El precio del kilo del tomate saladet en Mérida genera el asombro de los compradores, pues en algunos supermercados ronda los $80 y en oferta entre $50 y $60 cuando hace una semana estaba por debajo de $30.

Las amas de casa son quienes más han notado y resentido este meteórico y ascendente incremento en este producto, básico en la dieta de los yucatecos.

  • Sobre estas líneas, un pasillo del mercado Lucas de Gálvez. En recorrido por el lugar, se vio una variedad de precios, tamaño y calidad del tomate en los puestos. A la izquierda, zona de carnes de San Benito. Los carniceros mantienen sus precios desde hace semanas, pero no saben por cuánto resistirán

Buscar el mejor precio y calidad se convierte en la gran misión de las marchantes que recorren los mercados Lucas de Gálvez, San Benito, colonias y periferias de la ciudad, pero mentalizadas en que el precio es elevado y solo podrán conseguir unidades más baratas, dependiendo de la calidad de la oferta vigente.

A decir de los comerciantes, esto es resultado de los incrementos a los precios del combustible, transporte e insumos, aunado a la sobredemanda, escasa oferta y el clima cambiante con mucha lluvia y calor agobiante.

El escaparate más elocuente de lo anterior es el mercado Lucas de Gálvez, donde hay diversas calidades y precios del comestible.

Los oferentes saben que si el tomate está caro en los supermercados es posible que habrá personas que acudirán a ellos, lo que consideran un punto a su favor. En ningún puesto del centro de abasto el tomate está arriba de los $50, un consuelo que no deja de ser doloroso.

Sin embargo, el precio del tomate es tan variado en el Lucas de Gálvez.

Entre dos locales, uno al lado del otro, puede pasar de $25 a $50, pero cuando alguien se acerca a mirar mejor lo que le ofrecen descubre que el tamaño es distinto, así como el color, la consistencia, la madurez y la presentación. Una suerte de “lo barato puede salirte caro”.

Aunque pudiera parecer injusto que el tomate mejor presentado es el más caro, la diversidad de clientela que acude ocasiona que la mercancía, cara o económica, de alta calidad o no, tendrá salida de un modo u otro.

El precio del tomate más pequeño, más maduro y menos consistente es de $16 y $18, que puede ser ideal para guisados caldosos o preparar salsas.

Por otro lado, una pieza de buen tamaño, consistencia aceptable y tonalidad entre amarillo y rojo, con algunas imperfecciones, se vende entre $20 y $25 el kilo.

Los tomates que se cotizan a partir de los $35 el kilo son aquellos de buen tamaño, macizos, color rojo uniforme, que pueden durar varios días en el refrigerador.

Desde $45 y hasta $50 es un tomate de calidad tope. Algunos oferentes lo pregonan a todo pulmón como de “alta gama o premium”, es el más caro, pero tiene buen tamaño, tonalidad y consistencia, así que es el más deseado y aun así está muy por debajo del precio disponible en un supermercado.

La ventaja del mercado es que la dinámica de los precios es la misma en casi todos los productos del campo, los vendedores los fijan acorde a su calidad.

Variedad de precios en mercados de Mérida

Por ejemplo, la papa blanca va desde los $16 hasta los $20 el kilo; el limón de $20 a $50 el kilo; la cebolla blanca de $18 a $22 el kilo; la cebolla roja de $16 a $22 el kilo; la zanahoria y chayote de $20 a $22 el kilo, y la calabaza local de $12 a $30 el kilo.

El margen de precios en algunas hortalizas, legumbres y verduras locales suele ser muy amplio porque en algunos casos los oferentes son los propios productores, estos por lo general venden más barato, mientras que otros venden producto que ya pasó por intermediarios y que consecuentemente son más costosos.

El ejemplo más claro es el pepino blanco, en algunos puestos se consigue a $16 el kilo y en otros arriba de $25.

Algunas amas de casa refieren al Diario que para tener el mejor producto al mejor precio hay que recorrer el mercado desde temprano para comparar calidad y precios. Indican que lo que se consigue bueno en un local en otro podría estar mejor, aunque más caro.

Los oferentes comentan que no tienen la certeza de cuanto más tiempo podrán sostener los precios actuales, las condiciones del mercado y la oferta de producto es muy cambiante e inestable cuando las condiciones de clima son determinantes, algunos productos terminan encareciéndose por su escasez o porque se pudren con mayor rapidez.

Precio de la carne de cerdo y res en Mérida

Por su parte, los cárnicos como el cerdo y la res mantienen sus precios de las últimas semanas. No obstante, los carniceros tampoco saben cuándo podrán seguir así, pero la esperanza es que al mantenerse incentive las ventas.

Los precios del cerdo como pierna rejalada está entre $110 y $120 el kilo, algunas molidas de cerdo y espinazo andan en $50 y $98 (cuestión de calidad), mientras que el cerdo en trozo está en $98 y $100.

La carne de res está en $170 el kilo y el pollo se mantiene en $50. Los polleros aseguran que nunca habían visto que un kilo de tomate de supermercado de $70 superara al kilo de esta proteína.

Para hacer frente a la carestía de mercancía, los descuartizadores y expendedores de aves del mercado ofertan pavo a $85 el kilo, casi $15 menos de lo habitual; las gallinas están a $40 el kilo y las gallipavas a $70 el kilo.

Otros precios propios del mercado son la tortilla y la masa. La primera está a $26 el kilo y la segunda a $24 el kilo. Asimismo, el huevo limpio está en $68 la reja y el manchado en $58, mientras el kilo limpio está en $45 y el manchado en $40.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.