• En el Parque Arqueológico Anikabil, en Ciudad Caucel, se hallaron cuatro yacimientos arqueológicos, una hacienda y un cenote. Los visitantes pueden realizar senderismo, ver la flora y los vestigios del lugar
  • A la izquierda de estas líneas, el Parque Arqueoecológico de Xoclán donde se puede caminar en sus senderos. Debajo, el Parque Arqueológico Chen Hó, enclavado en el Fraccionamiento del Parque
  • Parque Arqueológico Dzoyilá, ubicado en el fraccionamiento Reparto Las Granjas. Su traducción al español sería “el lugar donde beben agua los pavos
  • Algunos edificios conservados en el Parque Arqueológico Dzoyilá

No es un secreto que en Mérida existen numerosos sitios arqueológicos, muchos de los cuales fueron descubiertos al crecer la mancha urbana, y que hoy se han convertido en parques en los que se puede disfrutar de su historia, mientras se camina por sus senderos y los niños juegan en los espacios designados para ellos.

De acuerdo con los registros del Ayuntamiento, en la ciudad existen 212 sitios arqueológicos ubicados en contextos variados, inmersos en las selvas aún conservadas, en el corazón de comisarías, en fraccionamientos y colonias e incluso debajo del subsuelo del centro histórico de la ciudad.

A lo largo del tiempo se han intervenido varias de estos lugares, y se desarrollaron parques arqueológicos, reservas arqueológicas y monumentos en vialidad.

Sin duda, los parques son los espacios más apreciados, porque en ellos se conjuga historia, entretenimiento, naturaleza, deporte y diversión.

Este tipo de espacios se iniciaron en 1978 con la creación del parque arqueológico Dzoyilá del fraccionamiento Granjas, y a partir de ahí el patrimonio arqueológico comenzó a formar parte de la cotidianidad para los habitantes de Mérida.

Como suele suceder en las ciudades en crecimiento, este proceso inició cuando varios sitios arqueológicos fueron alcanzados por la urbanización, conservándose algunos de sus vestigios en fraccionamientos y colonias ya consolidadas, y dentro la traza de desarrollos habitacionales recientes fuera del Periférico.

Te presentamos algunos de los parques más representativos que hay en la ciudad, que si no conoces puedes planear visitar un fin de semana con la familia, o incluso cualquier tarde.

Parque Xoclán

El Parque Arqueoecológico de Xoclán es uno de los más importantes y más grandes, con más de 35 hectáreas. Está ubicado en el fraccionamiento Bosques del Poniente, y cuenta con diversas estructuras, plazas y una pirámide principal de casi 10 metros. En excavaciones se han encontrado mascarones del dios Chaac.

Es una reserva natural y sitio arqueológico que resguarda pirámides mayas, tiene un sacbé (camino blanco) de 240 metros de largo y 12 metros de ancho, así como senderos naturales. El espacio es parte del gran pulmón verde de la ciudad denominado Ya’axtal.

Al tratarse de un área de selva baja con senderos es ideal para el avistamiento de aves, caminatas y picnics. Cuenta con un sendero circular de 3.4 km que toma alrededor de media o una hora en recorrerse. El acceso a este parque es libre y gratuito.

Parque Anikabil

Otro importante espacio de este tipo es el Parque Arqueológico Anikabil, ubicado también al poniente de la ciudad, en la zona de Ciudad Caucel, que conserva estructuras mayas en un entorno natural. En el área se encontraron cuatro yacimientos arqueológicos, una hacienda y un cenote. La mayor concentración de estructuras prehispánicas se encontró en la zona Este del área, que es a la que se denominó Anikabil.

Se tomó el nombre de la hacienda que existía en esa zona, considerada una joya histórica de Mérida, tanto por su cronología, que data de mediados del siglo XVIII y primera mitad del XIX, como por las características de su arquitectura colonial clásica, la cual casi no sufrió modificaciones a través del tiempo.

Se cree que en las últimas décadas del siglo XIX, probablemente fue “anexo” de alguna hacienda henequenera vecina, que probablemente pudo haber sido la hacienda Susulá, hoy comisaría del mismo nombre localizada muy cerca de Anikabil. Sin embargo, por los elementos que tiene, se piensa que la hacienda original fue de la etapa prehenequenera, y funcionaba como una estancia ganadera y maicera en la época colonial, en los siglos XVIII y XIX.

Se han encontrado cuatro etapas de ocupación: Maya (800/600-300 a.c.), Colonial (1400-1810 d.c.), Post Colonial (1810-1900 d.c.), y la actual (2005 hasta la fecha).

En el parque hay vestigios, tales como la casa principal de la hacienda con tres cuartos, y a las afueras todavía se conserva la noria, el abrevadero, un pozo, los canales de riego y la entrada original en forma de arco.

La casa principal cuenta con ventanas grandes, puertas altas y anchas, techos de gran altura, en los cuales es posible apreciar el uso de la madera en grandes cantidades, con aspectos típicos del estilo Colonial, pero que fueron modificados a través del tiempo según el uso que se le fue dando, conservando únicamente un arco original ubicado en el lado Este.

La altura del área que ocupa el edificio de la casa principal se debe a que fue construida sobre una plataforma prehispánica, tratando de aprovechar el basamento previo.

Otros rasgos arquitectónicos es un camino de truck de la antigua hacienda, actualmente poco visible del lado Este y cercano al arco original o entrada principal, por la cual transportaban el henequén sobre plataformas jaladas por mulas o caballos.

Cuando el espacio fue rescatado se hallaron en el sitio herramientas de molienda, cerámica (platos, cazuelas, ollas, tazas, cuencos, cajetes, entre otros), elementos de metal (coas, monedas, cucharas), caracol, concha, huesos de animales y vidrio (fragmentos de botella).

Anikabil puede visitarse de manera libre para hacer senderismo, ver la flora y los vestigios que hay en el lugar.

Parque Chen Hó

En el Oriente de la ciudad se encuentra un tercer parque, de los 24 de tipo arqueológico que actualmente se tienen en la ciudad, que es el Parque Arqueológico Chen Hó, conocido por muchos como del fraccionamiento del Parque, ya que está enclavado en esa zona habitacional.

Se considera que en espacios como este los mayas prehispánicos desarrollaron diversas actividades comunales o de intercambio.

Presuntamente, en la plaza del sitio se efectuaron diversas celebraciones, y cercano a la plaza, probablemente se dispusieron las viviendas del resto de la población, además de otras áreas empleadas y destinadas para el cultivo.

Con base en los datos aportados por los estudiosos del área, al parecer en algunas casas de ese lugar se elaboraba cal o cerámica, ya que fue descubierta la existencia de un posible horno.

Los arqueólogos llamaron a este parque Chen Hó, debido a la presencia de un pozo prehispánico en el sitio, Chen, en lengua maya, y Hó, por su cercanía con Jó. Posiblemente hubo presencia humana por cerca de 500 años entre 250 y 750 d.c.

Actualmente, en el lugar hay algunos restos de viviendas y de un posible templo piramidal que delimitan una gran plaza y un pozo artificial.

Sobre su arquitectura, pudo haber compartido algunos rasgos arquitectónicos con estructuras tempranas de Uaxactún en Guatemala y con el llamado estilo “Izamaleño” (de grandes piedras). Cuando se intervino el sitio se hallaron metates y cerámica doméstica (platos, cuencos y ollas) utilizados para la preparación de alimentos; así como algunos entierros con sus ofrendas.

El Parque Arqueológico de Chen Hó cuenta con senderos para caminata y para correr, área de juegos infantiles, canchas de fútbol, y un amplio espacio verde para disfrutar de la naturaleza.

Parque Dzoyilá

A estos sitios en Mérida se añade Dzoyilá, un asentamiento que se ubica en el sureste de la ciudad, en el fraccionamiento Reparto Las Granjas. Se encuentra registrado en el Atlas Arqueológico del Estado de Yucatán, destacando por su cantidad y volumen de edificaciones, según información del Ayuntamiento.

La palabra Dzoyilá puede traducirse como “el lugar donde beben agua los pavos”, probablemente en alusión al cenote que se ubica en ese sitio. En la actualidad, gracias al trabajo de vecinos, autoridades y el INAH, este espacio se mantiene como un área en beneficio de los habitantes. No obstante, lo que se conserva del sitio se encuentra repartido en varios espacios públicos.

Estos espacios son una buena opción para pasar un día o una tarde entretenida con la familia o la pareja, descubriendo o redescubriendo espacios dentro de la ciudad que tienen mucha historia que ofrecer.