MÉRIDA.- Un viernes a las 13:30 horas, en el Paseo de Montejo, la fila de vehículos que van de norte a sur es interminable.
Empieza en el semáforo de la estatua de Justo Sierra, rebasa el Monumento a la Patria y llega a la Prolongación de Montejo. En contraste, en la calurosa jornada solo se ve a uno que otro ciclista utilizando las polémicas ciclovías.
En otros sectores de la ciudad el caos vial también está presente, y ya es generalizado el señalamiento de que en Mérida el intenso tráfico vehicular es un grave problema, algo que han reconocido las propias autoridades.
Aquella frase de “llego en 10 o 15 minutos” parece que ya nunca volverá en la capital del Estado.
Caos vial, problema creciente en Mérida
En febrero de este año, el contador público Fernando Ojeda Llanes, en sus editoriales, se refirió a los problemas viales ante los cambios efectuados en la avenida Aviación, por la cantidad de boyas amarillas que invaden la calle para dar preferencia al Ie-Tram.
Comentó que fue al aeropuerto de Mérida a buscar a un amigo que llegó de Ciudad de México. Su vuelo salió de la capital a las 10 a.m. y aterrizó a las 11:30 a.m.
“Como siempre soy muy prudente, salí de la casa hacia al aeropuerto en mi automóvil una hora antes de la llegada del avión, o sea a las 10:30 para estar en la terminal a las 11 a.m.
Ya no digo ‘increíble´’ sino ¡qué barbaridad!: llegué al aeropuerto a las 12:15 p.m., una hora con cuarenta y cinco minutos. Me ganó el avión que viajó 900 km y yo apenas 20”.
Agregó que el Paseo de Montejo antes se parecía a una avenida europea, “pero ahora las autoridades produjeron un tremendo lío en el tránsito de vehículos”.

Más vehículos y congestionamiento en la capital
De junio de 2023 a junio de 2024 el parque vehicular de Yucatán pasó de un millón 34 mil 153 unidades a un millón 102 mil 172, lo que representa un incremento del 6.58 por ciento en apenas un año, reportó en julio del año pasado el Diario.
En el registro de automóviles particulares había 598,705 en junio de 2023 y pasaron a 630,667 en junio de 2024; en camiones, de 149,612 a 157,557; en autobuses, de 831 a 897; motocicletas, de 261,138 a 287,942; remolques, de 23,298 a 24,455, y autos de demostración, de 534 a 619.
En la ciudad de Mérida circula todos los días buena parte del parque vehicular registrado ante la SSP.

En una entrevista, René Flores Ayora, ingeniero en Tránsito y Vialidad y auditor del Centro Nacional de Prevención de Accidentes, identificó algunos “focos rojos” en materia de vialidad, donde el caos es un problema de casi todos los días.
Focos rojos a la movilidad en Mérida: semáforos peatonales no sincronizados
El experto indicó que uno de ellos es el Paseo de Montejo, es decir, del Monumento a la Patria al Remate. En cada glorieta se tarda uno entre tres y cuatro ciclos del semáforo (rojo, ámbar y verde) para cruzar y avanzar.
“Hay que sincronizar los semáforos para agilizar el tránsito y que sea una ola de verde desde el monumento a Justo Sierra hasta el Remate”.

Otro sector donde hay caos vial, indicó, es en la zona de la calle 34 con 39 o 45, llegando a los Héroes, por la ruta a Polígono 108.
La 34 es de un solo carril por sentido, el semáforo marca verde y solo pasan cuatro vehículos, dejando en espera una larga fila de automóviles.
En ese sector, dijo, hace falta un estudio de ingeniería de tránsito para ver que el verde esté el tiempo necesario y agilizar la vialidad.
Rutas ineficientes y tráfico vial
Otro sitio con caos vial en la ciudad está atrás del Hospital Militar, que es un “laberinto.
“Una vez pasé por allá y jure que jamás lo volvería a hacer. No sé quién diseñó esas vialidades en esa zona, no se sabe cómo circular por las modificaciones que se hicieron”, señaló Flores Ayora.
Un foco rojo más en cuestiones viales son las avenidas Itzaes, Aviación e Internacional, donde también llegan flujos de vehículos desde Ciudad de México, Campeche o Villahermosa.
“Se debieron de aprovechar los terrenos del aeropuerto, es decir, correrse un poco y hacer las adecuaciones viales para el transporte público. Se estranguló ahí la vialidad para darle preferencia al transporte, aunque a éste le falta más demanda de pasajeros”.
Sobre la posibilidad de que se aplique en Mérida el Hoy no Circula, como en Ciudad de México, Flores Ayora afirmó que por ahora no es conveniente, aunque quizá en cinco o 10 años pueda ser una medida necesaria.
“En Monterrey tratan de aplicar una medida: que los automóviles con matrículas extranjeras no circulen.
Es una decisión que no va a funcionar. Todos tenemos derecho a circular.
En Ciudad de México se aplica porque es un valle y se concentra la contaminación, pero en el caso de Mérida no tenemos aún ese problema.
No dudo que en cinco o 10 años se pueda implementar en la ciudad el Hoy no Circula”, manifestó el entrevistado.

¿Y el transporte público?
En el caso del servicio de transporte público, afirmó que es de suma importancia hacer rutas que vayan de norte a sur o de sur a norte sin tener que pasar por el centro de la ciudad.
“Muchos orígenes y destinos no son el Centro, pero actualmente a fuerza hay que llegar allá para tomar otra ruta. En Mérida el 95 por ciento de las rutas son radiales, del barrio al centro y viceversa. Solo hay tres circulares: Periférico, Metropolitano y Circuito Colonias”.
Sobre la importancia de incentivar el uso del camión en vez del automóvil, dijo que la columna vertebral de una ciudad es un buen sistema de transporte público.
“Hay que implementar nuevas rutas que no pasen por el centro de Mérida e incentivar su uso.
Ahora el 95 por ciento convergen en ese sector y con los paraderos actuales se reduce en un 50 por ciento la vialidad.
Las calles céntricas son de dos carriles y si el camión tarda 10 minutos para que bajen o suban los pasajeros, se resta un 50 por ciento la vialidad”.
Luego dijo que se debe de apostar al transporte público y que en la actualidad hay rutas donde se ven los camiones vacíos.
“En las ciudades donde hay un buen servicio muchas de las personas que tienen vehículo lo dejan en sus casas y usan el transporte público. Tener un buen sistema hace que una ciudad sea más próspera”.

Sin educación vial eficiente en Yucatán
René Flores dijo que a los yucatecos nos hace falta educación vial y es importante que esta asignatura sea una materia obligatoria en las escuelas, desde el preescolar hasta la preparatoria.
“Muchos papás son los que llevan a sus hijos a la escuela y si no se ponen el cinturón de seguridad cuando conducen su vehículo, el hijo le dirá que lo utilice para que esté seguro, es decir, por lo aprendido en la escuela, serán los maestros indicando las faltas en que se incurren al manejar”.

“También le llamarán la atención a los padres que conducen e invaden pasos peatonales, o rampas para el uso de las personas discapacitadas y otras violaciones viales.
Es importante esa enseñanza en las escuelas hasta la preparatoria porque muchos padres con posibilidades les compran un auto a sus hijos cuando cumplen 17 o 18 años, y con la educación vial que estos tengan ya tendrán un buen bagaje para conducir correctamente”.
Considero que la educación vial tiene que ser una materia obligatoria, como son las de matemáticas, civismo o español, para que mejoremos en nuestro andar como automovilistas, motociclistas, ciclistas o peatones.
Así, los jóvenes que empiecen a conducir y ya cuenten con un permiso expedido se comportarán bien en las vialidades y serán unos conductores responsables.
Otro problema que tenemos en Yucatán, añadió, es que muchos automovilistas no han leído el Reglamento de Tránsito, que data de mayo de 2011.
Antes, en 2010, no había la obligación de usar el casco al conducir una motocicleta y tampoco de usar el cinturón de seguridad o contar con las sillas portabebés en los vehículos
“En mayo de 2011 se incluyeron en el nuevo Reglamento de Tránsito varios factores de riesgo que son válidos en todo el mundo, no solo en Yucatán, como la obligatoriedad del casco para los motociclistas (falta agregarle que sea uno certificado), la prohibición de manejar si se ha bebido alcohol y restricciones que prohíben textear o usar el teléfono celular mientras se conduce un vehículo, además de respetar los límites de velocidad establecidos”.
Estrategia: modificar los límites de velocidad
Precisamente los límites de velocidad se modificaron a nivel nacional, ya que hay una estrategia de seguridad vial y una nueva Ley de Movilidad.
Las nuevas velocidades que van a regir en todo el país son:
- Se mantienen los 20 kilómetros por hora al circular por escuelas y hospitales; 30 kilómetros por hora al transitar en el centro de Mérida y colonias (antes eran 40 kilómetros por hora, se redujeron 10 kph)
- 50 kilómetros por hora al conducir en avenidas (antes eran 60)
- 80 kilómetros por hora para el Periférico de esta ciudad, “donde ahora hay un verdadero tutifruti con límites de 90, 80 o 60 kilómetros por hora”.
“En el Periférico es recomendable que en sus tres carriles el límite máximo de velocidad sea de 80 kilómetros por hora y en sus calles laterales, de 50 kph”, recalcó.

“Si respetáramos los límites de velocidad las muertes por siniestros de tránsito se abatirían en un 50 por ciento.
Al día de hoy (10 de abril), en lo que va de este año tenemos un total de 78 yucatecos que han fallecido en las calles, avenidas, periféricos y carreteras del Estado.
Es un número conservador si tomamos en cuenta que pueden ser más muertes, ya que hay accidentes en que los heridos fallecen en el trayecto al hospital, o mueren a las tres semanas o un mes después y eso no se contabiliza porque no aparece en los medios de comunicación.
Sin embargo, esas muertes se cuentan a causa de siniestros de tránsito”.
Flores Ayora recalcó la importancia de concientizar a los yucatecos de que una muerte por un siniestro de tránsito es mucha y que hay que conducir con prudencia y precaución.
En cuanto al proyecto del gobernador Joaquín Díaz Mena de construir el Anillo Vial Metropolitano, dijo que es una buena idea para descongestionar parte del tránsito.
Recordó que el Periférico es una vía altamente mortal, es la tercera más peligrosa de todo México y la primera de Yucatán, con 20 a 25 fallecimientos cada año por siniestros viales.
