Con 34 votos a favor y uno en contra, la LXIV Legislatura del Congreso del Estado de Yucatán respaldó ayer la reformas a las fracciones IV y IX del Apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de reducción de la jornada laboral.
El voto en contra fue del diputado priista Gaspar Quintal Parra, a pesar de que reconoció que mejorar las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos es una causa justa.
“La aspiración de contar con cinco días de trabajo y dos días de descanso es una demanda legítima de la clase trabajadora. Sin embargo, el oficialismo lo prometió y no lo está cumpliendo.
“Esta minuta se aprueba sin escuchar, sin garantizar condiciones reales para su implementación y esto es una irresponsabilidad”, afirmó desde la tribuna del Congreso del Estado.
“No se puede jugar con las expectativas del pueblo, no se puede prometer y después entregar una reforma incompleta, improvisada y alejada de la realidad económica de millones de familias. Morena se dice defensora del pueblo y protectora de los trabajadores, pero en los hechos demuestra lo contrario”, agregó.
Riesgo de la reforma laboral
Durante su intervención, el legislador advirtió que la reforma corre el riesgo de convertirse en un engaño para millones de mexicanos, además de que puede impactar negativamente a las micro, pequeñas y medianas empresas por contratación adicional o por pago de horas extras.
“En el PRI, desde el Congreso de la Unión y en cada legislatura local, vamos a sostener horas extra, sí, pero con registro y control que sean voluntarias, con límites claros y con supervisión real”, señaló.
“No a la simulación de grandes empresas que podrían utilizar las horas extras como mecanismo de explotación encubierta”.
A favor, hicieron uso de la voz las diputadas Larissa Acosta Escalante, de Movimiento Ciudadano (MC), e Itzel Falla Uribe, del PAN, aunque sin dejar de ser críticas a la reforma.
“No podemos callar ante las letras chiquitas de esta reforma que pretende que los trabajadores den más de su tiempo ganando menos”.
La propuesta de este gobierno pide paciencia cuando lo que sobra en nuestro país es agotamiento. Han diseñado una reducción gradual como un gotero lento. Seguiremos en 48 horas este año para bajar apenas a 46 en 2027, y así sucesivamente hasta que por fin hasta el año 2030 alcancemos las horas”, dijo Larissa Acosta.
La diputada recalcó que MC siempre exigió dos días de descanso obligatorios por cada cinco días laborados.
“Hoy tenemos frente a nosotros una reforma imperfecta, una reforma que pudo ser más valiente y más justa, pero incluso con sus límites representa un avance frente al modelo de agotamiento que ha marcado la historia laboral de este país por más de 100 años”.
“A medias”
Luego enfatizó que su voto a favor es para no castigar a los trabajadores “porque la presidenta de este país decidió quedarse a medias”.
A su vez, Itzel Falla subrayó que “el problema no es reducir la jornada laboral, el problema es hacerlo mal otra vez. Se anuncia con bombo y platillo la jornada de 40 horas, pero ¿y las letras chiquitas? Bueno, las letras chiquitas mantienen seis días laborales”.
Asimismo, aseveró que las letras chiquitas solo garantizan un día de descanso y que, incluso, amplían el tope de horas extra por menos.
“Eso no es bienestar, no es transformación, es simulación” y remató que, sin embargo, el PAN votará a favor de “este pequeño pasito”.
Francisco Rosas Villavicencio, del PT, compartió que la reforma constitucional marca un momento histórico para los derechos de los trabajadores de México.
“No se trata únicamente de una modificación normativa, es una transformación cultural que coloca en el centro la dignidad humana, la justicia social y el equilibrio entre la vida laboral y la vida familiar”.
Después aseguró que 40 horas significan más tiempo con la familia, más salud y mayor dignidad.
“Es un paso significativo hacia un modelo de justicia laboral más alineado con los estándares internacionales de derechos humanos y sobre todo para la dignidad del trabajador”.
Durante la sesión, la diputada Maribel Chuc Ayala, de Morena, presentó una iniciativa para que se reconozca al Centro Estatal de Bellas Artes como Centenaria y Benemérita Institución de Educación Artística del Estado de Yucatán.
Asimismo, la diputada guinda Naomi Peniche López presentó una iniciativa, con el fin de que el 6 de abril sea declarado como Día Estatal del Deporte en Yucatán.
Sayda Rodríguez Gómez, del PAN, presentó una iniciativa para que Yucatán tenga una Ley de Biodiversidad con el fin de conservar, proteger, restaurar y restaurar la biodiversidad.
Ana Cristina Polanco Bautista (PAN) y Gaspar Quintal Parra (PRI) también presentaron iniciativas. La primera para reformar la Ley de Protección Civil del Estado de Yucatán, y Quintal Parra para una reforma estructural a la ley de la Codhey.
Por su parte, el diputado panista Rafael Montalvo Mata presentó una propuesta de acuerdo, la cual fue turnada para una segunda lectura y que los alcaldes de los 106 municipios de Yucatán modifiquen, adecuen y realicen los espacios de acceso a lugares públicos de sus municipios, así como la coordinación con el Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano y Territorial y el Gobierno Estatal para garantizar a las personas con discapacidad una mejor calidad de vida con base en inclusión y adaptación social en las diferentes áreas y edificios públicos.
En otros temas, los diputados Daniel González Quintal (Morena) y Javier Osante Solís (MC) abordaron los acontecimientos en varios estados del país, tras el operativo en el que “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, perdió la vida.


