Las abejas son polinizadores esenciales para el equilibrio ambiental; sin embargo, la presencia de colmenas en áreas urbanas puede representar un riesgo para la población.
Ante los recientes incidentes registrados en Mérida, Alberto Alejandro Cen López, integrante de la Red de Rescatistas de Abejas de Yucatán, explicó el protocolo de actuación y las medidas que deben tomar los ciudadanos.
De acuerdo con el especialista, el procedimiento comienza con el reporte ciudadano y la revisión de fotografías o vídeos, a fin de determinar la urgencia del rescate.
Existen enjambres de paso, los cuales suelen posarse en ramas, rejas u otros sitios y que en uno o dos días se retiran de manera natural, explicó. Las abejas “Apis mellifera” no atacan, solo defienden sus enjambres, precisó al recomendar no molestarlas y esperar a que se desplacen por sí mismas.
En contraste, las colmenas establecidas, advirtió, representan mayor peligro, pues se convierten en el hogar permanente de las abejas y suelen ubicarse en patios descuidados, escombros o cavidades.
Necesario buscar ayuda especializada contra las abejas
Cen López recordó el caso de un hombre que perdió la vida tras golpear una colmena, hecho que derivó en un ataque masivo.
Por ello, solicitó a la población mantenerse alejada y esperar la intervención de los rescatistas, quienes también notifican a vecinos y propietarios de predios para prevenir incidentes.
El rescate consiste en colocar una trampa tipo embudo y una caja durante al menos dos días, con el fin de reubicar a la colonia en un apiario. Durante ese lapso, pidió a las familias, vecinos y mascotas permanecer bajo resguardo.
El rescatista indicó que las temporadas de mayor reporte son de febrero a junio, aunque incluso en este mes —considerado bajo— reciben un promedio de cuatro reportes semanales, de los cuales solo logran atender la mitad.
Las colonias rescatadas son entregadas a apicultores, quienes las rehabilitan con alimento, cuidados especiales y, en ocasiones, mediante el cambio de reina.
Cen López añadió que, aunque la abeja europea “Apis mellifera” no se encuentra en peligro de extinción, es necesario protegerla por su relevancia ecológica.
También subrayó que incluso las avispas, generalmente estigmatizadas, cumplen un papel benéfico al contribuir en la polinización y en el control de plagas.
Asimismo, consideró importante capacitar a elementos de Protección Civil y Bomberos para atender casos relacionados con abejas, ya que en algunas ocasiones es necesario su apoyo debido a la dificultad de acceso o el riesgo de ciertas intervenciones.
Además, recordó que en caso de ataque, lo más recomendable es mantener la calma, cubrirse, ponerse en cuclillas y alejarse al menos 150 metros, evitando manotear para no provocar mayor agresión.
Las personas que detecten un enjambre o colmena pueden comunicarse con la Red de Rescatistas de Abejas de Yucatán a través de sus redes sociales, enviando fotografías o vídeos para evaluar la situación.


