La aventura del nuevo circuito turístico “Legado del Mayab”, luego de recorrer los atractivos de Tekit, la capital de la guayabera, nos conducen a la segunda parada del paseo: Oxkutzcab, el “huerto del estado”.
Punto de origen de una gran variedad de hortalizas, verduras y frutas que abastecen los principales mercados de Yucatán y los polos turísticos del Caribe mexicano, Oxkutzcab recibe a los visitantes con los brazos abiertos para mostrarse no solo como el centro de abasto que es, sino también como una ciudad viva.
Como informamos, el fin de semana pasado se realizó un viaje de familiarización para agentes de viajes, mayoristas turísticos y medios a fin de conocer los atractivos del circuito “Legado del Mayab”, un esfuerzo del sector privado en conjunto con los ayuntamientos de Tekit, Oxkutzcab y Tekax para reactivar el sector turístico, contraído desde marzo pasado, cuando se inició la pandemia de Covid-19.
Con casi 30,000 habitantes, Oxkutzcab es un municipio pujante, la actividad agrícola representa su principal sustento económico; sin embargo, el turismo se posiciona poco a poco en la dinámica económica del lugar.
Alimentarse bien está de moda, una vida saludable se sustenta en ejercicio, buenos hábitos de vida y sana alimentación, y si de alimentos sanos se trata, el mercado “20 de Noviembre” es el centro de abasto más grande y bullicioso de la región.
Naranja dulce y agria, toronja, mandarina, limón, lima, china lima, pepino, tomate, calabaza, chayote, lechuga, rábano, cilantro, chilacayote, zapote, plátano, guanábana, melón, sandía, papaya, chiles, especias y frutas de temporada se pueden conseguir bajo un mismo techo a precio de productor.
Este mercado surgió hace 100 años y originalmente sus espacios se caracterizaban por unas estructuras en forma de pagodas orientales bajo las cuales los oferentes se instalaban para vender sus productos.
Hacia 1970 el mercado fue demolido, reconfigurado y ampliado para satisfacer la dinámica de una creciente producción agrícola y su comercialización hacia los nuevos desarrollos turísticos del oriente de la Península.
Alejandra Góngora Vela, maestra de educación básica y guía de turistas certificada, explica que este mercado funciona como una autentica bolsa de valores, donde los precios de los productos son cambiantes de un momento a otro, dependiendo de la oferta y la demanda. Así de repente por la mañana un huacal de limones puede costar $40 y al cierre de operaciones podría estar en $140.
Un detalle interesante y distintivo del mercado es el imponente mural de la fachada, pintado en 2000 por el artista local Leonardo Pasos y que mediante coloridas imágenes y estampas recrea todo cuanto es, significa y se puede hacer en este centro de abasto, al incorporar desde la imagen de las antiguas pagodas que le caracterizan hasta la de la venta de productos diversos, de animales y de flores.— Emanuel Rincón Becerra
Iglesia Convento
A un lado del mercado se ubica el convento e iglesia de San Francisco de Asís.
Capilla
Originalmente fue una pequeña capilla levantada por los frailes en 1581, pero en 1645 comenzó la edificación del templo, que se terminó de construir casi 55 años después.
Templo y retablo
El templo está construido sobre un basamento piramidal y se empelaron rocas labradas de antiguos montículos mayas. Del lugar destaca el retablo principal de finales del siglo XVII de estilo barroco y columnas salomónicas.
