Comercios avanzan hacia nuevas formas de cobro, pero persisten barreras para abandonar el uso predominante del efectivo, informa una ONG
Comercios avanzan hacia nuevas formas de cobro, pero persisten barreras para abandonar el uso predominante del efectivo, informa una ONG

En una cartulina colocada al frente de céntrico negocio de la calle 65 de Mérida está el aviso: Solo pago en efectivo.

En un restaurante, en la calle 62 del corazón de la ciudad, los comensales pueden leer otro mensaje en un letrero: Solo pago en efectivo.

Esa realidad ocurre en otros pequeños negocios y varias tiendas de la esquina en las colonias, que aún no aceptan los pagos con tarjetas de débito o crédito o por otros medios electrónicos.

Retos para la digitalización en comercios de Mérida

En julio pasado, Luis Enrique Contreras Ramírez, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope Servytur) de Mérida, afirmó que el pequeño comercio local avanza hacia la digitalización de sus procesos de cobro, aunque el efectivo continúa siendo el principal método de pago.

Uno de los principales retos para avanzar hacia la digitalización, precisó el dirigente, es que todavía existen comerciantes que no están familiarizados con las herramientas tecnológicas o que muestran resistencia a adoptarlas.

La Canacope Servytur cuenta con un programa de digitalización para apoyar a quienes deseen incorporarse a estas nuevas formas de cobro.

Una amplia investigación de la asociación México Evalúa, denominada “Digitalizar para crecer. El reto de transformar los pagos en México”, fue divulgada en agosto de este año.

En ella se indica que México cuenta hoy con condiciones importantes para avanzar hacia una economía con mayor uso de pagos digitales: una amplia conectividad, infraestructura financiera robusta, sistemas como SPEI, CoDi y DiMo, así como “un ecosistema tecnológico y financiero en expansión”.

“Estos avances, impulsados durante años por autoridades, instituciones financieras y el sector privado, constituyen una base valiosa sobre la cual es posible seguir construyendo”.

El pago en efectivo continúa dominando

“Sin embargo, el efectivo continúa siendo el medio dominante: nueve de cada diez personas y negocios realizan todavía la mayor parte de sus transacciones con billetes y monedas”, informa el reporte sobre el panorama nacional, del que no es ajeno Yucatán.

“El reto es generar las condiciones para que usuarios y comercios encuentren beneficios claros y seguros en la adopción tecnológica”.

“La evidencia sugiere que esta transición requiere coordinación: compradores, negocios, instituciones financieras y autoridades deben avanzar de manera complementaria para superar las barreras que hoy limitan la adopción”, agrega la ONG.

Los costos, el temor a fraudes y la falta de demanda de los clientes frenan la adopción de pagos electrónicos, acorde con México Evalúa
Los costos, el temor a fraudes y la falta de demanda de los clientes frenan la adopción de pagos electrónicos, acorde con México Evalúa

Entre los principales hallazgos de México Evalúa en su investigación se encuentran los siguientes:

1.— La infraestructura existe, pero su uso todavía es limitado. Aunque 76.5% de los adultos en México cuenta con algún producto financiero, solo 21% utiliza habitualmente tarjetas y 9% transferencias electrónicas como medio de pago.

Esto indica que el principal desafío ya no es únicamente ampliar la oferta tecnológica, sino convertir el acceso en uso cotidiano.

2.— México tiene una base digital favorable. En 2025 un 86.1% de la población de seis años o más utilizaba internet y 97.3% de los usuarios se conectaba mediante un teléfono inteligente en el país.

Sin embargo, solo 32.9% utilizaba servicios bancarios digitales.

La brecha, por tanto, está cada vez menos en la conectividad y más en la apropiación de las herramientas financieras.

3.— El efectivo implica costos que suelen permanecer invisibles. Para las empresas, el manejo de efectivo supone gastos de seguridad, transporte, almacenamiento y tiempo operativo.

En 2023, (en el país) el costo de la inseguridad y el delito para las unidades económicas ascendió a 124.3 mil millones de pesos, y 19.9% de las empresas reportó haber dejado de manejar efectivo debido a la inseguridad.

Esto sugiere que ampliar las alternativas digitales también puede contribuir a reducir riesgos y costos operativos.

Brechas sociales y de territorio

4.— Las brechas sociales y territoriales obligan a una transición diferenciada. Los pagos digitales se concentran en los sectores de mayores ingresos: 53% de sus usuarios pertenece al quintil más alto en México.

Además, 73% de las mujeres cuenta con algún producto financiero, frente a 81% de los hombres.

Una política exitosa deberá atender estas diferencias para evitar que la digitalización reproduzca o amplíe desigualdades existentes.

5.— Los pequeños negocios no son “reacios” a la tecnología: responden a incentivos concretos. La evidencia muestra que las principales barreras son costos, riesgos de fraude, fricciones operativas y la percepción de que los clientes no demandan estos medios de pago.

Por ello, las políticas públicas pueden ser más efectivas si combinan incentivos económicos, acompañamiento y generación de demanda, en lugar de asumir que el problema es únicamente de desconocimiento.

Beneficios de los pagos digitales

6.— La coordinación puede generar un efecto multiplicador.

La adopción de pagos digitales funciona como un mercado de dos lados: los comercios tienen más incentivos para aceptar pagos digitales cuando sus clientes los utilizan, y los usuarios hallan más valor en ellos cuando una mayor cantidad de negocios los acepta.

Entre las recomendaciones de política pública, se indica que es necesario construir una estrategia nacional articulada.

“Conviene establecer una hoja de ruta compartida entre el gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales, autoridades financieras, instituciones de pago y sector privado, con responsabilidades claras, metas medibles y mecanismos permanentes de diálogo”.

Además, señala que antes de establecer restricciones al efectivo, es fundamental ampliar el acceso efectivo a cuentas, conectividad y capacidades digitales, con especial atención a comunidades rurales, personas de bajos ingresos, adultos mayores y otros grupos que enfrentan más barreras.

La ONG indica que cualquier medida para desincentivar el efectivo debe aplicarse progresivamente y solo después de comprobar que existen opciones accesibles y funcionales para las personas y territorios involucrados.

La transición debe ampliar posibilidades, no convertirse en una nueva fuente de exclusión.

Estudio / Tecnología

Más de la investigación sobre digitalización en los comercios, de la ONG México Evalúa.

Progresos

En las conclusiones se afirma que México ha avanzado de manera importante en la construcción de capacidades para la transformación digital de su sistema de pagos. La infraestructura existente, la expansión de la conectividad y la creciente digitalización de servicios financieros y gubernamentales muestran que existe una base sólida para dar el siguiente paso.

Beneficios

“El desafío consiste ahora en convertir estos avances en beneficios tangibles para personas y negocios, especialmente para quienes hoy permanecen al margen de estas oportunidades”, afirma México Evalúa.

* POR ALEJANDRO ACEVEDO VALES

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