El gremio de la masa y la tortilla en Yucatán no consume maíz local en la actualidad; el de mayor uso viene de Campeche, seguido en menor proporción de Sinaloa.

“Por eso buscar acuerdos con los productores locales con el acuerdo nacional de maíz blanco-tortilla que propone el gobierno sería de gran interés, pero hay escepticismo respecto a su efectividad”, dijo Fernando Monsivais Rodríguez, director general del Grupo Informativo de la Industria de la Masa y la Tortilla (IMT).

“Se ha instalado en Yucatán una mesa estatal de trabajo para coordinar acciones entre el gobierno, los productores y las tortillerías. Se espera que, gracias a este acuerdo, los productores locales accedan a precios preferenciales y una mayor demanda de su maíz. Pero, el impacto real dependerá de la participación efectiva de las tortillerías y del cumplimiento de los compromisos de abasto”, explicó.

Como se informó, el acuerdo mencionado es una iniciativa del gobierno federal que busca estabilizar el precio de la tortilla con la colaboración entre los productores de maíz, la industria harinera y las tortillerías. Por tal motivo, se puso a disposición de las tortillerías adheridas maíz blanco a precio preferencial de $6,000 por tonelada, se ofreció financiamientos, y se estableció mecanismos para asegurar que los tortilleros trasladen el beneficio a los consumidores.

Entrevistado al respecto, Monsivais Rodríguez declaró que, aunque el pacto ofrece beneficios, advirtió que en Mérida el insumo principal para la elaboración de tortillas aún es la harina de maíz.

“Si los descuentos en harina no son suficientes y otros insumos continúan encareciendo, la estabilización del precio de la tortilla podría no ser viable”, afirmó.

Señaló que, los industriales ya manifestaron su preocupación.

“Algunos expresaron escepticismo, señalaron que los costos operativos continúan en aumento y los beneficios del acuerdo no les favorecen. En Yucatán, aunque se pide sumarse al acuerdo, la baja participación refleja dudas sobre su viabilidad real”, comentó.

Reconoció que, las tortillerías que se adhieran al acuerdo podrían acceder a maíz blanco a $6,000 por tonelada, descuentos en harina nixtamalizada, créditos de hasta 1.3 millones de pesos y capacitación laboral. No obstante, el director subrayó que la reducción de precios ahora no es inviable debido a las condiciones del mercado.

“Yucatán tiene uno de los precios de insumos más elevados, lo que encarece la producción y el precio de venta. La estabilización podría verse afectada si los demás insumos se siguen incrementando”, aseveró.

Sobre la meta del gobierno de reducir el precio de la tortilla en un 5% en seis meses y hasta un 10% al final del sexenio, Monsivais Rodríguez opinó que, “la viabilidad de esta meta dependerá de las condiciones del mercado, la reducción de intermediarios y los costos de insumos. Actualmente, el precio promedio del kilo de tortilla ronda los $30, y la variabilidad regional complica una reducción uniforme”.

Informó que, en Yucatán, existen 2,457 molinos y tortillerías, de las cuales se estima que el comercio formal representa un 40%, lo que implica que alrededor de 1,000 tortillerías podrían participar en el programa.

“El delegado de Sader (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural) en Yucatán ha expresado que se busca afiliar a todas las tortillerías formalmente constituidas, pero el proceso requiere trámites presenciales y documentación específica, lo que ha dificultado la afiliación”, indicó.

Recalcó que, “se espera que los productores locales accedan a estos precios preferenciales y mayor demanda, pero el impacto final dependerá de la participación efectiva de tortillerías y del cumplimiento de los compromisos de abasto”.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.