Los constantes movimientos registrados en la administración estatal no se han limitado a las secretarías y direcciones generales.
La reconfiguración del gabinete también ha alcanzado los mandos intermedios, donde renuncias, reacomodos, promociones y salidas hacia dependencias federales han modificado de manera constante la estructura operativa del gobierno.
En ese nivel, las subsecretarías concentran una parte importante de los cambios documentados durante los primeros 21 meses de la administración de Joaquín Díaz Mena.
En este punto de la estructura gubernamental se han registrado cuando menos 14 movimientos, marcados por renuncias en bloque y salidas hacia el gobierno federal.
El caso más sonado fue el “triple efecto” en la Secretaría de las Mujeres, donde la subsecretaria Rocío Ivonne Quintal López renunció junto a las directoras Lourdes Jiménez Bartlett y Marbella Casanova Calam por presunto hostigamiento laboral.
En ciencia, también dimitieron Alpha Tavera Escalante y Carmen Humberta de Jesús Díaz Novelo.
La fiscalización perdió piezas clave con la salida de María de Lourdes González Vázquez de Auditoría Gubernamental y de Roberto López González, quien partió a la Conagua federal.
A ellos se sumó Jorge Carlos Berlín Montero, quien dejó la SGG –en la que figuraba como titular de la Subsecretaría de Desarrollo Social y Asuntos Religiosos– para integrarse a la Sader.
Entre los movimientos más recientes en esta jerarquía está el de Jacinto Sosa Novelo, quien el pasado 1 de julio asumió —de acuerdo con lo que se había informado al darse a conocer su salida— la Subsecretaría de Anticorrupción tras dejar la Agencia de Transporte (ATY).
No obstante, han sido los movimientos en las direcciones y organismo descentralizados los que han concentrado, según los registros, el grueso de las modificaciones.
Tensiones
En este rango se ubicaría la salida de la Dirección General de Relaciones Públicas de Ivonne Carrera.
Con 34 cambios, este sector refleja las tensiones más agudas. El cese de Víctor Cervera Hernández del Iyem —tras un altercado físico con el coordinador de asesores— dio paso a Salvador Vitelli Macías.
En la Segey, Brunno Sánchez Canul fue cesado por presuntas faltas con proveedores, mientras que Ángel Antonio Pérez Medrano fue relevado del Incay por Juan Manuel Cardós Pereira.
La Prodennay vivió una doble renuncia sucesiva de sus titulares, María Jesús Ocaña y Verónica Moyano, mientras que el Sipinnay fue renovado con la llegada de Shalimar Pedrera Cabrera tras la salida de Irene Torres Ortegón.
En transporte, Aldo Cerezo Cázares protagonizó un enroque con Luis Olvera Adrián en la Dirección de Transporte, para terminar asumiendo el interinato de la ATY.
Comunicadores
Finalmente, la crisis de imagen cobró la cabeza de dos directores de Comunicación: Wendy Aguayo Romero y Joaquín Ocampo Jiménez, este último por diferencias con los asesores externos del “gobierno paralelo”, dejando las funciones en manos del secretario técnico Janitzio Durán Ortegón.
No obstante, con el fallecimiento de Alberto del Río Leal, subsecretario de Competitividad y Financiamiento de la Secretaría de Economía y Trabajo, se espera que se realice un nuevo movimiento en la estructura de dicha instancia para suplir al extinto funcionario.
Aunque Díaz Mena ha afirmado que los cambios en su gabinete no obedecen a incumplimientos de metas, sino a un proceso permanente de evaluación y ajuste para fortalecer el trabajo de su administración, las constantes modificaciones continúan generando dudas sobre el desempeño de quienes están al frente de la administración.


