Además de las personas, animales como caballos o perros ferales ponen en riesgo las zonas de anidación de tortugas en la costa yucateca
Además de las personas, animales como caballos o perros ferales ponen en riesgo las zonas de anidación de tortugas en la costa yucateca

Durante este periodo vacacional, el número de visitantes en las costas de Yucatán aumenta considerablemente, fenómeno que también se repite en los meses de julio y agosto. Este incremento representa un riesgo significativo para los nidos de tortuga marina, ya que estas temporadas coinciden con el inicio de la anidación y, en algunos casos, con el pico máximo de arribos de hembras a las playas, lo que agrava la situación.

De acuerdo con Ernesto Kantún, biólogo, veterinario e integrante del Club de la Tortuga en Telchac Puerto, la afluencia turística genera afectaciones directas a esta especie. Entre los principales factores se encuentran el ruido, la iluminación artificial y la acumulación de basura, condiciones que ahuyentan a las tortugas al momento de salir del mar para desovar.

Asimismo, los nidos corren el riesgo de ser dañados debido al tránsito de personas en la playa. El especialista señaló que, aunque algunos nidos se encuentran debidamente señalizados, muchos visitantes desconocen su ubicación o no respetan las indicaciones.

Ernesto Kantún señaló que, en algunas ocasiones, los visitantes caminan sobre estas zonas, mientras que otros montan a caballo o incluso circulan en vehículos, lo que puede afectar gravemente las áreas de anidación.

Precisó que a lo largo de la costa de Yucatán, específicamente desde Celestún hasta Dzilam de Bravo, existen campamentos tortugueros dedicados a la protección de estas especies.