Un equipo láser de luz pulsada de 100 watts se utiliza para retirar las pintas de la Catedral de San Ildefonso realizadas durante la marcha del 8 de marzo de 2023, las cuales afectaron sus fachadas exteriores norte, este y oeste.
En un comunicado se informa que las labores, que comenzaron en febrero de 2024 y concluirán en enero próximo, están a cargo de la empresa IG Restauración y Arquitectura, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con recursos de un seguro federal por siniestros destinado a la preservación de monumentos históricos.
Con el fin de utilizar herramientas y métodos menos invasivos en la piedra caliza, se determinó intervenir las áreas dañadas con una técnica innovadora: el láser.
Por lo general, se realizan procesos de limpieza químicos o fisicoquímicos que son poco amigables, tanto con el usuario como con el medio ambiente y los materiales de soporte, dijo la restauradora-perito del Centro INAH Yucatán, Karla Martínez López.
Trabajos en la Catedral de Mérida
El equipo láser portable, operado por restauradores especialistas, permitió retirar la mayoría de la pintura en superficie, mientras que una mínima parte fue eliminada con solventes y limpieza mecánica, explicó la responsable de la supervisión.
En la fachada este se intervinieron 40 metros cuadrados, y en la norte, 220. En la fase actual, precisó, se atiende la cara principal de la catedral (portada oeste), con 50 por ciento de avance en los trabajos.
Aunado al retiro de la pintura, la restauradora detalló que el diagnóstico dictaminó que la mampostería de esos muros estaba en mal estado de conservación; se observó pérdida de juntas constructivas y de aplanados, procesos de disgregación y desprendimientos, así como áreas de humedad concentrada.
La restauración debe ser integral, aseveró, por lo que se estabilizaron y consolidaron aplanados y secciones de piedra. Se fijaron algunas zonas de aplanados originales en riesgo de desprendimiento, y se recuperaron juntas constructivas del inmueble, elaboradas con mampostería y cal.
Karla Martínez indicó que las carpinterías y los elementos de metal asociados a éstas (chapetones, picaportes, herrajes de bronce, etcétera) estaban afectados por el grafiti, por lo que también fueron intervenidos.
Portones
Los materiales de madera y los tres portones de la fachada principal presentaban daños a causa de la aplicación, en intervenciones anteriores, de pintura de mala calidad, lo que provocó que la madera se resecara.
“Para resarcirlos se están liberando todas estas capas de color y se recupera el barniz, basado en la técnica original de manufactura”, detalló.
Además señaló que se limpian los marcos de cantera labrada que acompañan las tres entradas de la catedral, a fin de dar unidad a los muros.
Para prolongar su conservación se colocaron recubrimientos de sacrificio que protegerán al inmueble del intemperismo y del daño directo por factores relacionados con las movilizaciones sociales, entre otros.
Paralelo a las acciones, la especialista destacó que se desarrolla un proyecto de investigación para evaluar el uso del equipo láser en la limpieza del grafiti y su impacto en los materiales calizos, con el objetivo de obtener mejores herramientas para la atención del patrimonio involucrado en las citadas dinámicas sociales.
Construida a petición del rey Felipe II de España (1527-1598), esta catedral es una de las más tempranas en América y se considera la más antigua en el país, lo que le ha valido el reconocimiento como patrimonio cultural de la nación.
Karla Martínez finalizó que, dada la relevancia histórica del inmueble, es necesario que la sociedad civil participe en su conservación y protección.
Catedral de Mérida
La Catedral de Mérida se construyó a petición del rey Felipe II de España.
Patrimonio
Esta catedral es una de las más tempranas en América y se considera la más antigua en el país, lo que le ha valido el reconocimiento como patrimonio cultural de la nación, dice el INAH.
Participación
La restauradora Karla Martínez López recalcó que, dada su relevancia histórica, es necesario que la sociedad civil participe en su conservación y protección.
