El aumento del precio del diésel ha ocasionado una disminución de aproximadamente 6 por ciento en las operaciones de transporte de carga en Yucatán, informa Francisco Rivas Gamboa, presidente estatal de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar).
Esta disminución del número de viajes, precisa, también se refleja en el volumen de productos que transportan de Yucatán hacia otros puntos del país, lo que es un claro indicador de que el alza en los combustibles genera un encarecimiento de todo y ante la cadena de precios altos disminuye el consumo.
Entrevistado sobre el panorama del sector del transporte de carga en estos primeros cuatro meses del año, Rivas Gamboa señala que los ajustes de tarifas de la carga y la absorción de costos extras de los transportistas por el aumento del diésel no pudo mantener el mismo ritmo de transporte de carga que tuvieron a fines de 2025 y es notable una baja en las operaciones y el volumen de carga.
Recuerda que el 40 por ciento del costo de un flete es para el diésel y como este combustible subió a más de $28 por litro, el impacto económico fue inmediato.
“Ha bajado el ritmo a como veníamos. Calculo que el número de viajes bajó un 6 por ciento hasta este mes”, reitera. “Nos estamos reinventando, hacemos ahorros internos, realizamos ajustes y acuerdos en forma común con nuestros clientes, pero es indudable la baja del volumen de carga porque la gente ya no compra lo mismo porque es más caro”.
Rivas Gamboa dijo que tiene conocimiento que el gobierno federal y los gasolineros sostuvieron una reunión el pasado martes y entre los temas a tratar estaba el precio del diésel, que podría quedar como máximo en 28 pesos en todo México.
Con ese precio, los transportistas de carga tendrán bases seguras para renegociar nuevas tarifas con la seguridad de que no tendrán un desequilibrio económico por el pago de mayor precio de la gasolina.
Explica que aunque el diésel está por encima de los $28 por litro o en $28 en algunas estaciones de servicio, en otras el mismo combustible se vende a $30 o $31 el litro lo que causa desequilibrio para sus finanzas porque los transportistas tasan sus tarifas de flete con un precio y al final pagan más por la gasolina.
“Hasta hoy la renegociación de tarifas es en común acuerdo entre el transportista y el cliente, hay un buen entendimiento”, asegura. “Cuando el cliente no puede pagar el costo del flete, nosotros nos ajustamos, hacemos ahorros, para que el daño económico sea menor”.
Otro tema que le pega fuerte a los transportistas de carga es la inseguridad en las carreteras federales del centro y norte del país porque sigue el robo de tráileres y de mercancías.
El peligro en los viajes ha ocasionado que los tráileres solo viajen de día. Ya no de noche por miedo a la delincuencia y eso resta eficacia al servicio porque tardan más las entregas.
A una pregunta, Rivas Gamboa afirma que ningún tráiler de las líneas transportistas yucatecas ha sido robado en esas carreteras inseguras, pero los choferes viajan con temor cuando llegan a las carreteras de Veracruz.
