Tras una serie de estudios realizados en los municipios de Muna, Cantamayec y Opichén, especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) dieron a conocer los resultados de la aplicación del biosólido en la producción de maíz, proyecto realizado en colaboración con la empresa agroalimentaria Kekén y agricultores locales.

Según se informa en un comunicado, ante académicos, investigadores, autoridades municipales y ejidales de diversos municipios, Bartolo Rodríguez Santiago, director regional del CIRSE – INIFAP, M.C. compartió que el biosólido es un subproducto derivado del proceso de tratamiento de aguas residuales en las granjas tecnificadas de la compañía yucateca, revelándose como una alternativa sustentable y eficiente como fertilizante orgánico para cultivos de hortalizas y maíz, esto de acuerdo con los resultados de sus investigaciones.

Alcances

Mediante un evento llevado a cabo en el municipio de Muna, en presencia de autoridades federales de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), autoridades locales, representantes de Kekén y agricultores de la región, se dieron a conocer los alcances monitoreados tras su aplicación, entre los que destacan: mejorar la nutrición de la planta, estimular y fortalecer el desarrollo de raíces, conservar la humedad del suelo y mejorar la estructura y PH del suelo.

Al respecto agregó que el reciente estudio demostró que el uso del biosólido favorece las características físicas del suelo, incluyendo en terrenos pedregosos que caracterizan la península de Yucatán, obteniendo excelentes rendimientos.

“Tiene muchísimas bondades la aplicación del biosólido, mejora las características físicas del suelo, en el caso de estos suelos pedregosos mejora la fertilidad, mantiene la humedad y desde luego el rendimiento en los cultivos”, expresó el especialista.

Por su parte, Miguel Carbajal, director de sustentabilidad de Kekén, destacó que la entrega de estos resultados permitirá que más productores conozcan, de voz de los expertos y de otros agricultores, los beneficios comprobados del biosólido en sus cosechas; y de esta manera opten por prácticas más amigables.

En su intervención, el Prof. Carlos Ayuso Vera, alcalde de Muna, reconoció esta iniciativa como una herramienta de desarrollo para el campo yucateco, pues de acuerdo con sus palabras no sólo representa una oportunidad de mejorar la calidad y cantidad de producción, sino que representa un importante ahorro para el agricultor.

Finalmente, Jorge Barbosa, agricultor del mismo municipio, compartió su experiencia directa con el uso del Biosólido, proveniente de las granjas de Kekén, asegurando que es una buena opción para recuperar el suelo, mantener el rendimiento y reducir el uso de fertilizantes químicos.

Cabe mencionar que a lo largo de este año, la empresa productora de carne de cerdo, mediante su programa “Quédate en el Campo”, ha implementado diversas acciones que buscan incentivar el apoyo a productores locales, promoviendo prácticas agrícolas sostenibles y bienestar en las comunidades rurales.