Rafael Acosta Solís en una entrevista en 2019. El subprocurador de justicia del sexenio de la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco niega venganza política en un viejo caso que involucró al delegado de Migración
Rafael Acosta Solís en una entrevista en 2019. El subprocurador de justicia del sexenio de la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco niega venganza política en un viejo caso que involucró al delegado de Migración

El subprocurador de justicia en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco, Rafael Acosta Solís, afirma que mientras él ejerció ese puesto (2007-2009), nunca hubo un ambiente sórdido, ruin y perverso en la dependencia, ni se cometieron actos de venganza política o fabricación de expedientes judiciales.

En un escrito entregado en la Redacción, el exfuncionario solicita el derecho de réplica sobre una parte del contenido de la nota publicada en el Diario el miércoles 11 de junio, intitulada “Revive polémica denuncia”, que se refiere a él y Acosta considera falso.

En esa nota, basada solo en información publicada por este periódico, se recuerda la denuncia de 2009 en contra de Hernán Vega Burgos, entonces delegado del Instituto Nacional de Migración (INM) y hoy magistrado electo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), que lo señalaba como protector de una red de prostitución y trata de blancas. Según Vega, la acusación era infundada y formaba parte de una venganza política en su contra de varios funcionarios priistas, entre ellos Acosta Solís.

La nota del Diario señala que la candidatura de Vega Burgos para magistrado había revivido una antigua acusación en su contra que recuerda “el ambiente sórdido, ruin y perverso que imperaba en una parte de la política yucateca hace casi 20 años”.

Irregularidades en una gestión

Esa acusación, dijimos, incluyó supuestas venganzas políticas de la ex gobernadora Ortega Pacheco, fabricación de expedientes judiciales por parte de Acosta Solís; el manejo de recursos económicos ilegales en la delegación INM y cuantiosas inversiones en una “pirámide de dinero”.

Vega Burgos fue delegado de Migración de septiembre de 2007 a junio de 2009, cuando renunció para enfrentar las acusaciones en su contra, promovidas por Acosta Solís, con supuestas pruebas que lo relacionaban con la protección de una red de prostitución en Mérida, formada, entre otras personas, por tres mujeres de Costa Rica.

Como delegado del INM, continúa la nota del Diario, Vega Burgos informó a la prensa el 25 de agosto de 2008 que agentes de esa dependencia habían detenido a dos costarricenses jóvenes que entraron al país como turistas, pero en realidad ejercían la prostitución bajo las órdenes de una mujer identificada como “Keysi” (KGC), quien meses después fue apresada. En esa ocasión, el funcionario señaló que turnaría el caso a la PGR, por tratarse de probable delito de trata de blancas.

La nota publica que Acosta Solís consideró que en esa detención podría haber delitos del fuero común y atrajo el caso y la custodia de las dos detenidas. Debido a esto, funcionarios de la subprocuraduría interrogaron a las detenidas e integraron un expediente en el que ellas aceptan ser parte de una red de prostitución y denuncian a Vega Burgos como protector y cómplice.

También dijimos que en la comparecencia de Vega Burgos en el Ministerio Publico, éste se enteró de la intención de Acosta Solís de pedir una orden de aprehensión en su contra, en un juzgado local, lo que nunca sucedió, por falta de elementos. Asimismo, consigna la participación del exfuncionario y hoy magistrado electo del TSJ, en un careo con las dos detenidas, de las cuales solo una dijo conocerlo, aunque después se comprobó que mintió.

MP federal

Estas mismas personas comparecieron después ante el Ministerio Público de la Federación, donde una de ellas confesó haber sido presionadas por Rafael Acosta para acusar sin pruebas a Vega Burgos y lo señaló a él como la persona que les proporcionaba comida y alojamiento.

En la nota del Diario publicamos que Vega Burgos fue secretario técnico del Consejo Estatal Electoral, presidido por Ariel Avilés Marín (2001), luego del “desacato” promovido por el entonces gobernador Víctor Cervera Pacheco, y que allí coincidió allí con Acosta Solís, quien representaba al PRI.

También informamos que Hernán Vega acusó a Acosta Solís y a otros funcionarios de fincarle imputaciones falsas, como parte de una venganza política y de una maquinación con trasfondo político electoral para desacreditarlo y con ello al gobierno federal.

Sobre esta nota, Acosta Solís dice que gran parte de ella es falsa y en su escrito solicita precisar que “durante el tiempo que estuve en la entonces Procuraduría General de Justicia, nunca hubo un ambiente sórdido, ruin y menos perverso”. Igualmente afirma que mientras fue subprocurador “nunca se ejerció acto de venganza política a nadie y menos por instrucciones de la gobernadora Ivonne Ortega, ni se fabricaron expedientes judiciales”, porque en ese cargo solo tenía injerencia sobre la procuración de justicia, y tampoco “se inventaron denuncias y/o querellas”.

Detención

Respecto a la detención de las mujeres, Acosta Solís dice que éstas fueron detectadas por la entonces Policía Judicial, quien las encontró “caminando en la calle con las ropas rotas, sangrando y descalzas quienes aseguraron que se habían escapado de una casa de seguridad donde estaban retenidas y (eran) golpeadas para ser obligadas a prostituirse”.

Acosta solís añade que recibió una llamada del entonces delegado de Migración que le relató hechos distintos a lo que habían ocurrido. (Según la versión de Vega Burgos dada a la prensa —aunque ésta no se incluyó en la nota del 11 de junio—, la detención de las mujeres ocurrió cuando agentes de Migración acudieron a una casa en Brisas, donde ellas ejercían la prostitución y las detuvieron al hacerse pasar como clientes).

En su escrito Rafael Acosta afirma que esos hechos referidos por Vega Burgos eran distintos a los de la versión de la Judicial y por eso “presenté una denuncia penal por hechos posiblemente delictuosos”.

También aclara que “jamás pedí la atracción de investigación alguna y menos la custodia de las mujeres, que habían sido golpeadas y obligadas a prostituirse. Ellas declararon ante el Ministerio Público y luego quedaron en custodia de autoridades federales”. Igualmente precisa que “yo jamás presioné a persona alguna para que declare en contra de alguna persona, ya que yo no llevé al cabo la investigación, eso lo hicieron agentes del Ministerio Público, yo solo denuncié los hechos”.

Indagatoria

Además pide aclarar que “nunca tuve conocimiento de que alguien se haya retractado de los hechos, pues no fui parte de la indagatoria federal”, ni “jamás pedí una orden de aprehensión” en contra del delegado de Migración, pues el asunto correspondió al ámbito federal.

Finalmente señala que “nunca me enfrenté con Vega Burgos”. Yo era subsecretario de Gobierno y en ese tiempo no representaba a ningún partido y menos asistía a la sesiones del Consejo Electoral.

“Nunca estuve confrontado con Vega Burgos. Estuve como defensor electoral del PRI, ayudando como abogado a la defensa del voto, pero él no era mi amigo, enemigo o contrario”.