Al caos generado por las lluvias se sumó el viernes otro factor que agravó la movilidad en distintos sectores de la ciudad: el cierre de calles por parte de vecinos que buscan evitar que el agua acumulada ingrese a sus viviendas o automóviles queden atascados.
En la zona sur del Centro de Mérida, la situación llegó a parecerse a un “toque de queda” para numerosos automovilistas, quienes quedaron prácticamente atrapados ante el bloqueo de varias arterias.

Vecinos de la calle 95, en las inmediaciones del Panteón Florido, colocaron obstáculos para impedir el paso de vehículos en al menos cuatro puntos. La medida causó que conductores intentaran encontrar rutas alternas, realizando constantes vueltas y recorridos sin éxito para abandonar el sector.
La falta de opciones de circulación redujo notablemente la presencia de personas y automóviles en las calles. Hacia las siete de la noche, el área lucía semivacía y varios establecimientos comerciales permanecían cerrados.

A pesar de las afectaciones ocasionadas por las lluvias y los encharcamientos, hasta el cierre de esta información no se habían reportado interrupciones en el suministro de energía eléctrica en la zona.
