Los estadounidenses Stephen Petterson

Niegan las acusaciones

 

Tres integrantes de la comunidad norteamericana avecindada en la costa yucateca dijeron que son falsas las acusaciones de la comisaria municipal de Chelem, Bianey Bibiana Chim Pat, en torno a unos apoyos a damnificados de la tormenta tropical “Cristóbal”.

Aseguraron que ellos nunca han acusado de corrupta a la funcionaria municipal y, por el contrario, es ella quien los difama de esa manera.

También negaron que hayan emprendido una campaña de desprestigio contra Bianey Chim y aseguraron que todos los apoyos e insumos que habían adquirido para ayudar a la comunidad afectada por las inundaciones tenían la aprobación del esposo de la comisaria, Lemuel Abraham Matú, quien era el que asistía a las reuniones con ellos para acordar la ayuda.

Con todo lo que ha pasado ahora, añadieron, las donaciones —en las que participa un grupo de extranjeros, no solo ellos— se suspenderán en forma definitiva.

“El daño que la comisaria le ha causado con esto a la comunidad es irreparable”, indicó Walter Yarchan, contra quien Bianey Chim interpuso una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) hace unos días.

El fin de semana pasado publicamos que la autoridad de Chelem acusó a Walter Yarchan —también conocido como Wade Yarchan— y a Cindy Morrisey, también estadounidense, de cometer hechos posiblemente delictuosos. Entre otras cosas, en su denuncia ante la FGE y en entrevista con uno de nuestros reporteros dijo que el señor Yarchan encabeza una campaña de difamación y amenazas en su contra, que se ha extendido a las redes sociales, luego que no le permitió que siguiera adelante con una entrega de apoyos a vecinos porque quería hacer las cosas a su manera y le pareció sospechoso que se tomara fotografías con los damnificados con el aparente objetivo de justificar ante sus donantes el destino del dinero que le daban.

El señor Yarchan atendió a nuestros reporteros en las oficinas de sus abogados en Mérida. Lo acompañaron Cindy Morrisey y Stephen Petterson, este último mencionado también en la denuncia de Bianey Chim ante la FGE, como Stephen Paterson.

En síntesis, los extranjeros dijeron lo siguiente, con Walter Yarchan como principal declarante:

—Nunca se ha emprendido una campaña contra la comisaria. Tampoco se han formulado opiniones racistas y discriminatorias y mucho menos se han ejercido presiones contra otros integrantes de la comunidad extranjera en el puerto.

—Cuando empezó la pandemia de Covid-19 entregamos 1,800 despensas en Chuburná Puerto. Solo en Chelem hemos tenido problemas de este tipo, nunca en Chuburná.

—Antes de comenzar con el proceso de ayuda en Chelem tuvimos una reunión con el esposo de la comisaria, que era el enviado en estos casos, para coordinarnos y analizar la mejor manera de utilizar el apoyo.

—En las adquisiciones se gastó más dinero del que se recaudó entre los donantes. Gastamos más y terminamos sacando de nuestra propia bolsa.

—Durante siete años estuvimos donando en forma privada. La ayuda se daba en forma de medicamentos, pago de cuentas en hospitales, servicio de dentistas, equipos para las casas…. Dábamos el apoyo cada vez que alguien de la comunidad tenía una necesidad.

—En una ocasión, una persona cercana nos dijo: “Lo tienes que hacer público para incrementar la cantidad (de las donaciones)”.

—Se hizo así y logramos que donara más gente de nuestra comunidad. Por el Covid se hizo una campaña extra y se reunieron 125 mil pesos en tres días, que sirvieron para dar alimentos a 1,800 familias, que equivalen a más de 10,000 personas. Entendemos que esta gente vive con el día a día y no podía esperar a que el gobierno les diera la ayuda, no podía esperar que ese apoyo les llegara de instancias oficiales.

—Con todo lo que ha pasado ahora con la comisaria, esas donaciones se van a detener en forma definitiva. El daño que se ha causado con esto a la comunidad es irreparable.

—Son tres personas las que donaron el 80% del dinero. No se trata de un programa de ayuda en realidad, sino de un grupo de personas altruistas.

—Walter Yarchan no ha intimidado a la comisaria, a su esposo ni a nadie más de la comunidad. Tampoco tiene gente a su servicio para ese fin, como se dijo.

—Cuando surgieron las inundaciones les pidieron 40,000 pesos para bombas de desagüe. Cindy y Stephen Petterson fueron al pueblo a ver si se estaba trabajando y no vieron nada. Decidieron no dar el dinero.

—Lo que sí se entregó a la comisaria fueron $3,000 para ayuda en la preparación de alimentos, pues había personas que no tenían para comer y se indicó que se necesitarían $1,500 diarios para ese fin. Se acordó seguir proporcionando la suma diaria el tiempo que se siguieran suministrando alimentos.

—No se dio alimento a nadie y la comisaria devolvió el dinero meses después.

—Es mentira que se haya abierto una cuenta bancaria para recibir donativos. La realidad es que un cliente del señor Yarchan inició una página “fondeadora” donde se podía reunir dinero, pero eso no estaba bajo control de aquél.

—En cuanto a las fotografías que se toman a las personas que reciben los beneficios, eso es algo que se hace con todas las asociaciones que ayudamos, pues al difundirlas nos permiten recaudar más fondos para brindar ayuda.

—Los frascos que se repartieron a los niños de la ría con líquido para hacer burbujas fueron iniciativa de Cindy Morrisey, de su propio dinero, para entretener a los niños. Lo que sí se dio en esa ocasión fue comida, agua y materiales para construcción. También compramos 50 hamacas matrimoniales en 20,000 pesos. Son apoyos que entregamos directamente a la gente, no pasaron por la comisaria.

—Durante las inundaciones se rebosaron las fosas sépticas de las casas y sabíamos que era necesario un proceso de desinfección. En una junta con el esposo de la comisaria se decidió comprar cloro y ácido.

—El cónyuge de la comisaria les ofreció un espacio en el local del comisariado municipal y allí se llevaron diez barriles de cloro.

—Al día siguiente algo pasó. Hubo un pleito entre el esposo de la funcionaria y uno de sus empleados y se llamó a Yarchan por teléfono para pedirle que retiraran el producto. Esto se hizo al día siguiente, en presencia de ocho agentes de la policía armados.

—Bianey Chim asegura que Walter Yarchan le dijo que su relación quedaba rota y que a ella le gustan el protagonismo y las fotos tanto como al alcalde Julián Zacarías. No hubo tal aseveración, Yarchan no habla español, la comisaria no habla inglés y nunca se comunicaron. Contradictoriamente, Julián Zacarías le ha escrito varias veces a Yarchan, a quien aplaude por sus esfuerzos y le dice que hacen una labor increíble.

—La comisaria Chim Pat asegura que se ha manchado su nombre en el puerto y que se ha emprendido una campaña en su contra, acusándola de corrupción. Lo único que ha hecho Walter Yarchan es decir que no hará más donaciones, y tiene el derecho de hacerlo.

—Lo que se compró para ayudar a la gente de Chelem es exactamente lo que se había comprometido y acordado.— ÁNGEL NOH ESTRADA

 

Chelem Más conceptos

Más declaraciones sobre el conflicto en Chelem, comisaría de Progreso, por unos apoyos.

Niega las amenazas

Walter Yarchan afirma que es falso que haya amenazado a la comisaria Bianey Chim y nunca le dijo que se arrepentiría.

Entre coincidencias

También subraya que la funcionaria habla de coincidencias posteriores a las falsas amenazas, como las fallas en sus automóviles, pero habría que señalar igual que a Cindy Morrisey le envenenaron sus tres mascotas, le robaron en su casa de Chuburná y cuatro hombres subieron al techo para gritarle y tratar de intimidarla. Mal parados

Asimismo, indica que si la comisaria alega que el robo fue simulado entonces deja mal paradas a las policías municipal y estatal y al Ministerio Público, pues insinúa que no hacen bien su trabajo y no pueden establecer que se trató de un delito fingido. También dice que el teléfono de la señora Morrisey no fue hallado en la casa de otro norteamericano, como sostiene Bianey Chim, sino que lo devolvió un mexicano, quien se comunicó a la oficina del señor Yarchan y éste envió a una persona a recoger el aparato en la casa de la madre de aquél. Allí se le pagó una recompensa ofrecida.

Solo donaciones

Stephen Petterson señala que no sabe por qué lo involucran en el lío y que su empresa solo es donante de apoyos.

Trasfondo personal

Sobre la denuncia que presentaron Kelley Conway, estadounidense también, y el administrador de una página de Facebook, dijeron que desconocen los términos porque no les han notificado. No obstante, consideran que es un ataque personal porque la señora Conway y Salvador Lizarraga, administrador de la cuenta de Facebook, son los que han alentado los rumores de división. Incluso, imaginan que el problema tiene un fondo personal, en el que asoma una tercera persona llamada Linda Hannegi. Afirman que una persona de su comunidad acusó a los tres de matar a su mascota y quizás esto tenga que ver con el problema.

 

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