Tras varios días consecutivos de aguaceros, a partir de mañana domingo podrían aparecer en Yucatán los mosquitos “Aedes taeniorhynchus” que, aunque no transmiten enfermedades como dengue, chikungunya o zika, son uno de los principales vectores del gusano “Dirofilaria immitis”, conocido como filaria del corazón del perro.
En entrevista con el Diario Julián García Rejón, profesor investigador y responsable del laboratorio de arbovirología del Centro “Hideyo Noguchi” de la Uady, se refiere a los tipos de mosquitos que surgirían por las recientes lluvias.
El especialista explica que este insecto transmite la filaria al perro, gusano que generalmente se desarrolla en el corazón del animal (también puede afectar los pulmones) y se multiplica, por lo que si no se da un tratamiento adecuado el can muere. Los gatos son susceptibles a esa enfermedad.
Por esta razón recomienda en esta temporada de moscos llevar a las mascotas al veterinario, pues existe un tratamiento preventivo y correctivo de este padecimiento. Además, en la medida de lo posible hay que evitar que los animales sean picados por los moscos, porque también sufren.
En otros sitios esa especie de mosco es vector de algunos virus, como la encefalitis equina venezolana, pero afortunadamente en Yucatán no se ha detectado que transmita algún virus, aunque potencialmente lo pudiera hacer porque son enfermedades reemergentes.
Los mosquitos “grandes”
Otros mosquitos que ya comenzaron a verse en algunos sitios del estado son los que pertenecen al género “Psorophora”, que son de gran tamaño y por ello algunas personas al verlos creen que los moscos están “mutando”.
Según afirma, lo que sucede es que es una especie generalmente silvestre, vive en los montes y se alimenta en lo general de animales como venados, vacas y caballos, que son grandes y robustos.
Debido a eso los mosquitos tienen una dura probóscide (trompa), porque la piel de esos animales es más gruesa que la de los humanos.
El investigador Julián García manifiesta que este tipo de mosquito normalmente no está en la ciudad, pero como hubo mucha lluvia el viento los acercó.
“Son grandes, muy visibles y realmente muy fáciles de matar por el tamaño. Como andan en la parte silvestre, no están acostumbrados a los insecticidas y (con éstos) se mueren fácilmente”.
Conforme se vaya secando el ambiente, indica, quedarán los criaderos que normalmente se tienen en la época de lluvias, como las cubetas, llantas o cualquier recipiente que se quede en el patio, entonces se tendrá el aumento de otros mosquitos, como los Aedes aegypti, albopictus y vittatus.
El experto puntualiza que cualquier charco pudiera ser un criadero de mosquitos, aunque estos insectos generalmente ponen sus huevecillos en sitios donde estén seguros, cuenten con alimento y no haya depredadores.
Hay organismos que se comen a las larvas, por eso las hembras hacen pruebas antes de poner sus huevecillos.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
