La invasión de moscos que se experimenta en estos días en Mérida se prolongará más tiempo y por eso hay que tomar precauciones, alerta Julián Everardo García Rejón, responsable del Laboratorio de Arbovirología del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Uady.
El investigador señala que el insecto invasor es conocido como mosquito plaga por su comportamiento de picador severo.
Es de la variedad Aedes taeniorhynchus u Ochlerotatus taeniorhynchus y se le conoce también como mosquito negro o mosquito de los pantanos y las ciénagas, que se ha adaptado a las zonas urbanas.
Si bien no es transmisor de dengue, subraya, no solo se alimenta de la sangre de humanos y, por lo tanto, sí puede infectar de otros virus o patógenos.
Recomienda especial protección a las mascotas, ya que en Yucatán se ha identificado a este insecto como vector del parásito Dirofilaria immitis, causante de la filaria del corazón del perro.
En otros países se ha detectado que es vector de la encefalitis equina venezolana y equina del este.
Ataque en bloque
Durante una entrevista, el doctor García Rejón dice que mucha gente le ha preguntado si se trata de un “mosquito kamikaze”, entre otras cosas porque ataca en grupo y, aunque se complica la defensa en cualquier persona, no es difícil de matar.
“Este mosquito se caracteriza porque se alimenta en grupo”, explica. “Si te das cuenta, mientras te estás quitando los moscos de la cabeza ya te están picando en la espalda, en el brazo y en la pierna”.
Precisamente por esa característica se le puede matar con relativa facilidad, lo cual no pueden hacer animales silvestres, caballos, perros, gallinas y otras especies de las cuales también se alimenta.
Del pantano a la ciudad
El entrevistado, doctor en Ciencias Biológicas con especialidad en Entomología Médica, también formula los siguientes conceptos:
—Este mosquito plaga que vemos ahora en todos lados es un mosquito silvestre. No se reproduce en los mismos contenedores o los mismos criaderos que el Aedes aegypti. Se reproduce principalmente en zonas inundables, como, por ejemplo, las cercanas a las ciénagas.
—La laguna de oxidación que está por el rumbo del CRIT (en el Anillo Periférico) y el lago que se forma en la parte conocida como “el malecón de Pensiones” son lugares excelentes para la reproducción de este mosco.
—Esos lugares son visibles, pero hay otros que no lo son tanto y existen por montones en Mérida. Por ejemplo, las sascaberas que están abandonadas. Ahora que ha llovido tanto, el agua se acumula en ellas y no las podemos ver porque muchas están en el monte. Allí es donde se está reproduciendo ese mosquito.
—De este insecto tuvimos el primer reporte oficial en 1933, hace casi 100 años. El detalle es que antes se encontraba solamente en la ciénaga. Se le llama mosquito del pantano, mosquito negro o mosquito de la ciénaga.
—Poco a poco buscó otros sitios, como las sascaberas y otros lugares inundados, y se ha ido acercando a la ciudad. No es la primera vez que lo tenemos en Mérida, pero antiguamente era más pequeño, más compacto.
—Ahora, como ya está más adaptado a otros sitios, se alimenta mejor y ya es un mosquito más grande.
Más lluvia, más plaga
—Es importante mencionar que lo vamos a seguir teniendo. O sea, no va a ser suficiente un solo ciclo o tal vez dos ciclos de fumigación (para acabarlo). Si sigue lloviendo, que es lo más probable durante todo el mes de octubre, seguramente lo vamos a seguir teniendo.
—¿Qué debemos hacer? Obviamente, ya sabemos que tenemos que protegernos, tenemos que poner miriñaques en puertas y ventanas, tenemos que andar con pantalones y camisa de manga larga, de preferencia, para que no te piquen en brazos.
—Hay un detalle que quiero recalcar: se menciona que es un mosquito que no transmite dengue. Efectivamente, no transmite dengue, pero al ser como cualquier otro artrópodo —incluyendo garrapatas, tábanos, chaquistes, etcétera— que se alimenta de sangre, puede en algún momento transmitir algún otro virus o algún patógeno.
Cuidar a las mascotas
—Por eso hay que tener cuidado. No hay que menospreciarlo; al contrario, protegernos. Este mosquito ha sido encontrado como vector de algunas encefalitis en otras partes, como en Centroamérica, y aquí en nuestro Estado se le ha reportado como vector de Dirofilaria immitis, causante de la filaria del corazón del perro.
—Estos mosquitos vuelan mucho, van buscando “comida” en los patios, en los parques. Normalmente tenemos a nuestras mascotas en el patio y recomiendo a la gente que las proteja. Si ven que los perros están quejándose o llorando podría ser por la picadura de esos mosquitos. La filaria del corazón del perro es una enfermedad que podría ser mortal.
—A diferencia del Aedes aegypti, que prefiere la sangre del humano, el mosquito negro no es selectivo. Se alimenta de lo que haya: un pájaro, la gallina, la vaca, el chivo, lo que sea.
La fumigación
En cuanto a la fumigación, el investigador de la Uady recalca que no es una solución rápida y definitiva como mucha gente cree.
La fumigación mata a los moscos que en ese momento están volando, apunta. No sucede así con los que salen después. Lo primordial está en los criaderos.
En ese punto, considera que se deberían regular legalmente los sitios donde hay sascaberas y otras partes inundables, para que los dueños se responsabilicen y cuiden que no se formen charcas que luego se conviertan en criaderos de moscos.
También hace notar que en los lugares donde hay mucha vegetación se observa elevada presencia de mosquitos, pero no porque sean criaderos sino porque allí se ocultan los insectos en espera de sus presas.
“Por eso cuando pasas en lugares como jardines o los parques y mueves la vegetación, enseguida salen”, enfatiza.
