La jornada comercial de ayer en el exterior del Lucas de Gálvez
La jornada comercial de ayer en el exterior del Lucas de Gálvez

Tras varias semanas en las que la frecuencia de las lluvias disminuyó, algunos productos de primera necesidad, especialmente frutas y verduras, podrían haber resentido los efectos de la falta de precipitaciones.

Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido hace dos meses, cuando el inicio de la temporada de calor provocó un aumento en los precios del tomate y el limón, actualmente algunos alimentos muestran un comportamiento distinto.

Durante un recorrido por los mercados Lucas de Gálvez y San Benito se observó una mayor oferta de frutas de temporada, entre ellas mango rey, sandía, pitahaya y mamey, cuyos precios promedio por kilogramo son de $13, $20, $45 y $30, respectivamente.

El caso más llamativo es el de la pitahaya, que registra una importante disminución. Hace apenas dos semanas el kilogramo se comercializaba con un precio promedio de $130 y ahora está en alrededor de $45.

Otros comestibles, como la papa y el aguacate, también tienen una ligera baja de precio. El kilogramo del tubérculo se oferta en promedio a $28 y de la fruta a $45, cuando semanas atrás se comercializaban a $41 y $50, respectivamente.

Asimismo, los que registran una baja más marcada y sostenida se encuentran la cebolla, el limón y el tomate, cuyos precios promedio por kilogramo son actualmente de $18, $8 y $16, respectivamente.

De acuerdo con David Ortiz, encargado de una frutería y verdulería, el comportamiento de los precios está estrechamente ligado a las condiciones climáticas.

“Todo depende de las lluvias, deben ser las necesarias o demasiadas, porque cuando se inunda se pierde cosecha y eso afecta a sembradíos en el piso”, explica.

En contraste, señala que el chile xcatic mantiene un precio elevado y el kilo está en promedio a $240.

Aun así, en los mercados continúa la venta de productos de “segunda”; es decir, piezas de menor tamaño o con una apariencia menos atractiva, pero que mantienen la misma calidad para su consumo y se ofrecen a un precio más accesible.

En estos casos, la cebolla puede encontrarse en un promedio de 15 pesos por kilogramo, el limón en 5 pesos y el tomate en alrededor de 13 pesos por kilo.

Las carnes como la res y el cerdo, así como sus derivados, no se ven afectados directamente por las lluvias, tienen ligeras variaciones de alrededor de 10 pesos, teniendo un costo en promedio de 170 y 110 pesos el kilo respectivamente,

Juan Canché, quien trabaja en el área de carnes del mercado San Benito dijo: “No es algo que nos afecte tanto, nuestros precios no suben o bajan tanto”.— Pablo César May Pech

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