Entre los disfraces de Halloween y los preparativos del Hanal Pixán, el cierre de octubre puede convertirse en una auténtica historia de terror para el bolsillo de las familias yucatecas.
Con la segunda quincena del mes por terminar y los primeros días de noviembre a la vuelta de la esquina, ambas celebraciones representan gastos que ponen a prueba el presupuesto del hogar.
Aunque tienen orígenes y significados diferentes, Halloween y Hanal Pixán coinciden en fecha y compiten por una parte de los ingresos familiares.
El primero se relaciona con fiestas, disfraces y decoraciones alusivas al terror; el segundo conserva una tradición de recogimiento, recuerdo y convivencia en torno a los seres queridos que han fallecido.
El Hanal Pixán, conocido como la comida de las ánimas, reúne elementos de las raíces mayas y la tradición hispana.
Halloween, por su parte, se ha extendido como una oportunidad para organizar fiestas y actividades recreativas, sobre todo entre niños, adolescentes y jóvenes.
Doble gasto para los yucatecos
Aunque hay quienes consideran que Halloween desplaza una tradición vinculada con la identidad y las raíces regionales, ambas celebraciones tienen seguidores y, para muchos hogares, representan compromisos que deben cubrirse con el mismo presupuesto.
Uno de los primeros gastos es el disfraz. Quienes no cuentan con uno propio tienen varias alternativas: rentarlo, comprar prendas y accesorios o improvisar una vestimenta con materiales disponibles en casa.
La renta de un disfraz puede salir entre 450 y 1,000 pesos, según su complejidad y los elementos que incluya. Otra opción es adquirir accesorios, maquillaje, ornamentos y trajes básicos en el supermercado, con un gasto estimado de 350 a 700 pesos.
La alternativa más económica es confeccionar el disfraz con ropa y materiales que ya se tienen en casa, lo que reduce considerablemente el desembolso.
Las decoraciones también pueden representar un gasto importante.
Los adornos inflables y luminosos valen entre 2,000 y 5,000 pesos o más, mientras que algunas figuras rígidas con movimiento o sonido alcanzan precios de 8,000 a 10,000 pesos.
En el caso del Hanal Pixán, la ofrenda requiere flores, dulces tradicionales, bebidas, jícaras, incienso, incensarios, velas y veladoras, además de los alimentos que se colocan en ella.
Una ofrenda básica, pero bien presentada, puede salir alrededor de 300 pesos, aunque el monto depende de los elementos que se decida incluir.
Sin embargo, uno de los gastos más importantes de estas fechas es el mucbipollo o pib, platillo tradicional que reúne a las familias y ocupa un lugar central en la celebración.
Comprar uno ya preparado puede representar un desembolso de entre 800 y 1,400 pesos por pieza familiar. La otra alternativa es elaborarlo en casa, tarea que exige tiempo, organización y la compra de diversos ingredientes.
En los mercados de Mérida, los precios de los insumos deben considerarse dentro del presupuesto.
La masa de maíz nixtamalizado vale alrededor de 25 pesos el kilo; la manteca de cerdo, entre 65 y 75 pesos el litro; la carne de cerdo, entre 110 y 130 pesos el kilo, y el pollo, 55 pesos el kilo.
A ello se suman el achiote, la hoja de plátano, el epazote, el tomate, la cebolla y el espelón, además de las especias y el gas necesario para la cocción.
Opción casera
De acuerdo con los precios considerados para la elaboración casera, preparar dos mucbipollos puede valer de 500 a 800 pesos, sin contar otros gastos que pudieran surgir durante la preparación.
Aunque estas fiestas presionan las finanzas familiares, también representan una oportunidad para distintos sectores comerciales.
Los oferentes de mercados, supermercados, tiendas departamentales y pequeños negocios encuentran en estas fechas la posibilidad de incrementar sus ventas.
También se benefician los emprendedores que comercializan productos a través de redes sociales.
Restaurantes, bares, centros de entretenimiento y plazas comerciales aprovechan la temporada con actividades temáticas y promociones relacionadas con Halloween y Hanal Pixán.







