Maniobras de una pipa de Pemex en instalaciones de la empresa estatal en la carretera Mérida-Progreso
Maniobras de una pipa de Pemex en instalaciones de la empresa estatal en la carretera Mérida-Progreso

La crisis financiera y operativa sin precedente a que se enfrenta Petróleos Mexicanos (Pemex) es resultado de una combinación de factores estructurales y sistémicos: corrupción, saqueo interno, robo de combustible, carga fiscal excesiva, baja inversión y un sindicato opaco, afirma el economista Javier Becerril García.

El especialista, responsable de la Unidad de Análisis Económico y Sustentabilidad de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Yucatán, ofrece una visión yucateca sobre los problemas que agobian al país, uno de ellos —de gran impacto— el de Pemex

En la actualidad, explica, la deuda de la paraestatal supera los 97,600 millones de dólares y la producción ha caído a 1.6 millones de barriles diarios —cifras de 2024—, su nivel más bajo en 46 años.

A continuación expone los factores que, recalca, han llevado a Pemex a una “quiebra técnica”:

  • a) El huachicol.— El robo de combustible representa una pérdida estructural persistente, sostiene. Aunque se reporta una reducción del 90 por ciento en tomas clandestinas desde 2018, el robo sigue activo y se ha sofisticado en forma de “huachicol fiscal” —contrabando legalizado con facturación falsa y corrupción en aduanas—, lo que genera pérdidas de hasta 485 millones de pesos diarios.

“El crimen organizado ha capturado parte de esta cadena”, señala el profesor investigador de la Facultad de Economía de la Uady.

  • b) Corrupción.— Casos como los de Odebrecht y Fertinal y el “Pemexgate” revelan una red de corrupción que involucra a directivos, políticos y sindicatos.

“Figuras como Emilio Lozoya y Carlos Romero Deschamps son íconos de esta estructura, que ha desviado fondos, manipulado contratos y permitido redes criminales dentro de Pemex”, subraya.

  • c) Carga fiscal excesiva.— La Secretaría de Hacienda ha extraído históricamente entre 93.9 y 99 por ciento de los excedentes operativos de Pemex, impidiendo su reinversión y mantenimiento.

Desde 1970 se le usa como fuente de financiamiento del gasto público —la llamada economía petrolizada de los años 80—, lo que ha erosionado su capital y viabilidad.

  • d) Deuda e ineficiencia operativa.— Pemex es la petrolera más endeudada del mundo. Sus refinerías operan con altos costos y generan pérdidas en lugar de utilidades.

Los pasivos con proveedores alcanzan 506,000 millones de pesos (números de 2025), afectando a las cadenas productivas nacionales.

  • e) Sindicato “charro”.— El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana ha operado como un poder paralelo con control financiero y político. Su estructura ha obstaculizado reformas internas, transparencia y modernización.

La permanencia de líderes ligados al viejo régimen perpetúa prácticas corruptas y opacas.

En cuanto a las causas de la quiebra técnica en la empresa, el doctor Becerril señala una pérdida constante de capacidad de generación de valor, expresada en los siguientes puntos:

  • 1) Reducción en reservas y falta de exploración de nuevos yacimientos.
  • 2) Desvío de recursos hacia proyectos poco rentables, como Dos Bocas.
  • 3) Dependencia de subsidios gubernamentales y limitada autonomía de gestión.
  • 4) Ausencia de inversión en transición energética y tecnologías limpias.

El profesor investigador de la Uady hace notar que las propuestas de recuperación estructural pueden ser varias y diversas, enfocadas en un plan integral dividido en estrategias de corto, mediano y largo plazo.

Necesarias reformas

Esas estrategias, apunta, implican tanto reformas internas como redefinición del modelo energético.

A continuación cita las propuestas:

  • I) Reforma fiscal y financiera, es decir, reducción progresiva de la carga fiscal. Reestructuración de la deuda y acceso a financiamiento con garantías. Optimización de transferencias federales a proyectos estratégicos.
  • II) Modernización y eficiencia operativa, con una reactivación de inversiones en exploración (aguas profundas, gas). Reconversión tecnológica de refinerías y fortalecimiento del monitoreo contra el huachicol.
  • III) Asociaciones estratégicas, reimpulso de “farm-outs” (acuerdos en la industria petrolera) con empresas privadas. Venta de activos no estratégicos y desinversión en infraestructura obsoleta. Participación privada en refinación y distribución bajo regulación estatal.
  • IV) Reforma sindical y transparencia. Negociación de un nuevo contrato colectivo. Auditorías externas independientes, rendición de cuentas obligatoria y desvinculación del sindicato del control de decisiones operativas.
  • V) Transición energética y sostenibilidad, es decir, diversificación hacia energías renovables y proyectos con criterios ASG. Reorientación estratégica de Dos Bocas hacia producción rentable. Obtención de certificaciones ambientales para mejorar el acceso a capital.

El profesor investigador de la Facultad de Economía de la Uady señala que entre las causas más importantes sobre los problemas financieros en la empresa, que han llevado a ésta a la quiebra técnica, figuran el huachicol, la corrupción que involucra a directivos, políticos y sindicatos, una carga fiscal excesiva, la elevada deuda e ineficiencia operativa y la operación de un sindicato “charro”.

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