En caso de que un inmueble presente grietas o fisuras, especialistas aconsejan evaluar los daños visibles para identificar la causas y evitar reparaciones más costosas. La foto es de un edificio en Tzucacab
En caso de que un inmueble presente grietas o fisuras, especialistas aconsejan evaluar los daños visibles para identificar la causas y evitar reparaciones más costosas. La foto es de un edificio en Tzucacab

Una grieta en un muro, techo o piso no significa necesariamente que una vivienda o edificio esté en riesgo de colapso, pero tampoco puede determinarse su gravedad únicamente por el tamaño o la apariencia.

Para saber si existe un problema estructural es necesario que un especialista revise el inmueble y, cuando sea necesario, realice pruebas adicionales.

Los ingenieros civiles Juan Manuel Mendoza Alcocer, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles del Sureste; Nelia Angélica Canché Tzab, vicepresidenta, y Víctor Perera Robertos, diseñador estructural e integrante del organismo, coinciden en que ante la presencia de fisuras o grietas que generen dudas sobre la seguridad de una construcción, debe realizarse una evaluación técnica.

“Una grieta no siempre tiene que ser algo que me alarme y tenga que recurrir a algo. Siempre es importante hablar a un experto, eso sí, para que dictamine qué tan grave es o no esa grieta. ¿Cuándo veo una grieta ya tengo que poner las alarmas? No, simplemente llamar al experto, que venga y haga un dictamen”, señala Perera Robertos.

Mendoza Alcocer dice que existen diferencias entre fisuras y grietas, además de distintos tipos de fallas que pueden presentarse en una estructura, como las ocasionadas por cortante, flexión o aplastamiento.

“Para determinar existen ciertos sistemas (con los) que uno va verificando esa grieta y determina el tipo de falla que se puede causar. Además del tipo de falla, de la forma, podemos determinar el tipo de riesgo. Entonces eso nos da la garantía de la seguridad estructural de la edificación”, indica.

Por ello, explica, una evaluación puede comenzar con una inspección visual y, dependiendo de lo que encuentre el especialista, requerir un análisis estructural u otras pruebas para conocer las condiciones de elementos como estructuras de concreto o acero, losas, entrepisos, azoteas y muros.

Origen

Nelia Canché advierte que una fisura que aparece en un sitio determinado no necesariamente se origina ahí. Incluso, una grieta visible en el techo puede tener su origen en la cimentación.

La vicepresidenta del colegio relata el caso de una vivienda cuya planta alta llegó a separarse 22 centímetros de la planta baja.

Aunque los acabados y elementos visibles aparentaban tener buena calidad, la distribución de las fisuras en muros y techos llevó a determinar que era necesario realizar una mecánica de suelos, debido a que el problema podía provenir de la cimentación.

En Yucatán, agrega, este tipo de estudios adquiere relevancia por las características del subsuelo. “En nuestra península tenemos boqueras, cavernas, tenemos cerca el manto freático, todo esto impacta”.

Perera Robertos explica que el primer paso de un peritaje consiste en acudir físicamente a la construcción y revisar todas las evidencias disponibles.

Si la inspección visual no permite determinar el origen o la gravedad del problema, pueden realizarse pruebas de resistencia y de los materiales.

“Pueden ser corazones de concreto, resistencia de los bloques, resistencia en las varillas que están allá, la oxidación si existe… Pero, en general, si solo vemos grietas hay que hacer una evaluación porque es importante buscar bien las causas”.

El origen puede ser diverso. En construcciones antiguas, por ejemplo, los materiales pueden haber perdido resistencia con el paso del tiempo y las grietas aparecer en las partes más débiles.

Las llamadas “patologías” de una construcción también pueden presentarse en inmuebles nuevos o incluso durante la construcción.

Entrevistados a raíz de la suspensión de actividades por parte del Ayuntamiento en un inmueble de la calle 60 que representaba un riesgo por una fisura, los ingenieros civiles señalan que las condiciones ambientales pueden afectar las construcciones de Yucatán.

Aunque la entidad no tiene problemas de sismos, existen factores como los vientos, la humedad, la corrosión y el deterioro de los materiales, además de las características del suelo y las cimentaciones.

Nelia Canché considera que uno de los principales problemas es que las normas existentes no siempre se aplican adecuadamente, incluso en construcciones nuevas. “No tenemos que esperar que se caiga o que se abra un edificio o una grieta”.

También destaca la importancia de atender los daños cuando son visibles y no hasta que se conviertan en una emergencia.

“Se tienen que atender los daños visibles a tiempo, no esperar hasta que le va a costar más la reparación. Todo tiene un costo menor si lo vemos a tiempo, obviamente dando un buen mantenimiento y previniendo”.

El presidente del colegio indica que, si durante una revisión existe evidencia de un posible riesgo, deben suspenderse los trabajos o actividades mientras se determina qué intervención requiere el inmueble.

Incluso cuando una construcción presenta una grieta que recorre desde la cimentación hasta el techo, los especialistas señalan que no necesariamente significa que el inmueble deba demolerse.

“En realidad todo tiene solución. Es como cuando va uno al médico, le dicen: ‘¿Sabes qué? Te vamos a hacer trasplantes de todo tipo, pero el costo es enorme’. Lo mismo ocurre en la construcción, lo mismo. Se puede reparar, pero hay que evaluar si realmente el costo de la reparación es mucho mayor que volver a desbaratar y construirla de nuevo”, explica Perera Robertos.

El especialista también señala que la seguridad de una construcción depende del trabajo conjunto de todos los participantes en una obra, desde el constructor y la supervisión hasta los laboratorios encargados de verificar materiales.

La prevención, añade Nelia Canché, también requiere coordinación entre los colegios de profesionales, los municipios y Protección Civil, además de criterios claros para la evaluación y seguimiento de los inmuebles.

La recomendación de los especialistas es no entrar en pánico ante cualquier grieta, pero tampoco ignorarla. La apariencia, longitud o profundidad por sí solas no permiten determinar si existe un riesgo estructural: la evaluación de un profesional es la que puede establecer qué está ocurriendo y qué medidas deben tomarse.

“La seguridad es lo primero. Si hay algo que determine y tenemos que actuar, actuaremos. Se puede solucionar, lo solucionaremos”, concluye Mendoza Alcocer.

Jorge Iván Canul Ek es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación y actualmente reportero de la Agencia Informativa Megamedia. Tiene 22 años de trayectoria en los medios, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2004. Los temas de arte y cultura, comunidades, ciudadanos y espectáculos son su especialidad. Con especial gusto por la crónica para el desarrollo de sus historias.