a sus derechos laborales
Trabajadores de la educación en el campamento en la Plaza Grande, en demanda por el respeto a sus derechos laborales

Con un campamento instalado frente a Palacio de Gobierno maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) continúan con su manifestación exigiendo que se respeten y garanticen sus derechos como docentes.

Llegados de distintos municipios y niveles educativos desde primaria hasta licenciatura, los manifestantes presentan un pliego petitorio que incluye la mejora de la infraestructura escolar; la dotación de útiles, uniformes, material didáctico, así como un presupuesto digno para educación y salud.

Su participación activa en esta huelga nacional simboliza la unidad del gremio docente en todo el país.

Nancy Vázquez Casanova, directora comisionada del Centro de Educación Indígena “Antonio López de Santa Anna”, en el municipio de Timucuy, expresó su preocupación por el actual sistema de pensiones y la falta de claridad en la información proporcionada.

“Nos mal informaron sobre el programa individual de ahorro. Nos dijeron que recibiríamos un fondo millonario, pero la realidad es que ese fondo lo financiamos nosotros, los propios maestros”.

“Lo que nos descuentan va a una Afore y los que ingresamos después de 2007 fuimos asignados automáticamente a cuentas individuales sin opción a elegir”, denunció.

Nancy Vázquez señaló que luchan por el retorno al sistema de pensión transitorio, el cual permitía jubilarse con 28 años de servicio, sin importar la edad del docente. “Nuestros compañeros merecen esa opción”.

Desde el 15 de mayo, Día del Maestro, llevan cinco días (hasta ayer) ininterrumpidos en guardia. La organización es estricta: turnos de ocho horas por la mañana, tarde y noche, en los que se agrupan al menos 15 maestros por ronda.

Cada uno colabora para mantener la protesta sin dejar desprotegido el campamento.

“La estamos pasando bien a pesar de todo. Compartimos experiencias, problemas, enfrentamos el calor con mucha hidratación. Hay mosquitos porque ha habido viento, pero aquí seguimos”, relató la directora.

En cuanto a las necesidades fisiológicas, explicó que solicitan permiso para acceder a los baños del Palacio y una gasolinera cercana.

“Vamos a resistir hasta que logremos que nos escuchen”, aseguró.

El llamado final es a la empatía y a la conciencia social: “Esta lucha no es solo de los maestros, es de todos los trabajadores del sistema. Si ganamos, también ganan quienes cotizan al IMSS. Es una lucha por la justicia social”.

Con 58 años y 30 años de servicio, un hombre no puede jubilarse si no cumple con la edad mínima. Lo mismo ocurre con mujeres de 56 años con 29 años trabajados. “Queremos regresar al derecho que nos corresponde. ¡Únanse a la lucha!”, concluyó.