La defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes reunió a instituciones, organizaciones civiles, funcionariado, docentes, familias y participantes del proyecto en el Gran Museo del Mundo Maya durante la jornada “Aprendizaje y Resultados del Proyecto ¡Actúa! 2024–2025”, impulsada por Kóokay, Ciencia Social Alternativa, A.C.
El encuentro, encabezado por la directora de la asociación, Nancy Walker Olvera, presentó los avances de un proceso de dos años que busca contribuir al reconocimiento y la garantía de los derechos humanos de la niñez y juventud, así como fortalecer los entornos educativos desde una perspectiva de respeto, diversidad y prevención de la violencia.
Durante la ceremonia se destacó la participación de representantes de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán, la Secretaría de Educación, el Colegio de Bachilleres, el Departamento de Atención a la Infancia y la Familia, Iepac, Educe, Cepiadet, Save the Children, el Centro Educativo Loyola, la Universidad Autónoma de Yucatán y Cejudi, A.C., además de las niñas, niños, adolescentes y familias que formaron parte activa del proceso.
Durante la presentación se expuso un panorama amplio sobre la percepción de la violencia hacia niños y adolescentes en el ámbito educativo de Yucatán, derivado de una investigación realizada en más de 2,400 escuelas públicas y privadas.
Este diagnóstico permitió identificar formas de discriminación, prácticas normalizadas y situaciones de riesgo que, aunque muchas veces invisibles, impactan directamente en el bienestar y desarrollo de quienes transitan los espacios escolares.
A partir de estos resultados, el equipo de Kóokay desarrolló materiales pedagógicos destinados a facilitar conversaciones sobre derechos humanos con estudiantes de primaria, secundaria y nivel medio superior.
Los materiales llegaron a 2,932 alumnos, quienes participaron en actividades lúdicas y dinámicas que permitieron abordar temas sensibles de manera segura, creativa y respetuosa.
Funcionarios
Paralelamente, el proyecto incluyó la capacitación de 150 funcionarios, de uno y otro sexo, provenientes de 40 municipios del estado, quienes ahora cuentan con herramientas conceptuales y metodológicas para integrar la perspectiva de derechos de niños y adolescentes en sus ámbitos de trabajo.
La colaboración entre instituciones se fortaleció durante este proceso, consolidando una red de profesionales comprometidos con la promoción de entornos más justos y libres de violencia.
Entre los momentos más significativos de la jornada destaca el diálogo directo con niños y adolescentes, quienes compartieron sus experiencias, aprendizajes y reflexiones sobre el ejercicio de sus derechos.
Hablaron de la importancia de ser escuchados, de la necesidad de que sus opiniones sean tomadas en serio y del valor de contar con herramientas que les permitan reconocer lo que viven, identificar los límites y ejercer su autonomía de manera informada.
Sus intervenciones generaron una reflexión en los adultos, quienes reconocieron la urgencia de construir espacios donde las infancias no solo participen, sino que realmente influyan en las decisiones que les afectan.
Además, se presentó el videopodcast “Hablar es actuar”, una herramienta pedagógica y campaña de comunicación integrada por cápsulas en las que niños y adolescentes reaccionan a comentarios adultocéntricos, machistas, racistas y Lgbtttiqfóbicos encontrados en internet, con el fin de generar conciencia, cuestionar discursos normalizados y abrir espacios de diálogo sobre la igualdad y la dignidad humana.
Nancy Walker Olvera recordó que Kóokay tiene casi dos décadas trabajando en temas relacionados con derechos humanos, género, violencias y diversidad.
En los últimos años el enfoque se ha consolidado especialmente en niños y jóvenes, pues son grupos que requieren atención urgente y sostenida, dijo.
La investigación inicial que dio origen al proyecto fue realizada con apoyo de la Fundación Kellogg, y que permitió obtener un diagnóstico sin filtros sobre la violencia escolar.
El anonimato y la independencia de la investigación, explicó, facilitaron que se obtuvieran respuestas más sinceras y cercanas a la realidad.
Walker detalló algunos de los datos que más llamaron la atención del equipo: el 71% de las escuelas reporta contar con infraestructura accesible, pero el 30% aún no reúne las condiciones adecuadas; el 47% reconoció conocer episodios de violencia, muchas veces relacionados con el entorno familiar; y la discriminación continúa siendo una problemática persistente. Para la directora, los números no son simples estadísticas, sino “rostros y experiencias de vida” que muestran el peso real de estas violencias. Tras cada cifra, dijo, hay historias de niñas, niños y adolescentes que viven situaciones que impactan no sólo su desarrollo educativo, sino también su vida familiar, emocional y social.
La jornada culminó con un mensaje colectivo de las niñeces y adolescencias presentes, quienes llamaron a ser incluidas en los procesos de toma de decisiones que les afectan directamente. Expresaron que ya no están dispuestas a tolerar la discriminación y que buscan ser reconocidas como personas con pensamientos, opiniones y emociones propias. Hablaron abiertamente sobre su interés en temas como la sexualidad, la diversidad y la convivencia en incluso la lengua maya, insistiendo en que necesitan espacios seguros donde puedan expresarse sin miedo a ser juzgadas o minimizadas. Su participación emocionó a las y los presentes, pues dejó claro que el futuro de la defensa de derechos pasa necesariamente por escuchar y valorar sus voces.
Para contacto: 999 738 9251 / contacto@kookay.org.
