“La evolución de los defraudadores en la era digital, ya no se trata del defraudador común que te vendía espejitos en la calle, ahora se han sofisticado con las nuevas tecnologías, y la manera de obtener información es a través del fraude cibernético, que no debe confundirse con los ciberataques”, advirtió Rafael Cortez Melecio, presidente nacional del Consejo de Empresarios en Tecnología, Innovaciones y Comunicaciones (Cetic).
Los ciberataques, según Cortez Melecio, implican que un “hacker” penetra sistemas expuestos en Internet para obtener información, y en gran parte, se debe también por la falta de cultura de ciberseguridad.
Entrevistado con motivo de los ataques de los que fue víctima el Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán (Insejupy), y se ofrecía en venta información de miles de personas y empresas, el dirigente empresarial expresó su preocupación por este problema del robo de información por medio de los fraudes cibernéticos.
“La mayor parte del robo de información proviene de fraudes cibernéticos, que combinan tecnología y fraude convencional. Los estafadores convencen a los usuarios de proporcionar su información a través de correos electrónicos y mensajes”, explicó.
Por ello, enfatizó la necesidad de fomentar una cultura de ciberseguridad entre la población.
“Falta más cultura de ciberseguridad, la gente debe aprender que no debe dar contraseñas por teléfono ni compartir códigos por WhatsApp. Este problema no solo afecta a pequeñas empresas; incluso grandes corporaciones y gobiernos han sido víctimas”.
“El gobierno estatal ha sido atacado, y no es un caso aislado; otros gobiernos, incluido el federal, han enfrentado problemas similares”, aseveró.
Cortez Melecio identificó al factor humano como el punto más vulnerable en la ciberseguridad actual.
“La concientización y la capacitación en ciberseguridad son fundamentales. Debemos educar a las personas sobre cuáles son los datos sensibles y cómo protegerlos, evitando revelar información a desconocidos”, añadió.
