“Es fundamental que esta legislación federal no sea restrictiva ni inviabilice la producción pecuaria y aviaria con la nueva Ley de Protección Animal, que se espera aprueben en su próximo período ordinario que inicia en febrero”, resaltó Alejandro Monteagudo Cuevas, presidente de la Asociación Nacional de Avicultores.
“Buscamos un equilibrio que nos permita seguir generando alimentos esenciales, como el pollo y el huevo”, apuntó.
“Hoy, tras más de 20 años de discusión, podemos ser optimistas, tenemos una iniciativa que parece recoger esas preocupaciones”, dijo.
“Creemos que en el próximo período legislativo se aprobará una ley que nos permitirá continuar trabajando y produciendo sin restricciones en tiempo y forma, no como estaba al principio que hubiese afectado gravemente a estados como Yucatán, entre otros, por ser de los principales productores avícolas del país de la canasta básica, como lo son el pollo y el huevo”, añadió.
En entrevista que concedió al Diario en su reciente visita a Mérida, abordó el reto que representa la nueva ley de protección animal.
Según indicó, el sector avícola ha trabajado de manera conjunta con otros grupos de producción y académicos para desarrollar un documento que considere sus necesidades.
El líder nacional avícola enfatizó que el tema de la protección animal es un asunto que se discute desde hace más de 20 años, y que es crucial encontrar un balance que no afecte negativamente a la producción avícola.
“Las regulaciones deben ser justas y razonables. No queremos que se conviertan en trabas que encarezcan los procesos productivos o afecten la seguridad alimentaria”, manifestó.
También subrayó la importancia del sector avícola en Yucatán, reconociéndolo como uno de los principales productores del pollo y huevo en el país.
“Nuestro compromiso”, dijo, “es seguir trabajando para garantizar que la industria avícola no solo sea viable, sino que también contribuya a la alimentación de millones de mexicanos”.
“Queremos que no sea una ley restrictiva, que no haga inviable la producción pecuaria porque eso sería algo más allá de lo económico y del impacto que podría tener en términos de empleo.
“El hecho de privarnos de las proteínas, que son la base de nuestra alimentación, tendrá evidentemente también ese efecto negativo”.
El empresario explicó que inicialmente esta nueva ley contenía disposiciones que afectaban a la industria aviaria, pues se oponía al sacrificio de las aves, y que en caso de aceptarlo se pretendían aplicar medidas que encarecerían la actividad.
Asimismo, compartió que encontraron en las diferentes entidades federativas diversas disposiciones, ordenamientos jurídicos que tienen por objetivo regular algunos aspectos productivos de la actividad pecuaria y aviaria en lo general, así como en la agricultura.
“Se ponían trabas o se podrían aplicar o traducir algunas de esas disposiciones en trabas. Pues bueno, desde el mismo hecho, a algunos grupos que prácticamente se oponían a que pudiéramos o se pudiera llevar al cabo nuestra actividad”, señaló Monteagudo Cuevas.
“Eso hubiese afectado sobre todo aquí, nosotros somos los principales productores”, refirió.
“Yucatán, Veracruz, Jalisco y otras importantes entidades se caracterizan por ser potencias avícolas, evidentemente que una legislación de este tipo tendría grave repercusión o un impacto negativo desde el aspecto social, de las inversiones, empleos y demás, pero además el alimentario”.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
Nueva Ley de Protección Animal Diferencias
El líder avícola Alejandro Monteagudo Cuevas recordó temas de pláticas del sector.
Indeseable
El titular de la Asociación Nacional de Avicultores compartió que transformar en alimentos o en proteína, a partir del insumo animal, será visto como indeseable por muchos grupos.
Repercusiones
“Es una visión que no compartimos, de ahí hasta cuestiones que pudieran volverse técnicamente innecesarias o tan onerosas que pudieran encarecer los procesos productivos y tener otro tipo de repercusiones”, indicó.
Discusión de reglamento
“Hoy todo eso parece estar matizado, pero de ahí a que se apruebe (la nueva Ley de Protección Animal) y en su caso entre en vigor, luego habrá que discutir el reglamento y las posibles normas oficiales para los criterios jurídicos y su aplicación”.
