Se ha viralizado la imagen de un espectacular “duende rojo” o sprite captado en el cielo de Yucatán; fenómeno atmosférico que causa asombro por su fugacidad y lo difícil que resulta captarlo.
Un relámpago, y luego… algo más. Muy por encima de la tormenta, una figura rojo carmesí aparece y desaparece.
El asombroso fenómeno que ocurrió en la costa de Yucatán fue documentado por el fotógrafo Juan José Chac, cuya fotografía compartida ha cautivado por su belleza.
En la imagen captada la noche del sábado 4 de abril se observa una columna luminosa que parece emerger de unas nubes y se eleva hasta el firmamento estrellado, ofreciendo un espectáculo natural ampliamente compartido en redes sociales.
El investigador Ningyu Liu, profesor del departamento de Física y de Ciencias Espaciales, indica que un sprite no es una simple chispa: “si lo observas de cerca, verás que tiene una estructura muy compleja, formada por miles de filamentos de plasma que se extienden en distintas direcciones”.
Estos filamentos pueden alcanzar decenas de kilómetros de longitud, aunque su vida sea casi instantánea, ya que dura milésimas de segundo. El científico también admite en un artículo de Nature que el origen los “duendes rojos” sigue siendo tema de debate.

¿Qué es el “duende rojo” o sprite?
De acuerdo con la NASA, los coloquialmente llamados “duendes rojos” o sprite son Eventos Luminosos Transitorios (Transient Luminous Events o TLEs, por sus siglas en inglés) que se producen a gran altitud durante tormentas eléctricas.
Estos fueron documentados por primera vez en 1989, de manera accidental, por investigadores de la Universidad de Minnesota.
Se trata de coloridas explosiones de energía que aparecen sobre las tormentas como resultado de la actividad eléctrica que se produce dentro y debajo de ellas en la Tierra.
En la mayoría de los casos predomina el color rojo, a eso se debe el nombre comúnmente conocido. Sus destellos son estructuras ramificadas que pueden alcanzar hasta 100 km de altitud, por encima de las nubes de tormenta.
Aunque se producen con relativa frecuencia durante tormentas moderadas o intensas, su breve duración y baja luminosidad los hace difíciles de observar desde la Tierra.

Diferencia entre un duende rojo y un rayo
La diferencia entre un sprite y un rayo es que el “duende rojo” es un fenómeno luminoso frío en la alta atmósfera con una tonalidad roja. Mientras que los rayos son descargas eléctricas calientes entre nubes y el suelo.
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¿Son peligrosos los “duendes rojos”?
De acuerdo con la NASA, los sprites no suelen implicar un riesgo porque, a diferencia de los rayos, los “duendes rojos” se producen a unos 80 kilómetros de altitud, muy por encima de las tormentas eléctricas.
De hecho explican que aparecen instantes después de un rayo: un repentino destello rojizo que puede adoptar diversas formas, a menudo combinando columnas difusas con brillantes filamentos espinosos.
¿Por qué es difícil fotografiar un “duende rojo”?
Debido a su fugacidad, capturar un “duende rojo” en una foto resulta complicado. Para conseguirlo se requiere una combinación de suerte, técnica y paciencia.
Los fotógrafos especializados en astrofotografía o tormentas suelen utilizar cámaras de alta sensibilidad y exposiciones largas, con las que apuntan hacia regiones donde la actividad eléctrica es intensa. Incluso así, la mayoría de las veces, los sprites aparecen como un relámpago invisible al ojo humano y solo se revelan al revisar las imágenes.
El nombre “duende rojo” sugiere algo fantástico, pero tiene una explicación completamente física.

Los sprites se originan cuando una tormenta eléctrica muy intensa genera un campo eléctrico tan potente como para extenderse hacia las capas superiores de la atmósfera.
Esa energía estimula los átomos de nitrógeno, lo que produce una breve emisión de luz roja, aunque en ocasiones los extremos inferiores del fenómeno pueden adquirir tonalidades azuladas o violetas.
“Duende rojo” en Yucatán, un espectáculo inusual
El sprit o “duende rojo” en Yucatán es en realidad un fenómeno poco usual, no tanto porque no ocurran, sino que cuando suceden solemos estar resguardados en casa por una tormenta o en caso de atestiguarlo, su brevedad dificulta capturar una imagen o puede confundirse con un rayo.
De hecho, la NASA cuenta con un proyecto llamado Spritacular, en el que compila una base de datos de imágenes captadas de estos fenómenos luminosos del cielo, para analizarlos y poder entenderlos mejor desde su proceso de formación en la atmósfera.
