María Paula Balam Aguilar, directora ejecutiva del Centro por la Justicia, Democracia e Igualdad (Cejudi); Marisol Cen Caamal, directora de finanzas y tesorería del Ayuntamiento de Mérida, y Mariel Kuri Auais, consultora de finanzas, en el foro “Economías feministas, logros, avances y retos”, que se realizó ayer en el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM, rumbo al Día Internacional de la Mujer
María Paula Balam Aguilar, directora ejecutiva del Centro por la Justicia, Democracia e Igualdad (Cejudi); Marisol Cen Caamal, directora de finanzas y tesorería del Ayuntamiento de Mérida, y Mariel Kuri Auais, consultora de finanzas, en el foro “Economías feministas, logros, avances y retos”, que se realizó ayer en el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM, rumbo al Día Internacional de la Mujer

En los últimos años las mujeres han ganado cada vez más terreno, sobre todo en el ámbito laboral, pero aún queda un largo camino por recorrer para alcanzar la meta: el reconocimiento pleno de las tareas de cuidado, las cuales han recaído históricamente en ellas, señala Marisol Cen Caamal, directora de finanzas y tesorería del Ayuntamiento de Mérida.

La funcionaria fue una de las participantes en el foro “Economías feministas, logros, avances y retos”, que se realizó ayer en el Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAM, rumbo al Día Internacional de la Mujer.

También participaron Mariel Kuri Auais, consultora de finanzas; y María Paula Balam Aguilar, directora ejecutiva del Centro por la Justicia, Democracia e Igualdad (Cejudi).

“Uno de los mayores retos que enfrentan las mujeres es conciliar la vida laboral con la maternidad, ya que muchas se ven en el conflicto de cumplir con sus responsabilidades de trabajo mientras se espera que asuman el cuidado de los hijos y las labores domésticas, actividades que además no reciben una remuneración”, indica la funcionaria.

Asimismo, destaca que si existiera la posibilidad de pagar por todas las actividades que las mujeres realizan fuera de la oficina, sería prácticamente imposible cuantificarlas.

“Aunque ha habido avances en materia de igualdad, aún existen carencias en las políticas públicas que respalden el trabajo y las responsabilidades que asumen las mujeres”, apunta.

Por su parte, Mariel Kuri enfatiza que es importante que el sistema económico sea replanteado, tomando en cuenta que la prioridad sea el cuidado de la vida de las personas y de la naturaleza y que la regeneración económica está en la búsqueda de la construcción de una sociedad más próspera.

Bajo la perspectiva del cuidado de la vida, la carga no es únicamente de las mujeres, menciona.

María Paula Balam subraya que uno de los avances más relevantes dentro de las economías feministas ha sido la apertura al análisis de disciplinas como el derecho y la economía desde una perspectiva de género.

“Este enfoque permite cuestionar la invisibilización de los cuidados y las labores que las mujeres han realizado en ámbitos como la defensa de los derechos humanos y el activismo social”, indica.

En el análisis se mencionan “facilidades” como la ampliación de guarderías, y escuelas de tiempo completo que permiten a las madres crecer en el ámbito profesional sin abandonar las labores de cuidado. Además de la “rematriación”, que reorienta los sistemas económicos hacia la regeneración, reciprocidad y responsabilidad con la naturaleza y las comunidades.

Las ponentes coinciden en que reconocer el valor del cuidado no implica solo redistribuir las responsabilidades en el hogar, sino también entender que tanto las estructuras económicas como las sociales pueden transformarse a partir de ese reconocimiento.