• Un cambio en las reglas del T-MEC o su eliminación impactaría fuertemente la economía de los estados fronterizos con Estados Unidos, dicen especialistas. En la imagen, una obra privada en Ciudad Juárez
  • Arriba, el cruce de cargamento por la aduana de Ciudad Juárez rumbo a Estados Unidos. A la derecha, uno de los cruceros que arribaron a Progreso en 2025. El sector de servicios es uno de los que mueven la economía yucateca
  • Arriba y a la izquierda, las labores en plantas industriales yucatecas. Las modificaciones al T-MEC no afectarían a la entidad

Economistas locales consideran que difícilmente o por lo menos a corto plazo no se eliminará el Tratado Económico entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Pero si así fuera no le afectaría tanto a Yucatán, como a otras entidades sobre todo industrializadas y del norte, “la región no enfrentaría impactos inmediatos ni generalizados, los efectos serían más indirectos y estructurales”, externaron.

En el corto plazo es complicado que se elimine el T-MEC. Aunque la administración actual de EE.UU. ha mostrado intenciones de modificar radicalmente las reglas, las probabilidades de que esto ocurra son bajas, a menos que se presione para una revisión que lleve a una renegociación con cambios drásticos”, dijo Raúl Vela Sosa, ex director de la Facultad de Economía e investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

Por su parte Felipe Alonzo Solís, presidente del Colegio de Maestros en Administración y Políticas Públicas del Sureste, consideró que “lo más probable sería que las empresas realicen ajustes graduales: reacomodos en costos, menor ritmo de expansión y cautela en nuevas contrataciones. En lugar de cierres súbitos, se observaría una fase de adaptación”.

Ante las amenazas recientes del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en el sentido de considerar cancelar el T-MEC, se buscó a especialistas para consultarles el tema y coincidieron en que si eso se diera, Yucatán sería de los menos afectados del país.

Vela Sosa recordó que, al firmarse el T-MEC en 2020 se estableció una duración de 16 años, lo que significa que legalmente debe permanecer vigente hasta 2036.

“De acordarse su continuidad con modificaciones, esto podría extenderse hasta 2042”, añadió.

Integración productiva

También destacó que el proceso de integración productiva se construyó a lo largo de muchos años, y genera beneficios para todos los socios involucrados. Sin embargo, citó que actualmente EE.UU. tiene la intención de reducir la presencia de inversiones de ciertos países, especialmente asiáticos, y busca que la manufactura automotriz regrese a su territorio.

“Este tema económico está influenciado por las elecciones intermedias en EE.UU., donde el partido en el poder necesita mostrar triunfos, como cambios en las reglas del T-MEC”, argumentó.

Además indicó que si se produjeran cambios significativos en el tratado, los efectos negativos para México serían notables, especialmente en el empleo en los estados fronterizos y en el Bajío, donde se concentran muchas plantas automotrices estadounidenses.

“Para Yucatán, el impacto debe ser menor, ya que no es un estado fuertemente exportador de manufactura, sino que su economía se basa en gran medida en servicios, con un PIB de cerca del 70% en esa actividad”, afirmó.

Si bien los Estados Unidos son la principal fuente de inversión extranjera en Yucatán y el principal destino de sus exportaciones, Vela Sosa enfatizó que esto no representa un peso significativo en la economía del estado.

Aplazamientos

“No hay una dependencia que genere una preocupación excesiva. Sin embargo, los efectos podrían manifestarse en el aplazamiento de nuevas inversiones extranjeras”, explicó.

El ex director de la Facultad de Economía señaló que Yucatán no es una entidad industrialmente desarrollada, sino que se caracteriza por su economía de servicios, como el comercio, turismo y el sector inmobiliario.

“Por eso, el impacto de un T-MEC reducido sería menor en nuestra región”, reiteró.

También consideró que hay una perspectiva clara sobre los retos y oportunidades que enfrenta México en el contexto del T-MEC, donde lo importante es la estabilidad económica para el desarrollo de Yucatán.

Por su parte, Alonzo Solís opinó que aunque la región no enfrentaría impactos inmediatos ni generalizados, los efectos serían más indirectos y estructurales.

En Yucatán, aproximadamente 12 mil empleos están vinculados de manera directa a actividades de exportación hacia EE.UU. y Canadá. Esta cifra no es menor; detrás de esos empleos hay hogares e ingresos que dependen de la estabilidad del entorno comercial”.

Por lo anterior cualquier cambio en las reglas del comercio internacional merece atención, incluso si no se traduce en pérdidas masivas, enfatizó el presidente del Colegio de Maestros en Administración y Políticas Públicas del Sureste.

Empleos en Yucatán

También planteó que en un escenario de ruptura comercial no se esperaría una desaparición inmediata de los empleos.

“Lo más probable sería que las empresas realicen ajustes graduales: reacomodos en costos, menor ritmo de expansión y cautela en nuevas contrataciones. En lugar de cierres súbitos, se observaría una fase de adaptación”, comentó.

El investigador advirtió que en el mediano y largo plazos el impacto podría sentirse con mayor claridad si se debilita el marco de certidumbre que actualmente facilita el acceso a mercados.

“Si eso ocurre, algunos proyectos podrían dejar de llegar o buscar ubicarse en regiones con reglas comerciales más estables”.

Desde su perspectiva, el efecto en la economía local no sería un colapso, sino una moderación del dinamismo económico.

“Yucatán ha avanzado en su posicionamiento como destino de inversión y turismo internacional. Un rompimiento comercial podría ralentizar ese proceso, pero no necesariamente significaría un retroceso generalizado”, enfatizó.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.