Una de las zonas que resultaron inundadas en Veracruz. El meteorólogo Juan Antonio Palma Solís indica que fueron varios factores climatológicos los que se conjuntaron en la tragedia que viven los veracruzanos
Una de las zonas que resultaron inundadas en Veracruz. El meteorólogo Juan Antonio Palma Solís indica que fueron varios factores climatológicos los que se conjuntaron en la tragedia que viven los veracruzanos

En Yucatán la cultura de la prevención ante desastres naturales forma parte de la responsabilidad colectiva. Esto ha permitido que la población y las autoridades reaccionen con anticipación ante cualquier catástrofe.

Las consecuencias de huracanes como “Isidoro” y “Gilberto” han contribuido en gran medida en el arraigo de esta cultura en la sociedad yucateca, que permanece en la memoria colectiva de varias generaciones.

“Yucatán es ejemplo nacional de la cultura de la prevención”, dijo el meteorólogo Juan Palma Solís.

El especialista explicó que la península cuenta con una amplia infraestructura de medición de lluvias y ciclones tropicales que incluye estaciones meteorológicas distribuidas por toda la región, dos radares, globos-sonda y una boya meteorológica frente a Quintana Roo, que permite detectar con anticipación los vientos en caso de aproximación de un ciclón.

“Estamos completamente cubiertos de sensores”, señaló el especialista, quien recalcó que, como complemento con la tecnología, “la gente ya tiene la cultura de la prevención. Cuando suena la alerta, se prepara y acata a lo que dicen las autoridades”.

Respecto a lo ocurrido en Veracruz, Palma Solís aclaró que las proyecciones, se basan en modelos numéricos de predicción, mismos que utilizan meteorólogos de todo el mundo, ajustados por especialistas según las condiciones del terreno y los sistemas atmosféricos.

Asimismo, subrayó que los organismos oficiales “no realizan mediciones directas de lluvia”, sino estimaciones basadas en modelos predictivos.

“Con estos modelos se determina cuánta lluvia podría caer en determinada zona y con base en eso, se emiten los avisos. En este caso, se pronosticaron lluvias torrenciales y hasta posibles precipitaciones extraordinarias, que finalmente ocurrieron”.

Las lluvias, agregó, se clasifican en umbrales de intensidad: las ligeras de hasta 5 milímetros (mm); moderadas, de 5 a 25 mm; las fuertes reportan entre 25 y 50 mm, causando encharcamientos; las muy fuertes son de 50 a 75 mm, con posibilidad de afectaciones locales; las intensas son de 75 a 100 mm”.

“Las torrenciales pueden llegar a ser superiores a 100 milímetros, siendo capaces de generar desbordamientos e inundaciones severas y las extraordinarias que superan los 150 mm”.

En Veracruz las lluvias superaron los 250 mm en menos de 24 horas, lo que causó un colapso de los sistemas de drenaje y el desborde de ríos. Esto aunado al hecho que durante los días que llovió se acumularon 600 mm.

Según señala el experto, “son las más intensas que ha habido en México”.

El especialista detalló que la magnitud del desastre, no se debió a un error de aviso meteorológico, sino a una suma de varios factores.

“El Servicio Meteorológico avisó con tiempo; sin embargo, la evacuación y los protocolos de emergencia corresponden a Protección Civil y al gobierno”.

Escenario improbable

A la pregunta si esta situación podría ocurrir en el estado, Palma Solís fue muy claro al mencionar que nuestra composición geográfica es diferente a la de los estados que han presentado inundaciones a lo largo de la historia.

“En Yucatán sería muy difícil que pasara algo así por una razón simple: no tenemos grandes ríos ni zonas montañosas donde el agua pueda acumularse o bajar con fuerza hacia las poblaciones”, explicó.

En ocasiones, parte de la población tampoco acata las indicaciones por desconocimiento o desconfianza en los boletines técnicos.

“No necesitamos un huracán categoría 5 para tener una tragedia. Esta baja presión tenía apenas un 10% de potencial ciclónico, pero estaba cargada de agua. A veces la gente ve eso y piensa que no pasa nada”, explicó.

Aun así, recordó que el riesgo de inundaciones por saturación del suelo sigue siendo alto, como en 2020 con “Cristóbal”, que dejó lluvias continuas por varios días.

“Aquello no fue en un solo día, sino durante semanas. En Veracruz todo cayó en cuestión de horas. Son escenarios distintos”.

Palma Solís insistió en que más allá de los datos técnicos, la información meteorológica debe comunicarse en un lenguaje accesible para todos.

“No basta con decir ‘lluvias torrenciales’ o ‘potencial ciclónico’. Hay que explicarle a la gente qué significa eso en su vida diaria. La naturaleza no se puede evitar, pero sí se puede anticipar y preparar. Si la información está dada, el siguiente paso es actuar”.— Karla Cecilia Acosta Castillo

Clima Metodología

El meteorólogo Juan Antonio Palma Solís menciona parte de la clasificación pluvial.

Clasificación

Las lluvias se clasifican en umbrales de intensidad: las ligeras de hasta 5 milímetros; moderadas, de 5 a 25 milímetros (mm); las fuertes reportan entre 25 y 50 mm, causando encharcamientos; las muy fuertes son de 50 a 75 mm, con posibilidad de afectaciones locales; las intensas son de 75 a 100 mm; las torrenciales pueden llegar a ser superiores a 100 mm, siendo capaces de generar desbordamientos e inundaciones severas y las extraordinarias que superan los 150 mm.

Avisos

“Con los modelos se determina cuánta lluvia podría caer en determinada zona y con base en eso, se emiten los avisos”, señala el especialista.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán