Hay una tendencia de crecimiento de la urbanización no por una presión demográfica, sino por una presión inmobiliaria de construcción de baja densidad, señaló el doctor Paulo Nascimento Neto, coordinador del programa de posgrado en Gestión Urbana y docente en la Universidad Pontificia Católica de Paraná, en Curitiba, Brasil.
El experto ofreció anteayer la conferencia “Diseño para la transformación social: casos en Latinoamérica”, enmarcada en las actividades de la Semana del Cahad 2025 y el 52 aniversario de la Facultad de Arquitectura de la Uady.
Todo lo que tenemos como un principio básico de la planificación, de garantizar densificación cerca de los ejes de transporte, cerca de los servicios urbanos, lo que pasa es justo al revés, o sea, es una dinámica de urbanización extendida, dijo.
Además, refirió, los agentes privados están buscando la máxima plusvalía.
El segundo desafío es la transición demográfica.
Aunque sea un problema de muchos años y a largo plazo en Europa, América Latina es la región con la más rápida velocidad de transición demográfica, o sea, “la gente está quedando más vieja”, cada vez más tenemos adultos mayores, cada vez menos jóvenes, señaló.
Esto tiene un impacto en términos de infraestructura, en términos de oferta de servicios, pero también en la organización de la ciudad. La ciudad no está pensada para los estándares de movilidad de la gente de más edad, cuestionó.
Entonces, planteó, ¿cómo pensamos la planificación de una ciudad que en los próximos 20, 30 años será vieja y tendrá una presión lenta, mucho menos intensiva?
Al mismo tiempo que tenemos una expansión de la urbanización, tenemos una reducción de la demanda. Es un problema complejo de pensar, reflexionó.
- La tendencia es que cada vez tenemos más adultos mayores y con una presión por servicios públicos o de salud que no es lo que estamos siempre mirando.
- Siempre miramos a las escuelas y a los niños, pero tenemos que llegar a la gente que tiene más edad.
El experto en gestión dijo que otro desafío contemporáneo es el cambio climático, ¿cómo reflexionar y organizar la práctica de planificación para la construcción de resiliencia climática? Es decir, de adaptación y mitigación a los eventos extremos.
- —¿Será que los instrumentos y estrategias de planificación que hoy tenemos son adecuados a estas cosas?
- —¿Será que cuando uno fija la atención en los índices, la intensidad de ocupación del suelo, la cantidad de pisos, la distancia de los edificios de la calle es suficiente para una planificación adecuada, o tenemos que considerar otras cosas?
- —¿Cuál son los impactos ambientales de los materiales? ¿Cómo cambiamos de una mirada mucho más morfológica de la ciudad a una mirada que tenga que ver una adaptación a los cambios climáticos? Este es un desafío contemporáneo y no hay respuestas ya maduras.
- —Se ve una tendencia cada vez más grande de eventos extremos que pueden ser de distintas naturalezas.
El especialista también habló de lo que mucha gente llama urbanismo de plataforma.
Se refirió a casas rentadas por una conocida plataforma de hospedaje, por ejemplo, y advirtió que el centro de una ciudad tiene una renovación de los lotes, una construcción de muchos edificios de muchos pisos, pero con micro departamentos.
Ahora la gente va a vivir en el centro de la ciudad, pero cuando uno mira los datos censitarios tenemos una cantidad muy grande de departamentos y muy baja de gente viviendo en el Centro, porque casi todos se convirtieron para el alquiler de corta duración y al final es como un hotel.
La presentación del expositor fue encabezada por David Alcocer González, director de la Facultad de Arquitectura.
