MÉRIDA.- Cansado de que no le den solución a su problema, Juan Carlos Ortiz García, quien en septiembre pasado fue atropellado por un autobús del sistema Va y Ven, se manifestó hoy frente al Palacio de Gobierno para exigir una respuesta.
El afectado relató que el 4 de septiembre fue atropellado en la calle 41 con 22 de Mulsay y estuvo hospitalizado ese día y el 5, pero “ni la aseguradora ni la Fiscalía” se presentaron.
En su protesta, el quejoso portaba carteles en los que pide solución, con leyendas como “Sr. gobernador, ¿me ayudaría usted a solucionar mi caso en Fiscalía? Soy lesionado”.
Tardado proceso para recibir la denuncia judicial
Ortiz García explicó que su denuncia se ingresó hasta el 6 de septiembre y, aun así, “del día 6 de septiembre al día 4 de octubre no habían hecho nada”.
No fue sino hasta el 7 de octubre cuando se integró la carpeta y el 18 se determinó que el autobús era responsable del accidente.
Sin embargo, aseguró que del 18 de octubre a la fecha “no se ha hecho nada” para solucionar la situación.
Sentado frente al Palacio de Gobierno, indicó que el chofer quedó en libertad y el camión salió del corralón, pese a que él sigue lesionado y sin recibir pago alguno.

Además, dijo que la aseguradora cambió varias veces la cantidad ofrecida y que incluso le comentaron, “de manera grosera”, que si quería 100 mil pesos se los darían “en monedas de peso”.
¿Y el Centro de Atención a Víctimas?
Sostuvo que no recibió asesoría del Centro de Atención a Víctimas ni hay avance en la agencia de tránsito, a pesar de que, afirma, le prometieron resolver en 48 horas.
Atribuye errores de la fiscal María José Puerto, como enviarlo al Hospital O’Horán sin solicitud oficial y registrar mal su número de Seguro Social, lo que impidió recuperar su archivo clínico.
Juan Carlos pidió ser escuchado por el gobernador y advirtió que permanecerá en el lugar hasta que salga alguien y le dé una respuesta.
Ortiz García señaló que vive con discapacidad y que el accidente ocurrió cuando tuvo una crisis de epilepsia y cayó sobre un paso peatonal. Fue entonces que el autobús terminó por pasarle sobre su pie izquierdo.
“No me voy a ir ni en la noche, aquí dormiré”, advirtió.
