Algunos comercios del centro de Mérida continuaron operaciones durante el apagón del viernes y sus cobros lo hicieron “a la antigua”
Algunos comercios del centro de Mérida continuaron operaciones durante el apagón del viernes y sus cobros lo hicieron “a la antigua”

MÉRIDA.- “Lo sucedido (el viernes) fue particularmente complejo, pues coincidieron dos situaciones que, de manera individual, suelen generar afectaciones a la población”.

Así lo dijo Claudia González Góngora, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) al hablar del apagón que afectó a toda la península.

Por un lado, se registró una falla en el suministro de energía eléctrica; por otro, una intensa tormenta que agravó el escenario en buena parte de la zona metropolitana”.

La también presidenta de la Canirac señaló que no se trató de un corte programado: “Es importante subrayar que no se trató de un apagón programado, sino de un fallo inesperado en el sistema“.

“Desde los primeros minutos de la contingencia, la Comisión Federal de Electricidad en la región mantuvo comunicación con nosotros para compartir la información conforme se iba generando”, dijo la empresaria.

Perdieron miles de pesos por falla eléctrica masiva

Durante el corte de energía, diversas empresas implementaron medidas de emergencia.

Algunas ajustaron turnos y horarios, mientras que negocios del sector comercial y de servicios, como restaurantes y tiendas, optaron por suspender temporalmente sus operaciones para garantizar la seguridad de su personal y clientes.

Entre las acciones realizadas, diversas industrias ajustaron sus horarios de trabajo, algunas empresas de comercio y servicios —como restaurantes y tiendas— en algunas optaron por suspender temporalmente sus actividades para salvaguardar la seguridad de sus trabajadores y clientes, y varias activaron sus plantas de emergencia para mantener en funcionamiento procesos esenciales”.

Además comentó que conforme el suministro eléctrico fue restableciéndose por zonas, las actividades se fueron reanudando de manera paulatina.

Estas medidas, aunque temporales, permitieron responder de manera ordenada a la contingencia.

Aunque el suministro comenzó a restablecerse durante la tarde-noche del mismo viernes, los efectos se sintieron a lo largo del día en distintas zonas.

Sin embargo, debido a la simultaneidad del apagón con la tormenta, se complica establecer un cálculo económico exacto.

Al coincidir la falta de energía con las lluvias, resulta difícil establecer un costo económico atribuible a uno u otro fenómeno“.

“Por ejemplo, las precipitaciones por sí solas habrían reducido la afluencia de clientes a establecimientos comerciales y gastronómicos, lo que impide cuantificar con precisión el impacto exclusivo del apagón”, explicó la líder empresarial.

Finalmente, González Góngora reiteró la importancia de buscar soluciones estructurales en materia energética para la región.

Desde el Consejo Coordinador Empresarial consideramos importante seguir avanzando en soluciones de fondo al tema energético y fortalecer la ruta hacia la autosuficiencia de la Península, con el fin de brindar mayor certeza y competitividad a la región”, sostuvo.

Apagón en la Península de Yucatán paralizó el comercio en Mérida

En el Centro Histórico de Mérida, algunos negocios intentaron operar con relativa normalidad, mientras otros se vieron obligados a cerrar antes de lo previsto.

Miguel Uc Chacón, trabajador de una cadena comercial, explicó que la falta de electricidad limitó su capacidad de comunicación con otras tiendas.

Aunque en la sucursal del Centro cuenta con planta eléctrica, ésta solo funcionó durante un tiempo limitado y no resolvió el principal problema: la falta de internet, que impidió procesar pagos electrónicos.

Las terminales y sistemas dependen de internet, así que varias ventas no se pudieron concretar. Aquí nos apoyó la planta, pero en otras tiendas no tienen respaldo y es un serio problema”, señaló.

Por su parte, Maite Santos, vendedora en una tienda de ropa, relató que desde las 2 de la tarde hasta las 5:30 permanecieron sin electricidad y, al quedarse completamente a oscuras, cerraron el local.

En su domicilio, en Cinco Colonias, la energía no regresó sino hasta las 8 de la noche.

Las ventas en su centro de trabajo fueron mínimas: sin caja registradora ni terminales, lo poco que lograron vender fue de manera manual.

Según comentó, el negocio reportó pérdidas superiores al 50% de lo esperado.

Aunque tuviéramos una planta, la falta de señal e internet nos dejaría igual sin poder vender”, lamentó.— Iván Canul Ek/ Ilse Noh Canché

Impacto de la falta de electricidad en el centro de Mérida

El apagón de viernes pasado impacto la actividad comercial en el centro meridano.

Fernando Sánchez Contreras, gerente de una tienda de autoservicio, reconoció que el apagón “les pegó duro”.

Sin energía, tuvieron que restringir el acceso de los clientes únicamente a las áreas iluminadas por luz natural. Algunas compras se hicieron en efectivo, pero pagos con tarjeta fueron imposibles.

El gerente calculó las pérdidas entre 5 mil y 10 mil pesos, al tratarse de un día de alta actividad.

Aunque mantuvieron el horario habitual, admitió que no se sienten preparados para enfrentar otro apagón:

Ni con una planta eléctrica podríamos trabajar bien, porque sin internet tampoco se pueden usar sistemas de cobro”.