Para desviar más de 100 millones de pesos de subsidios al campo otorgados por la Sagarpa (hoy Sader) a Yucatán entre 2015 y 2017, el empresario sinaloense César Francisco Irazoqui Galaviz, avecindado en el estado, creó siete empresas “fantasmas” en las cuales él mismo fungió como socio, lo mismo que su esposa, hijos, sobrinos, empleados y amigos de éstos y hasta supuestos productores de chile habanero.
Solo de este modo el empresario podía controlar el manejo fraudulento de los subsidios.
Una parte de la información sobre este caso aparece en las auditorías forenses realizadas a esas empresas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Como ya informamos, esta instancia denunció los hechos ante la Fiscalía General de la República (FGR), que abrió, a su vez, varias carpetas de investigación.
Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, tuvo acceso a una parte de estas averiguaciones que demuestran que Irazoqui Galaviz, en contubernio con funcionarios de la Sagarpa en Ciudad de México, se habrían confabulado para apropiarse de decenas de millones de pesos destinados al campo yucateco sin enfrentar, al parecer, ningún obstáculo ni pagar las consecuencias.
Irazoqui Galaviz incluía a familiares y amigos en la lista de socios de sus empresas, aunque luego los sacaba y volvía a meter indefinidamente, con el propósito de despistar al fisco y a la propia Sagarpa, que por ley no puede dar subsidios a compañías de una misma persona.
Por ejemplo, el 13 de marzo de 2015, Irazoqui Galaviz fundó la empresa Agricultura Abierta y Protegida de la Península S.A. de C.V., ante el notario Manuel García Ferrón, teniendo como socios, a partes iguales, a él mismo y a su hijo Felipe Francisco Irazoqui Farah.
El 9 de febrero de 2017, en un acta levantada por el notario Mario Enrique Montejo Pérez, los Irazoqui vendieron todas sus acciones a Mauricio Alejandro Ramos Coronel y Marco Antonio Cauich Canul.
Poco después, el 7 de diciembre de 2017, estas dos personas vendieron el 60% de sus acciones a Irazoqui Galaviz, por lo que éste retomó el control de la empresa con el 60% de los títulos, contra el 20% cada uno de Ramos Coronel y Cauich Canul.
El 2 de julio de 2018 Irazoqui Galaviz vendió otra vez todas sus acciones a los mismos Ramos Coronel y Cauich Canul, de modo que éstos volvieron a tener, momentáneamente, la mayoría de las acciones.
Sin embargo, el 26 de febrero de 2019, el control accionario de la empresa regresó formalmente a manos de los Irazoqui, cuando Ramos y Cauich vendieron todas sus acciones a Rossi Olivia Farah Lara y Monserrat Olivia Irazoqui Farah, esposa e hija de Irazoqui Galaviz.
Dinero público
Ramos Coronel, quien en febrero de 2017 apareció como vocal de la Asociación de Productores de Chile Habanero de Yucatán, recibió de la Sagarpa, por medio de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) un subsidio por cuatro millones 850 mil pesos para la siembra de chile habanero en 2014, en una superficie de tres hectáreas, al parecer, propiedad de Irazoqui Galaviz, en la carretera Hoctún-Tahmek.
Una cantidad similar recibió Cauich Canul el mismo año, también para tres hectáreas.
Como socios de Agricultura Abierta y Protegida de la Península, estas dos personas cobraron en 2016, como ya informamos, otro subsidio por 15 millones de pesos, a fondo perdido, para industrializar chile habanero, cuyos gastos nunca pudieron ser comprobados.
De acuerdo con las investigaciones, el mismo día que Irazoqui Galaviz constituyó Agricultura Abierta y Protegida de la Península —el 13 de marzo de 2015— Ramos Coronel, entonces de 27 años, y Cauich Canul, de 25, hicieron lo mismo con la empresa Invernaderos Inteligentes de la Península, S.A. de C.V., también ante el notario García Ferrón.
El 11 de agosto de 2016, Ramos Coronel vendió todas sus acciones de esta compañía, el 50% del total de la sociedad, a Juan Alberto Allison Arce, un ingeniero civil que trabajaba con Alan Rajiv Irazoqui Farah en un negocio llamado Swapwink.
De este modo, la conformación de la sociedad quedó así: 50% de las acciones para Allison Arce y el resto para Cauich Canul.
Esta persona, que en ese entonces tenía 26 años, fue una pieza clave en la red de socios de las empresas de Irazoqui Galaviz.
Este mismo constituyó otra compañía de su red de desvíos de subsidios, el mismo 13 de marzo de 2015, llamada Agroindustrial de Invernaderos del Sureste S.A. de C.V., también con el notario García Ferrón, y teniendo como socios, a partes iguales, a María José Solís Carrillo, de 21 años, y a Adrián Hervé Castro Pasos, de 28.
Esta última persona vendió sus 2,500 acciones el 27 de julio de 2016, precisamente a Cauich Canul.
En tanto, la otra socia, Solís Carrillo enajenó 2,000 acciones de su propiedad al mismo Cauich y otras 500 a Valeria Guadalupe Rivas Ayala, de modo que la composición de esa empresa quedó así: 4,500 acciones a nombre de Cauich Canul y 500 para Rivas Ayala.
Beneficiarios
En el mismo año de 2016, Rivas Ayala apareció junto con Felipe Francisco Irazoqui Farah en la lista de beneficiarios de los subsidios de la Sagarpa, dentro del Componente de Producción Integral, con un millón 800 mil pesos cada uno.
De acuerdo con las averiguaciones judiciales, Castro Pasos es pareja de Adriana Solís Carrillo, hermana de María José Solís Carrillo (socia de Agroindustrial de Invernaderos) e integrante del equipo de administración de Swapwink, dirigido por Alan Irazoqui.
Adriana Solís Carrillo es hija de María José Carrillo Sáenz. Ambas aparecen como socias de la empresa Bebidas y Concentrados Saludables, S.A. de C.V., una más de las compañías de la red de Irazoqui Galaviz, creada el 16 de octubre de 2014 también con el notario García Ferrón.
Otra empresa de esta red es Agrohermanos de Frutas, S.A. de C.V., fundada igualmente el 13 de marzo de 2015 ante García Ferrón por los hermanos Nallib Sared Cáceres Farah y Roberto Habid Cáceres Farah, sobrinos de la esposa de Irazoqui Galaviz. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA
