El consumo excesivo de comidas y bebidas durante las fiestas, como las de fin de año, puede causar acidez, reflujo, dolor e inflamación estomacal, los cuales usualmente se asocian con la gastritis, pero pueden ser una señal de algo más delicado, como el cáncer de estómago.
Por eso el oncólogo Geovani Amador García hace un llamado a no normalizar estos síntomas, acudir a valoración médica si los presenta y no automedicarse.
“Luego de estas temporadas de fiestas, de convivios y reuniones, tanto de trabajo como con familiares y amigos, más en Yucatán que tiene una gastronomía tan rica y platillos tan deliciosos, es importante tener siempre presente que la acidez, el dolor y la inflamación estomacal no son normales.
“La comida mexicana en general es muy rica y un poco irritante en algunas ocasiones, por lo que a veces podemos normalizar algunas molestias como las ya descritas, las cuales asociamos mucho con la comida.
“En ocasiones sí están asociadas a la gastronomía específica que tenemos, pero es importante no normalizarlo, pues así como pueden estar asociadas a los alimentos, si las molestias son recurrentes, si cada vez que comemos algo empezamos con acidez, con reflujo, con dolor, con inflamación estomacal, es algo que nos debe llamar la atención y debemos poner foco en ello.
El médico señala que es común entre la población automedicarse con antiácidos u otros fármacos para calmar las molestias, pero esto puede enmascarar los síntomas que pueden ser causados no por la comida, sino el cáncer gástrico.
Además, indica que en algunos casos el cáncer gástrico es silencioso en las primeras etapas, no muestra síntomas, o bien presenta algunos leves que pueden confundirse o enmascararse, como los que provocan la gastritis y la indigestión.
“Es importante escuchar a nuestro cuerpo e ir monitorizando todas estas molestias. Cuando los síntomas son muy recurrentes o se empiezan a convertir en síntomas crónicos, tenemos que hacer conciencia de que algo no está del todo bien.
“Hay que aprender a escuchar las señales de nuestro cuerpo. Cuando las molestias son recurrentes, a pesar inclusive de los medicamentos, que ya no son suficientes para controlar los síntomas, hay que hacer conciencia de que algo no está bien y acudir a revisión”.
Dolor persistente
El doctor Amador García resalta que si bien los síntomas descritos son muy comunes en la población, hay algunos datos de alarma, como la pérdida de peso a pesar de estar comiendo de manera relativamente normal a lo que se está acostumbrado, el ardor y dolor presentes casi todo el tiempo, y cuando además de la gastritis se presentan náuseas y vómito.
“En algunos casos puede haber presencia de sangre en las evacuaciones, o hacer del baño de color negrusco o chapopote, que es también un dato de alarma.
“También lo es a veces la sensación de llenarse muy rápido cuando se come, por ejemplo, el primer platillo, como la sopa, y la persona siente que ya se llenó, algo que no le pasaba antes.
“Otro dato de alarma es la fatiga, algunos pacientes empiezan a tener fatiga extrema, con alguna actividad sencilla se cansan y ya no tienen la misma energía.
“Esto nos pudiese estar hablando de manera indirecta de la presencia de anemia o de algún otro síntoma asociado a sangrado u otro signo de alerta.
El oncólogo reitera que ante esto es importante no automedicarse. Lo ideal es acudir a revisión por un especialista desde los primeros síntomas, siendo el médico internista o el gastroenterólogo los indicados para hacer los estudios pertinentes.
El doctor Amador García, asesor científico de inmuno-oncología de Bristol Myers Squibb México, destaca que lo más importante es el diagnóstico a tiempo.
Lamentablemente en muchas ocasiones las personas se confían y se automedican, haciendo que los síntomas aminoren y enmascaren la enfermedad, así que cuando es detectada ya es tarde.
Bacteria de riesgo
Según apunta, en la mayor parte de los países, pero en Latinoamérica especialmente —incluyendo México—, de cada 10 pacientes con cáncer gástrico, seis o siete son diagnosticados en la etapa avanzada.
Por ello, manifiesta que es importante saber que el cáncer gástrico está muy asociado a una bacteria muy prevalente en el país, el “Helicobacter Pylori”.
“De todos los pacientes que tienen diagnóstico de gastritis, aproximadamente el 90% tendrá una infección por el ‘Helicobacter Pylori’”, explica el médico.
Cuando se trata a tiempo esta bacteria se puede eliminar, pero si es persistente y se vuelve una enfermedad crónica la bacteria puede promover el desarrollo de cáncer gástrico.
Existen otros factores de riesgo para padecer cáncer de estómago como son el consumo de tabaco y alcohol, además de la ingesta frecuente de irritantes como el picante, comunes en la gastronomía mexicana.
Asimismo , las dietas altas en comidas ahumadas, los alimentos muy salados, grasosos o mal conservados, y tener antecedentes familiares de línea directa, papás, hermanos e inclusive abuelos que hayan padecido cáncer.
