Existen problemas en los servicios que presta el Seguro Social y eso se confirma con las quejas y procesos que la Defensoría Legal de la Federación tiene aquí en Yucatán.
Las más recurrentes son por retrasos en cirugías, falta de medicamentos y negativa de atención especializada como las principales preocupaciones de los derechohabientes, informa María Asunción Lanz, delegada de la Defensoría Legal.
Entre otros, dice, los principales reclamos que atienden de los derechohabientes del IMSS, y que muchas veces llegan hasta los juzgados federales, son la negativa, la omisión o la demora en la atención médica necesaria.
En las redes sociales se puede ver con más frecuencia vídeos de derechohabientes molestos, que en ocasiones incluso se expresan con insultos por el mal servicio y la atención que reciben en los hospitales del IMSS.
Por lo anterior se acudió a la delegada legal para preguntarle lo que se puede en estas situaciones.
En este contexto, recuerda que hay opciones legales disponibles para quienes se encuentran en esta situación y el papel que desempeña la Defensoría en la protección de sus derechos.
Vía legal
Cuando un derechohabiente considera que el IMSS le ha negado o diferido injustificadamente una cirugía, tratamiento, medicamento o atención especializada, una de las vías legales a la que puede recurrir es el juicio amparo indirecto, refiere.
“Es fundamental que la persona afectada presente toda la documentación médica relevante, como diagnósticos, recetas y notas médicas, para analizar si hay elementos suficientes que justifiquen la acción legal”.
La entrevistada enfatiza que, si se detectan elementos válidos, se puede brindar asesoría y representación jurídica para promover la demanda de amparo ante un Juzgado de Distrito.
“En casos urgentes, también se puede solicitar la suspensión del acto reclamado para evitar daños irreparables en la salud de la persona quejosa”, agrega.
Respecto a la efectividad de las acciones legales, María Asunción Lanz informa que ha habido casos documentados en los que el uso de la Defensoría Pública permitió a los pacientes obtener resoluciones favorables.
“A través del juicio de amparo las personas han logrado que se garantice su derecho a la salud, obteniendo servicios médicos, cirugías y medicamentos que se les habían negado”, indica.
Sin embargo, aclara que el Instituto Federal de Defensoría Pública no tiene la capacidad de “obligar” a las instituciones de salud a cumplir con su labor.
“Es el Juzgado de Distrito el que, al analizar el caso concreto, puede dictar una suspensión o sentencia favorable, ordenando a la autoridad responsable tomar las acciones necesarias para garantizar el derecho vulnerado, por eso se llevan estos casos a los juzgados”, precisa.
Balance de quejas
Cuestionada sobre el balance de quejas recibidas en el primer cuatrimestre del año, la entrevistada comenta que, por el momento no cuenta con cifras oficiales que permitan informar con precisión del número de solicitudes, asesorías o juicios de amparo promovidos.
“Para contar con datos exactos, sería necesario consultar a las áreas institucionales competentes del Instituto Federal de Defensoría Pública”, manifiesta.
No obstante, reconoce que, desde la experiencia operativa este tipo de quejas se presentan de manera recurrente, en especial por retrasos en cirugías, falta de medicamentos y negativa de atención especializada como las principales preocupaciones de los derechohabientes.
La delegada subraya la importancia de la defensa legal para los derechohabientes del IMSS que enfrentan obstáculos en la obtención de atención médica. Con un enfoque en el apoyo jurídico y el amparo, la Defensoría busca garantizar el derecho a la salud de los ciudadanos, mientras enfatiza la necesidad de una mayor transparencia y eficiencia en el sistema de salud.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
