Luego de que se desató un enfrentamiento entre habitantes de la comisaría de Becanchén y un empresario por unos terrenos en Tekax, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó la clausura total de un predio donde se detectó la deforestación ilegal de 18.4 hectáreas de selva mediana subcaducifolia, la cual fue denunciada por los pobladores de esa comunidad.
La queja ciudadana interpuesta por los ejidatarios derivó en la intervención de la autoridad federal, la cual reveló la eliminación completa de la vegetación natural mediante el uso de maquinaria pesada.
La Profepa detalló que durante la inspección que se llevó al cabo el pasado viernes 10, según informó la autoridad ambiental, se confirmaron daños graves al ecosistema, incluyendo suelo desnudo, restos de troncos y raíces, así como la nivelación y compactación del terreno. De acuerdo con el acta de la diligencia, las actividades de desmonte habrían iniciado el pasado martes 7, ocasionando la fragmentación del ecosistema y la pérdida de servicios ambientales en esta zona del sur del estado.
Además del cierre del predio, se procedió al aseguramiento precautorio de equipo pesado y material forestal obtenido de manera irregular.
Entre los objetos incautados se encuentran cuatro maquinarias tipo bulldozer, un remolque y dos plantas de luz. Asimismo, fueron localizadas 92 piezas de madera en rollo de diversas especies tropicales que presentaban indicios de aprovechamiento reciente.
Al momento de la revisión, los responsables no exhibieron la autorización de cambio de uso de suelo emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), documento que es requisito indispensable para intervenir terrenos forestales.
La autoridad federal dio a conocer que iniciará los procedimientos administrativos para determinar las responsabilidades legales y las sanciones económicas aplicables por este desmonte, con el fin de detener la continuidad del daño ambiental en la región.
Como informamos, los habitantes de Becanchén denunciaron un presunto despojo de más de mil hectáreas de tierra, dentro de las cuales estarían lo terrenos en los que se habría realizado el desmonte ilegal.
El conflicto escaló a tal grado que los ejidatarios acusaron que a esa área había llegado personas con pasamontañas y perros, así como de maquinaria pesada con la cual comenzaron a realizar la “limpieza” del terreno.
Indicaron que fueron amedrentados para no acercarse al sitio.
El pasado lunes 13, el gobernador Joaquín Díaz Mena en su acostumbrado “Lunes de Live” habló del tema del lío de las tierras en Becanchén, el cual señaló como un “diferendo” en esa comunidad.
Según detalló, la autoridad estatal fungió como un mediador del problema a través de reuniones con las partes involucradas, entre las cuales se encontraba “un empresario”.
El gobernador señaló que el predio en cuestión es “propiedad privada”, lo cual se contrapone con lo que afirman los vecinos de Becanchén, quienes aseguraron que los terrenos en disputa están protegidos por el Registro Agrario Nacional (RAN).
El gobierno, en su momento, le informó al Diario que, tras las verificaciones correspondientes, no se ha confirmado la presencia de personas armadas en el sitio, pese a las denuncias hechas por los ejidatarios de esta población del sur de la entidad.
