Con brocha en mano y el compromiso de servir, comenzó la campaña “Pinta con el corazón, pinta con Berel”, una iniciativa que une a la empresa Pinturas Berel y al DIF Municipal de Mérida con un mismo propósito: renovar los espacios de asociaciones civiles que dedican su trabajo diario a mejorar la vida de niños, jóvenes y adultos con discapacidad o en situación de vulnerabilidad.
El color aquí se convierte en una metáfora poderosa, ya que no se trata de solo de muros que tendrán nuevos tonos, sino de entornos que se dignifican, espacios que cobrarán nueva vida gracias a la colaboración entre el sector empresarial, el DIF municipal y a la sociedad civil organizada.
En esta primera etapa, las asociaciones Sol y Luna, y Construyendo Sonrisas son las beneficiarias directas de esta acción solidaria que busca, como su nombre lo indica, pintar con el corazón.
Gerardo López Fernández, director del DIF Municipal, destacó la importancia de este tipo de sinergias.
“Berel hace equipo con el Ayuntamiento de Mérida, y lo que buscamos es que, a través de la venta de sus productos hasta el 15 de diciembre, un porcentaje se destine a mejorar las instalaciones de asociaciones civiles. Es un trabajo conjunto en el que todos ganan: las empresas, las asociaciones y, sobre todo, la comunidad”, señaló.
El funcionario recordó que el Ayuntamiento mantiene actualmente vínculos con 67 agrupaciones de la sociedad civil, a las que apoya de manera directa o mediante alianzas como ésta.
“Si un día las asociaciones no pudieran realizar el trabajo que hacen, ningún nivel de gobierno podría suplirlas. Por eso, cada gesto de colaboración significa un impacto real en las personas que más lo necesitan”, enfatizó.
Ángel Manuel Zupo Herrera, gerente de Mercadotecnia de Pinturas Berel Sureste, explicó que esta campaña reafirma la vocación social de la empresa.
“Hemos apoyado causas como la lucha contra el cáncer, reforestaciones y ligas deportivas y esta ocasión quisimos enfocar nuestros esfuerzos en las asociaciones civiles. Ellas son quienes más requieren de un entorno digno para seguir trabajando con las personas que atienden todos los días”, comentó.
La dinámica es sencilla, pero significativa. En cada compra que los yucatecos realicen en alguna de las más de 70 sucursales Berel en el estado hasta el 15 de diciembre se traducirá en pintura y mano de obra profesional para embellecer instituciones que dedican su labor al bienestar común.
“Mientras más personas se sumen, más asociaciones podremos ayudar. Y además, las tiendas están ofreciendo la promoción de galón gratis, así que es una gran oportunidad para apoyar y renovar el hogar”, añadió Zupo Herrera.
Para quienes reciben este gesto, el valor del color trasciende lo estético.
Marian Hijlkema, directora de Sol y Luna, resaltó que este tipo de apoyo resulta invaluable.
“Es muy difícil conseguir donativos para mantenimiento o mejoras de infraestructura. Muchas veces te quieren regalar una silla de ruedas, pero no algo para el lugar donde esa persona será atendida. Por eso, que Berel y el DIF nos ayuden a pintar nuestras sedes es una bendición. Los colores los elegimos juntos, pensando en lo que representa nuestra institución. Hoy todo se ve limpio y bonito, pero estará mucho más alegre y colorido… y eso también influye en el ánimo de los niños y de las familias”, compartió emocionada.
Sol y Luna A.C. atiende a niños con diversos retos de desarrollo a través de cinco áreas técnicas, nutrición, autoasistencia, comunicación; neurodesarrollo y psicopedagogía, involucrando activamente a los padres en los procesos terapéuticos. Su labor ha sido reconocida por promover la autonomía y la integración familiar.
Valentina Herrero Buchanan, encargada de procuración de fondos y comunicación de Construyendo Sonrisas A.C., coincidió en la relevancia de este tipo de colaboraciones.
“Nos dedicamos desde hace más de 60 años a promover la inclusión, la educación y la rehabilitación física de personas con diversidad funcional. Tener nuestras instalaciones renovadas y llenas de color es también una manera de renovar el espíritu. No solo se están pintando paredes, se están pintando corazones”, expresó.
Además, hizo un llamado a las empresas, escuelas y ciudadanos a sumarse.
“Las asociaciones civiles somos aliadas de la sociedad. Todos tenemos algo que aportar, desde nuestro trabajo, tiempo o recursos. Juntos podemos hacer mucho más”, indicó.
“Pinta con el corazón” es, en esencia, un recordatorio de que la solidaridad también se expresa con acciones tangibles. Que cada brochazo puede ser un mensaje de esperanza y cada pared recién pintada, el reflejo de una comunidad que cree en el trabajo compartido.
La invitación está abierta a todo el público. Cada compra en Pinturas Berel será una contribución directa a quienes, desde su trinchera, transforman vidas en Yucatán. Porque cuando el color se une a la empatía, el resultado es siempre un mural de humanidad.
