• María Antonieta Pacheco Pantoja, investigadora de la Anáhuac
  • La concentración de inversión en la zona metropolitana de Mérida limita las oportunidades para otros municipios, refieren
  • Vísta de la vía Mérida-Progreso, corredor donde se concentran las inversiones públicas y privadas en el estado, mientras el campo y la manufactura del interior tienen menor infraestructura
  • La inversión y los empleos se concentran en la zona metropolitana de Mérida, mientras municipios del interior enfrentan menor infraestructura productiva, señala una investigadora

En Yucatán coexisten dos modelos de desarrollo que avanzan a distintas velocidades: una Mérida moderna, con alta concentración de inversión y servicios, y un interior del estado marcado por economías de subsistencia.

Así lo advierte María Antonieta Pacheco Pantoja, doctora en Gobierno y Administración Pública e investigadora de la Universidad Anáhuac Mayab.

La economista agrega que, como reporta el Inegi, hay un crecimiento de 5.7% en la economía del estado, pero no está bien distribuido.

El mayor ingreso se concentra en los rubros más dinámicos del sector secundario, que es turismo y logística, mientras persiste la pobreza laboral, sueldos de muchos que no alcanzan para que una familia coma y viva con lo que gana.

“Hay mucho por hacer, como darle más apoyo al interior del estado; hay que revertir esa brecha justamente, esa diferencia entre Mérida y el interior del estado, muchas veces cuando se habla de Yucatán se muestra a Mérida nada más”, señala.

En entrevista con el Diario sobre el crecimiento y desarrollo económico de Yucatán y sus municipios, la especialista reconoce que sí se apoya al interior del estado, incluyendo educación, ya hay un campus de la Uady en Tizimín, tecnológicos en otros municipios, pero no es suficiente.

Esto debe ir acompañado también de garantías de trabajo, o de todas maneras los que egresen migrarán a Mérida por mejores oportunidades.

“Hay diferencia, definitivamente está muy marcada, es bastante notorio. Está la inversión pública y privada concentrándose exclusivamente en la zona metropolitana en detrimento del sector agrícola y manufacturero del interior, al menos la evidencia nos muestra eso, es algo muy marcado”, refiere.

Aunque se debe ver que no es completamente así, hay matices, considera.

“Digamos que hay una escala de grises, no es todo blanco y brillante para Mérida y todo negro y malo para el resto del estado. Pero la geografía de Mérida favorece mucho que esto pase, tenemos una concentración bastante notoria en lo que es entre Mérida y Progreso, por ejemplo, o Mérida y Umán”, cita.

Foco de inversiones

La investigadora explicó que la inversión pública y privada se ha concentrado en el corredor Mérida-Progreso y en los polos industriales hacia Umán, mientras buena parte del campo y la manufactura del interior permanecen con agricultura y ganadería de subsistencia y escasa infraestructura productiva.

¿Qué estamos viendo entre en esta carretera o en este corredor?, pregunta.

Y se responde: una serie de establecimientos, sobre todo de servicios, que ahí viene la otra parte: complejos comerciales que se abren cada mes y tal vez cada semana.

Por un lado, continúa, tenemos el corredor industrial, tenemos el Parque de Industrias no Contaminantes muy cerquita del Periférico norte.

Y por otro lado está la zona industrial entre el corredor que va de Mérida a Umán. Entonces, tenemos que la inversión se está concentrando principalmente en el área metropolitana, dice.

“Cámaras empresariales, Coparmex, Canacintra y empresarios pueden argumentar, y lo han hecho en algún momento, que la inversión va donde está el mercado y el mercado más grande está en Mérida, en la capital del estado”, comenta.

Pero entonces esta inercia hace que no haya infraestructura y proyectos viables en el interior del estado, replica la economista.

No solamente se puede notar a simple vista, advierte, sino también lo demuestra el nivel de ingresos, justamente en la pobreza laboral aquí en Mérida, a diferencia del estado y tenemos aquí una población que está creciendo y se sigue concentrando en la capital.

Población en expansión

María Antonieta Pacheco recuerda que en Mérida la población ya rebasó el millón de personas en un período corto de tiempo no esperado. Se sabe que esto pasa porque muchas personas vienen aquí, la percepción de seguridad del estado hace que venga más inversión, más personas a vivir y se demanden más servicios.

“Pero no necesariamente más industria que pueda ayudar al interior del estado”, hace notar.

Asimismo, considera que debería haber una mayor conectividad en la logística, que los parques y polos industriales, en lugar de que se concentren solo en Mérida a Progreso, Mérida a Umán y algunos otros más alrededor de la capital, deberían ir a municipios más allá, parecería a veces que solo existe Mérida del Periférico y ya.

Aunque la capital yucateca alcanzó mínimos históricos de pobreza laboral y se ubica entre las ciudades con menor proporción de trabajadores que no pueden comprar la canasta alimentaria, el promedio estatal muestra un deterioro.

Hay más yucatecos cayendo en pobreza laboral, aun cuando el ingreso laboral per cápita fue el que más creció del país en el último trimestre.

Mérida alcanzó cifras con un mínimo histórico de pobreza laboral debajo de la del promedio nacional, pero el estado en su conjunto, Yucatán completo no se encuentran en los mismos lugares, insiste.

María Antonieta Pacheco precisa que esto es porque el interior del estado, toda la zona del interior se deteriora más rápido de lo que la capital avanza.

O sea, apunta, Mérida como capital avanza a una velocidad incluso más lenta de lo que se deteriora el resto de la entidad.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.