El asentamiento ritual encontrado durante las obras del Tren Maya de carga

MÉRIDA.— Un depósito ritual maya fue descubierto bajo una antigua estructura, como parte de las obras del Tren Maya de carga en terrenos de la comisaría de Sierra Papacal, al norte de Mérida.

El descubrimiento se realizó el 21 de enero de 2026 durante los trabajos de Salvamento Arqueológico del Libramiento Ferroviario Multimodal Mérida–Progreso, vinculado a la construcción del Tren Maya.

Las excavaciones están a cargo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informó la dependencia en un comunicado. El texto agrega que los hallazgos forman parte de las investigaciones que se desarrollan para documentar y preservar vestigios arqueológicos en la zona.

Los estudios indican que el sitio corresponde al periodo Preclásico Medio y Tardío, entre 1000 a.C. y 250 d.C.

Las estructuras encontradas en Sierra Papacal, comisaría de Mérida

Monumento maya encontrado

El contexto arqueológico corresponde a una estructura rectangular de 14 metros de largo por 10.8 de ancho, identificada por los investigadores como Monumento TC_17294.

A diferencia de otras construcciones mayas, el lugar no tenía edificaciones superiores ni indicios de uso habitacional. Además, su diseño permitía el acceso desde cualquier lado.

Estas características llevaron a los especialistas a proponer que se trataba de un espacio comunitario. Pudo ser un lugar donde los habitantes se reunían para realizar ceremonias o tomar decisiones colectivas.

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Según los arqueólogos, este tipo de áreas abiertas pudo haber funcionado como puntos de encuentro que fortalecían la cohesión social de la comunidad.

La secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, señaló que este tipo de descubrimientos permite comprender con mayor claridad el pasado de las civilizaciones que habitaron el territorio.

Las estructuras encontradas en Sierra Papacal, comisaría de Mérida

“Cada hallazgo arqueológico nos permite comprender mejor la profundidad histórica de las culturas que dieron forma a este territorio. El contexto ritual localizado aporta nuevas claves sobre la organización comunitaria y el pensamiento simbólico del mundo maya temprano”, indicó.

Ofrendas mayas en obras del Tren Maya

Durante las excavaciones, los investigadores detectaron algo inesperado: dos depósitos rituales colocados bajo el relleno de la estructura, lo que sugiere que fueron depositados antes de que el lugar fuera construido.

Este tipo de prácticas, conocidas como ofrendas fundacionales, eran comunes en las culturas mesoamericanas y simbolizaban la consagración de un espacio.

En uno de los depósitos se encontró una vasija fragmentada con forma de calabaza, ubicada a poco más de un metro de profundidad.

Para los investigadores, este objeto no es casual. En la cosmovisión mesoamericana, la calabaza está asociada con la fertilidad, la agricultura y el sustento. Esto refuerza la idea de que la comunidad que habitaba la zona tenía una fuerte base agrícola.

El venado y el mundo simbólico maya

En una cavidad natural de la roca también se localizaron restos óseos que podrían corresponder a un venado, junto con fragmentos de cerámica del mismo periodo y un trozo de caracol marino.

Para los especialistas, el uso de cavidades naturales para depositar ofrendas tenía un significado especial. Representaba una conexión simbólica entre el mundo de los humanos y el inframundo.

La arqueóloga Susana Echeverría Castillo explicó que la presencia del venado dentro de la ofrenda tiene un profundo significado dentro de la cultura maya.

Según indicó, este animal era visto como un ser ligado al bienestar humano, señor de los montes y proveedor de alimento, por lo que su inclusión en rituales podía simbolizar prosperidad o abundancia.

Además, la presencia de vasijas asociadas con huesos de cérvido sugiere que la construcción del espacio pudo haberse realizado en un periodo de abundancia de recursos para la comunidad.

Cerámica y objetos rituales

Un segundo depósito ritual fue localizado aproximadamente un metro más al oeste, donde los arqueólogos hallaron diversos fragmentos de cerámica del mismo periodo, restos óseos de venado y una pequeña cuenta circular de piedra caliza.

Estos elementos refuerzan la hipótesis de que los antiguos habitantes del lugar realizaron un ritual para consagrar el espacio antes de iniciar su construcción.

De acuerdo con los investigadores, esta práctica de colocar vasijas y objetos simbólicos como ofrenda en los cimientos de nuevos edificios fue una tradición profundamente arraigada en Mesoamérica, que incluso continuó registrándose durante la época colonial.

Una ventana al origen de las comunidades mayas

Para los especialistas del INAH, el hallazgo en Sierra Papacal ofrece una oportunidad para comprender mejor cómo surgieron los primeros espacios públicos en las comunidades mayas tempranas.

La presencia de elementos relacionados con la agricultura, la fauna y la vida comunitaria, sellados deliberadamente bajo una estructura de uso colectivo, sugiere que el ritual marcaba el inicio de la vida social y urbana en el lugar.

El proyecto de investigación está encabezado por el arqueólogo Manuel Pérez Rivas. El equipo también incluye al jefe de campo del Frente 1, Ricardo Antorcha Pedemonte, y al arqueólogo responsable de la excavación, Luis Ángel Hernández Libreros.

Las labores de salvamento arqueológico continuarán en la zona hasta mediados de 2026, mientras los especialistas siguen documentando vestigios que permitan reconstruir la historia más antigua de la región.