MÉRIDA.— Guadalupe Ávila tuvo que ampararse ante el Juzgado Quinto de Distrito para que la Fiscalía General de Yucatán activara la Alerta Amber por la desaparición de su hijo de 12 años, Matías Eliam, presuntamente sustraido por la expareja de la mujer, Erick Humberto Padilla Chan.
El caso, denunciado por la madre como un episodio de violencia vicaria, ocurrió el pasado 28 de febrero, publicó Proceso. Según el relato, el caso se agravó por la negativa inicial de las autoridades estatales a emitir la ficha de búsqueda del menor, a pesar de que existen antecedentes de violencia familiar.
Niegan activar Alerta Amber
De acuerdo con el testimonio de Guadalupe Ávila, el mismo día de la sustracción acudió a la agencia 29 de la Fiscalía, ubicada en la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Yucatán (PRODENNAY), para denunciar los hechos.
Sin embargo, afirma que el personal le indicó que primero se enviarían oficios a diversas instancias y posteriormente se determinaría si era necesario emitir la Alerta Amber.
“Pedí que activaran la Alerta Amber, pero dijeron que no; que primero girarían oficios a las instancias y determinarían si era necesario. Aun así acudí al área de personas desaparecidas de la Fiscalía para pedirles que emitieran la ficha. Les expliqué que había antecedentes de violencia y aun así se negaron”, relató en entrevista.
Ante la falta de respuesta institucional, la madre inició un proceso legal para forzar la intervención de las autoridades.
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El proceso se convirtió en lo que describe como un “laberinto burocrático”.
El domingo 1 de marzo acudió al Juzgado Séptimo Mixto de lo Civil y Familiar —instancia que le otorgó la custodia del menor—, pero encontró las oficinas cerradas por tratarse de un día inhábil. Posteriormente fue remitida al Juzgado Segundo Mixto, que se encontraba de guardia, donde le indicaron que no podían intervenir y que debía regresar al juzgado original.
Al presentarse nuevamente el lunes, las autoridades le informaron que habían enviado a un actuario al domicilio donde supuestamente residía su expareja, pero que no encontraron ni al hombre ni al menor.
“Dijeron que no podían hacer nada y que buscara asesoría legal; ese día interpuse un amparo”, señaló.
Amparo ante la justicia federal
Con el apoyo del abogado Moisés Velázquez, Guadalupe promovió el juicio de amparo 513/2026 ante el Juzgado Quinto de Distrito en el Estado de Yucatán.
El litigante explicó que la Fiscalía rechazó inicialmente activar la Alerta Amber bajo el argumento de que se estaban realizando actos de investigación previos.
“La Fiscalía niega la Alerta Amber bajo el argumento de realizar actos de investigación, ignorando que el artículo 4.º Constitucional obliga a las autoridades a velar siempre por el interés superior del menor”, sostuvo el abogado.
Violencia vicaria en Mérida
Guadalupe Ávila relató que su relación con Padilla Chan, con quien vivió en unión libre tras el nacimiento de su hijo Matías Eliam Padilla Ávila, estuvo marcada por episodios de violencia familiar.
Recordó que en una ocasión fue expulsada de la casa que compartían y tuvo que resguardarse en la Fiscalía de la Mujer junto con su hijo, que entonces tenía dos años.
Otro incidente ocurrió el 24 de diciembre de 2017, cuando el hombre presuntamente agredió al padre de Guadalupe, un adulto mayor, causándole fracturas en la nariz y la mandíbula.
Tras la separación definitiva en 2018, un juzgado otorgó a la madre la custodia del menor y estableció un régimen de convivencia con el padre.
Buscan a Matías Eliam
La situación cambió recientemente cuando Guadalupe decidió cursar una especialidad médica. Durante un periodo vacacional en el que viajó a Tlaxcala para visitar a su familia, el menor permaneció con su padre.
Al regresar, el 15 de febrero, el hombre demoró la entrega del niño hasta el día 20. Posteriormente, el menor volvió a pasar unos días con su padre, quien lo devolvió el 27 de febrero.
Un día después ocurrió la sustracción.
La madre teme que la desaparición haya sido planeada. Explicó que su expareja trabaja en el área de sistemas de la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y solicitó una licencia sin goce de sueldo, trámite que, según dijo, suele tardar entre una y dos semanas en aprobarse.
Madre de niño sustraido
Guadalupe Ávila afirma que desde la desaparición de su hijo vive una situación de angustia constante.
“No he podido dormir. Siento una gran angustia porque sé lo difícil que es la violencia vicaria y lo complejo que es rescatar a los niños. Tengo amistades que han pasado años integrando carpetas sin ver una solución”, expresó.
El caso continúa en proceso mientras el amparo promovido busca obligar a las autoridades a activar los mecanismos de búsqueda del menor.
Casos de violencia vicaria en Yucatán
El caso ocurre en un contexto en el que la aplicación de la ley en materia de violencia vicaria en Yucatán ha sido cuestionada.
Desde 2022 —cuando este tipo de violencia fue reconocido en la legislación estatal— y hasta enero de 2026, la Fiscalía estatal ha registrado 14 denuncias por este delito, pero ninguna carpeta ha sido judicializada.
En contraste, el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado reporta 17 juicios en curso relacionados con violencia vicaria, lo que refleja una diferencia entre los procesos familiares y las investigaciones penales.
