La conjuntivitis continúa avanzando en la Península de Yucatán y los reportes oficiales confirman un repunte que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
El más reciente Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), con datos de la semana epidemiológica 32, del 3 al 9 de agosto de 2025, revela que en el estado se han registrado 4,407 casos en hombres y 4,914 en mujeres: un total de 9,321 contagios acumulados en lo que va del año.
A pesar de la magnitud de estas cifras, Yucatán no encabeza la lista de incidencia en la región.
De acuerdo con el mismo informe, Quintana Roo ocupa el primer lugar con 10,655 casos (5,214 en hombres y 5,441 en mujeres); Campeche se mantiene con la menor cantidad de enfermos al sumar 4,525 contagios (2,120 en hombres y 2,405 en mujeres).
El comparativo muestra que el fenómeno tiene un comportamiento regional que afecta de manera generalizada a los tres estados, aunque con mayor intensidad en Quintana Roo.
El boletín añade un dato que no pasa desapercibido, ya que en Yucatán se ha identificado un solo caso de conjuntivitis epidémica aguda hemorrágica en una mujer.
Esta variante, aunque poco frecuente, se caracteriza por una transmisión rápida y la aparición de hemorragias subconjuntivales, lo que la convierte en un cuadro más llamativo y que requiere especial vigilancia médica.
La trayectoria de la enfermedad en 2025 permite comprender mejor la magnitud del problema actual. En los primeros cinco meses del año, Yucatán ya acumulaba más de 4,600 casos, lo que generó preocupación entre los especialistas.
Para mediados de junio el número de pacientes había superado los 6,000, con semanas en las que se reportaban hasta 365 nuevos contagios, un ritmo que encendió las alarmas.
La tendencia no se detuvo y, con el corte de agosto, se confirma que la curva de transmisión continúa en ascenso.
La doctora Karla Sáenz señala que la propagación de la conjuntivitis, ya sea viral o bacteriana, encuentra condiciones propicias en espacios urbanos densamente poblados, como la ciudad de Mérida.
La movilidad diaria, el contacto estrecho en escuelas, oficinas y transporte público, así como las condiciones climáticas que favorecen la irritación ocular, son factores que contribuyen a que los brotes se multipliquen.
En este contexto, la enfermedad se ha consolidado como un problema de salud pública recurrente en la región.
Mujeres, las más afectadas por la conjutivitis
Otro aspecto que subraya el informe epidemiológico es la diferencia en la afectación entre hombres y mujeres. Aunque ambos sexos presentan altos niveles de contagio, los registros muestran una ligera predominancia femenina, tendencia que se repite en los tres estados peninsulares.
En el caso de Yucatán, de los más de 9,000 enfermos notificados, casi 5,000 corresponden a mujeres, lo que abre la posibilidad de estudios más detallados sobre factores sociales, de exposición o de atención médica que puedan explicar esta disparidad.
El impacto de la conjuntivitis no se limita al malestar físico, caracterizado por enrojecimiento, lagrimeo, secreciones y en algunos casos dolor o sensibilidad a la luz.
La experta comparte que, aunque la mayoría de los episodios son autolimitados y de corta duración, el alto nivel de transmisibilidad provoca ausentismo escolar y laboral, saturación de consultas en clínicas y un gasto adicional en tratamientos médicos, desde lágrimas artificiales hasta antibióticos cuando se trata de casos bacterianos.
La Secretaría de Salud de Yucatán ha reiterado sus llamados a la población para no minimizar los síntomas y evitar la automedicación.
También recomienda acudir de manera inmediata al médico en caso de presentar enrojecimiento ocular, secreción abundante, dolor o visión borrosa.
Asimismo, insiste en la importancia de adoptar medidas de higiene sencillas, como el lavado frecuente de manos, el uso de pañuelos limpios para el secado de los ojos y la restricción en el uso compartido de objetos personales como toallas, sábanas, cosméticos o lentes de contacto.
De acuerdo con la alergóloga Karla Sáenz, la expectativa es que los casos se mantengan elevados en las siguientes semanas y que la curva descienda de manera natural hacia finales del año.
Sin embargo, la experiencia de los últimos meses confirma que la conjuntivitis se ha convertido en un tema de salud pública de alcance regional y que su atención requiere no solo vigilancia epidemiológica constante, sino también una cultura de prevención más extendida entre la ciudadanía.
El corte más reciente del Sinave, correspondiente al período del 3 al 9 de agosto, confirma que la Península de Yucatán vive un repunte de conjuntivitis que supera ya los 24,000 casos entre los tres estados.
Para Yucatán, donde la cifra ha rebasado los 9,000 pacientes en 2025, la situación representa un desafío que pone a prueba tanto la capacidad de respuesta del sistema de salud como la disposición de la población a tomar precauciones en la vida diaria.
