El investigador y astrónomo yucateco Eddie Salazar Gamboa falleció hoy, en Mérida

Eddie Salazar Gamboa, quien fuera matemático, químico y un gran investigador de los fenómenos astronómicos y arqueoastronómicos de la región, falleció la noche del jueves 16 de octubre.

El deceso ocurrió tras una breve dolencia, a la edad de 79 años.

Eddie Ariel Salazar Gamboa nació el 22 de marzo de 1946. Fue hijo de Inocencio Salazar Barrera y María Exaltación Gamboa O´Horán.

Contrajo nupcias con la señora Rubí Alpuche Cámara, con quien procreó tres hijos: Rubí, Eddie Ariel y Rigel.

¿Quién era Eddie Salazar Gamboa?

Eddie Salazar cursó la carrera de Ingeniería Química de 1968 a 1973 y la Licenciatura en Matemáticas de 1968 a 1972, ambas en la Universidad de Yucatán.

También cursó la Maestría en Administración en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, unidad Ciudad de México, de 1975 a 1978. Además cursó la Especialización para la Docencia impartida en el Centro de Investigación y Servicios Educativos de la Universidad Nacional Autónoma de México (1978-1980).

En su actividad docente, el investigador también formó parte de la Secretaría de Educación Pública, con adscripción en el Tecnológico Nacional de México, campus Instituto Tecnológico de Mérida, como profesor de tiempo completo.

Ingresó a la institución en el año de 1973, y desde entonces el maestro Eddie Ariel Salazar Gamboa impartió asignaturas como: Análisis Numérico, Termodinámica, Físico-Química, Química, Ecuaciones Diferenciales, Microeconomía, Macroeconomía, Programación Basic, Álgebra Lineal, Cálculo Diferencial e Integral, entre otras.

De 1970 a 2001, Salazar Gamboa desempeñó la docencia en los niveles de educación media superior y superior de la Universidad Autónoma de Yucatán; de igual forma, realizó funciones docentes en la Escuela Normal Superior de Yucatán de 1975 a 1982, y en la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”, de 1974 a 1977. Ha impartido cátedra en diversas instituciones educativas públicas y privadas de la ciudad de Mérida, en los niveles educativos media superior y superior.

Apenas el año pasado anunció su retiro de la docencia, en tanto que anunció que continuaría con sus trabajos dedicados a la astronomía, siendo que una de sus fuentes de divulgación fueron las páginas de esta casa editorial, a la que compartía sobre los fenómenos astronómicos mensuales y anuales.

De espíritu inquieto y cuestionador de su entorno, sobre todo del universo y el cosmos, dedicó numerosos años de su vida a la investigación, de manera que a la par de la actividad docente centrada en las ciencias exactas, ha sido un acucioso investigador en las áreas de astronomía y arqueoastronomía, pasiones que le permitieron comprobar y registrar la ocurrencia de importantes fenómenos de luz y sombra en edificios mayas prehispánicos de Yucatán, que constituyen una importante aportación al patrimonio histórico-cultural de la entidad.

Sus profundos conocimientos sobre astronomía y matemáticas le han permitido realizar cálculos de gran precisión sobre la ocurrencia de distintos fenómenos astronómicos y arqueo-astronómicos, presentando evidencias de los vínculos que los antiguos mayas sostenían entre el movimiento de los astros y el orden socio-religioso.

En el año de 1993, junto con el investigador Víctor Segovia Pinto, realizó la comprobación del descenso de Kukulcán lunar en la pirámide de Chichén Itzá. Fueron los cálculos matemáticos de Salazar Gamboa los que llevaron a determinar la fecha precisa en la que ese fenómeno debía ocurrir, el cual cambia de fecha cada año.

Por ello, en 2007 recibió un reconocimiento por parte del INAH por el descubrimiento de este fenómeno, la serpiente lunar, que se le atribuye a él y a Segovia Pinto.

La última década se abocó mucho al estudio de los eclipses, y la forma en la que los mayas fueron capaces de predecir estos fenómenos astronómicos.

También abarcó otras áreas en los últimos años, ya que apenas hace dos años registró el libro “Fibonacci, Neei, Lucas,y algo más”, un texto de divulgación sobre la sucesión infinita de números naturales. Trabajó en la edición de un libro sobre los calendarios maya, juliano, gregoriano, eclesiástico, perpetuo, judía, islámico, chino, ciclo metónico y saros.

Nunca dejó de investigar y hacer cálculos sobre los fenómenos de luz y sombra en la pirámide de Chichén Itzá, no sólo de la serpiente solar y lunar, sino también de otros fenómenos que ocurren en los solsticios de verano e invierno.

Algunos de los libros que escribió son: Introducción a la probabilidad y estadística que elaboró como libro de texto para alumnos de tercero de prepa de la Uady en 1980; La astronomía en Yucatán 2012-2036 (se publicó 2012); Métodos Numéricos 2012.2013; La Interpolación de Newton y la derivación numérica; y “Decodificando el código Dresde en el área de eclipses”.

Además publicó otros trabajos, a manera de folletos, como los cálculos de los equinoccios, de los que hizo 300 años de cálculos, los cálculos de la aparición de la serpiente lunar, y de la superluna desde 2013. Realizó los cálculos de epactas de la luna de 100 años, las lunas azules a lo largo de 50 años y el calendario perpetuo del siglo XXI, entre otros trabajos.

El investigador, astrónomo, químico y matemático será velado en la funeraria López Macari de Itzimná, a partir de las 1 de la madrugada hasla las 17 horas.