La investigadora Gina Villagómez Valdés en un foro en el Diario
La investigadora Gina Villagómez Valdés en un foro en el Diario

No todas las mujeres sufren la viudez de la misma manera, expuso la doctora en antropología Gina Villagómez Valdés, investigadora del Centro de Investigaciones Regionales Hideyo Noguchi de la Universidad Autónoma de Yucatán.

Para aquellas mujeres víctimas de violencia, la viudez es una vía de liberación. No por nada existe el dicho de “Dios, hazme viuda por favor”, que sonará pueril pero que para muchas mujeres significa el único camino para salir de la violencia de pareja. Sin embargo, social y culturalmente la mujer que tiene esposo o compañero, una pareja, suele ser más respetada. Asimismo, una viuda suele ser valorada por la tragedia vivida.

“Aun así, existen restricciones sociales impuestas por la familia y la sociedad, ya que consideran que una viuda, sobre todo si es mayor, no debe establecer nuevas relaciones. No son pocos los casos donde los hijos amenazan a sus madres si se atreven a tener nuevas parejas, indicó la investigadora Gina Villagómez.

Mientras que para muchas mujeres la pérdida de la pareja es el fin de un proyecto de vida que difícilmente se puede reestructurar, para otras mujeres, la viudez las obliga a reconstruirse con nuevas estrategias de vida. Otras guardarán luto y fidelidad hasta el fin de sus días, especialmente las de más avanzada edad. En cualquier caso, es preciso considerar la viudez de manera integral para proporcionar soporte durante el proceso de duelo y reconstrucción personal.

¿Cuáles serían los retos en materia de políticas públicas para la viudez?

La viudez es un concepto estudiado por las ciencias médicas y sociales, pero en la vida real, la viudez debe conceptualizarse como “viudeces”, ya que la forma de vivir y enfrentar la viudez dependerá de su contexto personal, familiar, comunitario, de clase social, de etnia, discapacidad y edad. No es la misma una viudez en la pobreza en una zona rural maya, que la viudez en un contexto de clase alta. No es la misma viudez en mujeres jóvenes que en adultas mayores.

No es lo mismo enfrentar la viudez con o sin hijos o con hijos e hijas infantes. Cada mujer, dependiendo de su contexto e historia vivirá la viudez de manera diferente, pero sin negar que existe un común denominador: el duelo y varios impactos en diferentes aspectos de su vida, mismos que podrían atenderse con el diseño de políticas públicas focalizadas.

“Un ejemplo sería el diseño e implementación de proyectos para emprendedoras viudas jóvenes, es decir, fomentar el fortalecimiento de herramientas para la autonomía económica y no proporcionar solo apoyos en dinero y especie.

“Otro ejemplo sería localizar georeferrenciadamente a las adultas mayores en los municipios para identificar a las viudas más pobres y sin familia. Asimismo, sería posible implementar cursos de recuperación y fortalecimiento personal en los sectores más necesitados tanto a nivel urbano como rural.

“Otro aspecto muy importante para considerar es que las viudas adultas mayores son presa más fácil frente al despojo, la usura, el robo y la violencia. Incluso la misma familia suele recurrir a prácticas de maltrato y despojo cuando el periodo de cuidado por enfermedad es largo como en casos de Alzheimer.

Las viudas son presa de mayor incidencia de robo a casas habitación y en el espacio público, advirtió la doctora en antropología Gina Villagómez Valdés, investigadora del Centro de Investigaciones Regionales Hideyo Noguchi de la universidad Autónoma de Yucatán.