• Las hortalizas de hoja requieren hidratación constante para evitar su deterioro debido al calor, mientras que otros cultivos como el tomate se pudren con rapidez. Las fotos son del mercado de la colonia Alemán

Frutas, verduras y hortalizas son parte esencial de la dieta de hombres y mujeres de todas las edades, su frescura y calidad son sus principales atributos, por lo que es importante saberlas conservar de las inclemencias del tiempo.

Cuando el calor aprieta estos alimentos suelen deteriorarse mucho más rápido de lo habitual, tomar medidas para conservarlas y prolongar sus características físicas y sabor es prioritario.

Si alguien sabe perfectamente qué hacer para conservar por más tiempo la frescura de estos alimentos son quienes se dedican a su comercialización.

Para ellos no hay secretos cuando lo que está de por medio es su inversión, con o sin calor hay que vender con frescura y calidad.

Miguel Ángel Gutiérrez durante más de 30 años ha vendido frutas, verduras y hortalizas en el mercado de la colonia Alemán. Su clientela le compra por la frescura y calidad de los productos que ofrece.

Con el inicio de la temporada de calor ha tenido que replantear su estrategia de comercialización: de entrada sigue ofreciendo de todo, aunque en menor cantidad que lo habitual, incluso cuando se trata de productos de temporada.

Miguel Gutiérrez explica que no hay secretos para conservar las frutas y verduras, simplemente es sentido común cuando se trata de la comercialización de éstas.

Los alimentos perecederos no aguantan el calor”, refiere. “El calor acelera su descomposición, su tiempo de frescura se acorta, cuando su apariencia se deteriora la gente no lo adquiere y si no se vende se vuelve pérdida para nosotros”.

“Para evitarlo procuramos seguir ofreciendo lo habitual o de temporada, pero no en las cantidades habituales, compramos poco y ofrecemos menos para asegurar salida suficiente”.

“El plátano, por ejemplo, es de la fruta que más rápido se echa a perder por el calor, hay que venderlo aún verde para garantizar que alcance su punto justo cuando se va a consumir”.

“Lo mismo pasa con el mango, el melón, la sandía o la papaya, todas éstas pueden conservarse en refrigeración”, dice.

El tomate es una hortaliza que se ve afectada rápidamente por el calor, refiere. Son más resistentes los chayotes, la calabaza, las papas y los pepinos, pero no la lechuga, la espinaca, el cilantro, el epazote o los rábanos, que necesitan hidratación constante. Los ajos duran más fuera del refrigerador.

La fruta, aliada contra el calor

El entrevistado señala que la fruta y la verdura hay que consumirlas de inmediato para garantizar su frescura, sabor y nutrientes.

La fruta fría picada acompañada de yogur, miel y granola es una botana perfecta para el calor. Pepinos, jícamas y zanahorias con limón, sal y chile molido también son refrescantes.

Los mangos y las naranjas permiten preparar bebidas sustanciosas y sanas para hacer frente al calor.

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