Dotar a las cabeceras municipales yucatecas de ambulancias para el traslado médico de pacientes es una buena idea, pues la capacidad de respuesta para la atención de emergencias puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
No obstante, la buena idea que supone la disponibilidad de las ambulancias al servicio de los ayuntamientos se ha topado con el problema de la burocracia en la administración de las mismas, en especial cuando se trata de una emergencia donde cada segundo cuenta y lo que está de por medio es una vida.
En entrevista con el Diario sobre este tema, Antonio Cardeña Cortés, presidente de la Asociación de Justicia para Víctimas de Accidentes, explicó que si bien no está muy adentrado en la estructura burocrática de los ayuntamientos (cada cabildo tiene su forma de administrarlas), los servicios de ambulancia ante una emergencia deben darse en forma inmediata y no someterse a una consulta de los regidores para otorgarlo.
“Burocracia y emergencias no son compatibles”, expuso. “Comprendo que cada ayuntamiento tiene su propia forma de administrar la operación de las ambulancias, que su uso cumpla con la encomienda de apoyar el traslado de pacientes hasta los lugares donde puedan recibir atención médica”.
“Lo que me cuesta creer es que se pretenda condicionar los traslados de emergencias, donde cada segundo cuenta y puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, a un consenso del cabildo”.
El entrevistado señaló que las ambulancias de los municipios cumplen con una valiosa labor al facilitar el traslado de pacientes a los centros de salud de la capital del estado y, por tanto, su uso debe estar debidamente supervisado.
En este sentido, los traslados de emergencia deberían considerarse y estar disponibles para responder de inmediato.
“No es posible que ante un incidente grave donde una víctima debe ser trasladada de inmediato, el apoyo de una ambulancia llegue hora y media después de haber sido solicitada porque no había autorización”, explicó.
Cardeña Cortés agregó que los servicios de traslado con ambulancias municipales deben estar coordinados primero por las direcciones de policía municipal, respaldadas con el apoyo que brinda la SSP o la Cruz Roja.
“Se trata de que las víctimas de una emergencia no se queden sin traslado de urgencia y que si las ambulancias municipales no están disponibles, saber dónde se ubican las más cercanas para apoyar ante esta situación”, refirió.
En su opinión, “es importante que la administración de la ambulancias recaiga en una sola persona que tenga la facultad de otorgarlo cuando se requiera, de otra forma se pierde de vista el verdadero sentido del servicio que les da origen”.
