• A la izquierda, calaveritas de azúcar. Aunque son elementos que no son tradicionales del Hanal Pixán, se comercializan en los mercados de Mérida. Abajo de estas líneas, velas de colores para los altares de los pequeños
  • La cruz verde simboliza el árbol de la ceiba. A la izquierda, jícaras donde se colocan los alimentos en los altares, y arreglos de cempasúchil

Cada año durante la época de finados, en Yucatán es tradición montar altares para honrar a familiares, amigos, conocidos e incluso a las almas olvidadas.

Los altares comienzan a colocarse a partir del 28 de octubre, día en que se recibe a las mascotas que han partido. El 29 de octubre está dedicado a las ánimas olvidadas, los niños son recordados el 30 y 31 de octubre, el 1 de noviembre se dedica a todos los santos y el 2 de noviembre a los adultos fallecidos.

Los elementos que conforman el altar pueden variar según el municipio y las posibilidades económicas de cada familia, ya que algunos optan por altares muy elaborados, mientras que otros prefieren las versiones más sencillas.

Las preparaciones para colocar los altares a los fieles difuntos ya están en la recta final. Pero, ¿cuánto se requiere para poner uno?

Entre los elementos que se acostumbran incluir y que pueden adquirirse en el mercado Lucas de Gálvez están las jícaras, con un precio aproximado de $25.

Un objeto clave son las cruces verdes, que pueden encontrarse desde $75 hasta $95, algunas decoradas con flores pintadas a mano.

El cajete, pieza de barro en la que se colocan los alimentos, se vende a $65. Otro elemento tradicional, sobre todo durante las oraciones o rezos, es el incienso, que se ofrece en bolsitas a $20.

El incensario puede encontrarse desde $50 hasta $75, dependiendo el tamaño, y también hay opciones metálicas desde $40.

Las velas y veladoras son indispensables, que varían de acuerdo con los días.

Por ejemplo, los altares dedicados a los pequeños, se deben colocar velas de colores, que se venden desde $7, mientras que las veladoras blancas se comercializan de $20 a $35, según el tamaño.

Las flores son parte esencial de la ofrenda. La más solicitada es el cempasúchil en diferentes presentaciones: macetas de $100, ramos de $80 y más pequeños de $35. Otras flores muy buscadas son el xpujuc, en $50; y la teresita, entre $50 y $60. De igual manera, hay arreglos florales desde $70.

El toque dulce no puede faltar en la mesa del altar. En el puesto Don Luis e Hijos, los locatarios mencionaron que los mazapanes de pepita se venden a $5, y los dulces de coco y pepita a $10.

Según indicaron, mantendrán sus precios hasta el final de la temporada para que todos puedan adquirirlos y adornar sus altares.

En otro puesto, en la entrada del mercado Lucas de Gálvez, la locataria María Solís comentó que ofrecen calaveritas de azúcar en tamaño mini, ideales para las peticiones escolares, a tres piezas por $20. También cuentan con presentaciones más grandes, cuyo precio puede llegar hasta $380.

Con la cercanía del Hanal Pixán los colores, aromas y sabores de la tradición yucateca comienzan a llenar los hogares, recordando que cada altar no solo honra a quienes partieron, sino que mantiene viva la memoria y el amor hacia ellos.