Carlos Loría Magaña, con 30 años como cartero, al tocar su silbato
Carlos Loría Magaña, con 30 años como cartero, al tocar su silbato

Ya no escriben cartas de amor, ahora es más fácil escribir por WhatsApp, afirmó Carlos Loría Magaña, quien ha dedicado más de tres décadas de su vida a ser cartero, entregando servicio postal en Mérida.

Loría Magaña recordó que cuando tenía 16 años comenzó a trabajar de ello, recientemente cumplió 33 años de servicio en Correos de México, siendo testigo de los cambios ante la llegada de la tecnología.

Por ejemplo, compartió que actualmente ya no entrega cartas, sino que ahora en su mayoría son correspondencias a los domicilios (como recibos) y que de alguna forma eso mantiene vivo al correo.

Aunque 30 años suena mucho, dijo, tiene compañeros que llevan 35, 40 y hasta 50 años de servicio.

Loría Magaña dijo que siendo cartero tiene la posibilidad de convivir con la gente, los niños, estos últimos al verlo suelen preguntarles a sus padres: ¿para qué sirve el correo?, ¿qué es el correo?

Además, son los más encantados de escuchar el silbato cuando lo ven llegar.

En su larga trayectoria, muchas de las personas a las que solía entregarles ya han fallecido y van quedando sus hijos.

El entrevistado recordó que hace ya más de 10 años, justo para el Día del Cartero —en México se conmemora el 12 de noviembre—, había familias que al llegar les pedían que pasaran para celebrarlos, les regalaban pastel, los hacían convivir con las familias y hasta les invitaban a comer, como manera de celebración.

Además de cartas y/o correspondencia, comentó que él y sus compañeros llevan paquetes.

En estos años de servicio ha conocido a mucha gente y ya cuenta con destinos fijos.

Como mensaje compartió que este oficio le dio una familia, una casa, una estabilidad, por lo que pide que los carteros sean cuidados para que puedan salir adelante.