El asentamiento Orquídeas de Mérida, un sector que hasta mediados de 2024 no tenía agua potable
El asentamiento Orquídeas de Mérida, un sector que hasta mediados de 2024 no tenía agua potable

El crecimiento poblacional de Mérida genera un grave problema de expansión territorial que se traduce en una trama urbana discontinua que encarece el costo de los servicios públicos y la calidad de los equipamientos, consideró David Montañez Rufino, director general del grupo de profesionales analistas MetrópoliMid.

Esta misma expansión descontrolada, destacó, hace que Mérida pierda densidad, pues la ocupación física de su territorio crece más rápido que su población. En términos sencillos, explicó, hay menos gente que vive en más espacio y ocasiona que se encarezcan los servicios públicos y privados.

David Montañez fue entrevistado en relación con el reporte 2025 del Consejo Estatal de Población (Coespo) 2025 que indica una población de 2.498,676 personas que viven en Yucatán, lo que representa un incremento de 7.64% respecto a los resultados del Censo de Población del Inegi de 2020.

“No es algo negativo este crecimiento de población del 7.64% o 7.65%”, señaló. “El problema está en cómo el crecimiento de las ciudades se da de manera muy poco ordenada, sin que haya una planeación efectiva que realmente se aplique y que ordene el territorio para tener asentamientos compactos y continuos”.

Recordó que Mérida concentra la mayoría de los servicios, la infraestructura y las fuentes de empleo. Por ello, la capital y su zona metropolitana absorben la mayor parte del crecimiento poblacional. Este fenómeno encarece el precio de la vivienda, de la tierra, se evidencia más la falta de planeación del crecimiento ordenado de las ciudades y hace que la gente viva cada vez más en la periferia.

En 2023, precisó, MetrópoliMid realizó un análisis urbano y halló que de los 995,129 habitantes que residen en Mérida, el 27.3% (271,807) viven en la periferia y de las 30,161.4 hectáreas de superficie urbanizada que se identifican actualmente en el municipio de Mérida, el 45.6% y 13,756.9 hectáreas pertenecen a la periferia. Sin embargo, hoy Mérida tiene aproximadamente 1.258,230 habitantes, pero hay otros municipios yucatecos que registran importantes crecimientos poblacionales como Kanasín y Valladolid.

Viven fuera del periférico de Mérida

En sus explicaciones, David Montañez recordó que casi el 30% de la población del municipio ya vive afuera del anillo periférico de Mérida, cuando hacia dentro del periférico siguen existiendo vacíos urbanos y espacios suficientes para albergar a esa población. La gravedad de esta falta de planeación urbana es que en la periferia del norte de Mérida se ha dado una expansión mucho más acelerada que el propio crecimiento poblacional.

En 2020, en la periferia de Mérida había una densidad de 19.8 habitantes por hectárea, mientras que la media nacional fue de 64. Esto revela un grave problema de expansión que se traduce en una trama urbana discontinua, es decir, una ciudad fragmentada con grandes vacíos entre zonas habitadas, lo que encarece el costo de los servicios y el equipamiento de las zonas habitacionales.

El ejemplo más claro de este encarecimiento de los servicios públicos se refleja en el mantenimiento de las calles, que es insostenible porque son tantos kilómetros que la autoridad municipal es incapaz de atender todo. Lo mismo ocurre al llevar energía eléctrica, agua potable, recolección de basura y seguridad pública.

Hay asentamientos y desarrollos inmobiliarios tan lejanos y dispersos que es muy costoso ofrecer esos servicios públicos, parques infantiles, campos deportivos equipados y actividades culturales.

Ni qué decir del transporte público. Sistemas masivos de transporte como los BTR, Metrobús… es difícilmente sostenible cuando la ciudad no ofrece suficiente densidad poblacional. Incluso, la gente tiene que moverse más lejos para su trabajo, asistir a la escuela o para realizar sus compras.

“En resumen, el crecimiento como tal no es el problema. Ciudades que se desarrollan constantemente y que atraen población de otras entidades o de otros países, pueden generar riqueza cultural, innovación y riqueza económica; el problema es que el ordenamiento territorial no ha sabido crecer de manera ordenada y eficiente ante este aumento de población”, destacó.

“Se requiere de una visión integral a nivel metropolitano, e incluso regional, y programas de ordenamiento territorial que realmente se apliquen pensando en ciudades compactas y continuas que hagan viable el sistema de transporte público y las políticas públicas gubernamentales”.

El director de MetrópoliMid dijo que el reto no es cuantos somos, sino cómo y dónde vivimos. Sin un ordenamiento real, el crecimiento de Yucatán seguirá generando ciudades cada vez más dispersas, costosas e insostenibles.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.