La OMS advierte sobre infecciones y otros riesgos relacionados con aguas residuales al caer a los registros
La OMS advierte sobre infecciones y otros riesgos relacionados con aguas residuales al caer a los registros

Caer en un registro con aguas residuales implica riesgos graves de salud, clasificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como lesiones no intencionales y riesgos derivados del saneamiento deficiente.

Basado en las directrices de la OMS y los reportes de incidentes en Yucatán —como el reciente caso del pasado lunes 4 de Ciudad Caucel donde una madre e hija cayeron accidentalmente al interior de uno de estos registros—, los daños incluyen lesiones físicas traumáticas como consecuencia de la caída; fracturas especialmente de cadera, miembros inferiores o columna; contusiones, heridas y lesiones en tejidos blandos, cortes y traumatismo craneoencefálico son algunas de las más recurrentes.

Asimismo, pueden presentarse esguinces y lesiones musculo esqueléticas como en articulaciones y músculos por la inercia de la caída. En adultos mayores, otras consecuencias de las secuelas de un incidente de este tipo pueden generar además aislamiento, limitaciones de movilidad e incapacidad para valerse por sí mismo.

También está el riesgo sanitarios y de enfermedades por contacto directo con agua residual si es que el registro la contiene.

La OMS advierte sobre los riesgos de enfermedades diarreicas agudas causadas por bacterias y virus al contacto con aguas negras, infecciones de la piel y heridas, infecciones bacterianas por contacto directo con agua contaminada y acumulada que suelen haber en los registros, riesgo de infecciones parasitarias, etcétera.

Por ello, caerse al interior de una fosa séptica representa una emergencia médica extrema con consecuencias graves e inmediatas para la salud, que pueden provocar la muerte.

Basado en los riesgos asociados al saneamiento, manejo de aguas residuales y gases tóxicos señalados por organizaciones de salud, que incluyen referencias a riesgos de infecciones e inspecciones sanitarias de la OMS para sistemas de aguas residuales, las consecuencias se dividen en tres principales categorías:

Riesgos Mortales e Inmediatos como la asfixia por gases tóxicos: las fosas sépticas acumulan concentraciones letales de gases como el azufre de hidrógeno, metano y dióxido de carbono.

Estos gases desplazan el oxígeno, lo que provoca la pérdida del conocimiento en segundos y la muerte por asfixia si no hay un rescate inmediato.

Además, la inmersión en los lodos y aguas residuales acumuladas puede provocar ahogamiento si la víctima no logra mantenerse a flote, así como choque séptico por la exposición masiva a bacterias patógenas puede provocar una respuesta inflamatoria desequilibrada del organismo, resultando en choque séptico y fallo multiorgánico.

Infecciones graves y agudas: El contacto directo con aguas residuales sin tratar expone a la persona a una alta concentración de patógenos (virus, bacterias, parásitos), generando enfermedades gastrointestinales agudas, gastroenteritis viral, disentería, fiebre tifoidea y salmonelosis, caracterizadas por vómitos, náuseas y diarrea severa.

Además, infecciones por bacterias y virus, hepatitis A, poliomielitis y leptospirosis, que pueden causar daños severos a órganos; infecciones en piel y heridas, y bacterias como las del tétanos pueden ingresar al organismo a través de cortes o contacto con la piel contaminada.

Lesiones Físicas y Traumatismos: Al caer, la persona puede sufrir conmociones, fracturas óseas o heridas abiertas por el impacto o la estructura de la fosa, y edema pulmonar por la inhalación de gases irritantes que pueden dañar los pulmones, provocando dificultades respiratorias graves.

La OMS enfatiza que el saneamiento deficiente, como el mal estado de una fosa, afecta desproporcionadamente a niños y personas mayores, quienes sufren complicaciones más severas debido a la deshidratación rápida y el riesgo de infecciones.

Adicionalmente, ha expresado en múltiples ocasiones que el contacto o ingestión accidental de aguas residuales provoca enfermedades diarreicas agudas debido a la presencia de bacterias, virus y parásitos; cólera y diarrea causan deshidratación severa y pueden ser mortales, especialmente en niños.

De igual manera, hay riesgo de sufrir fiebre tifoidea y paratifoidea, infecciones bacterianas sistémicas; hepatitis A y E, virus que afectan el hígado; gastroenteritis viral, rotavirus y norovirus, e infecciones en piel, ojos, oídos y respiratorias.

El contacto físico directo con estas aguas puede provocar infecciones cutáneas como dermatitis, erupciones y foliculitis al entrar en contacto con aguas contaminadas, e infecciones de oídos y ojos, conjuntivitis y otitis.

Asimismo, por el contacto prolongado o la exposición a aguas residuales que contienen materia fecal fomenta las enfermedades parasitarias y crónicas, entre ellas helmintiasis, gusanos intestinales; infecciones por parásitos como ascariasis, vinculadas a anemia y retraso en el desarrollo físico, y esquistosomiasis y leptospirosis, infecciones graves que pueden derivar de la exposición de la piel a agua contaminada por orina de animales o residuos humanos.

La exposición constante a infecciones gastrointestinales crónicas impide la correcta absorción de nutrientes. La OMS recomienda evitar el contacto directo, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, y garantizar que el agua de consumo esté protegida de la contaminación por aguas residuales.

Recientemente, las autoridades en Mérida señalaron que estas caídas representan un riesgo de seguridad para los peatones. En caso de identificar registros de la Japay sin tapa, es necesario reportarlo a la dependencia para prevenir accidentes graves o fatales.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.